LA DIMENSION ESPIRITUAL EN LAS APORTACIONES DE TAGORE

Carlos Mora Vanegas

Rabindranâth Tagore es para nosotros el símbolo vivo del Espíritu, Luz y Armonía – el canto de la Eternidad elevándose por encima de las pasiones desencadenadas."

Romain Rolland

“El mundo está enfermo con violencia, todos los días aparece una nueva forma de conflicto cruel”.

Tagore

RESUMEN

Para todos aquellos que se han identificado plenamente con la importancia, relevancia de su crecimiento espiritual, no puede ignorar lo que en su tránsito en este planeta Tierra nos legara el gran poeta de la india, premio Nóbel (1913) Rabindranath Tagore.

Consideramos que dentro de sus múltiples obras manifiesta en muchas de ellas una gran dimensión espiritual que invitan a la reflexión, a ser tomadas en cuenta en pro de alimentar nuestro espíritu y nos permita saber aprovecharse la oportunidad que se nos ha dado de manifestarnos en este plano.

Hemos seleccionado algunas reflexiones, pensamientos que estamos seguros generan en el lector motivación para adentrarse en el alcance, repercusión que lo espiritual nos lega.

APORTES, REFLEXIONES, ALCANCE

Satish C. Mehta, Cónsul General de la India en Toronto señala sobre Rabindranath Tagore, el primer indio y asiático en recibir el Premio Nóbel de Literatura. Fue un poeta de extraordinaria versatilidad y sensibilidad, quien escribió tales obras maestra como es GITANJALI. El repertorio de su obra cubrió un increíble colorido lienzo de cuentos, piezas de teatro y ensayos, hasta novelas de surtidos temas. […] El mensaje de Gurudev Rabindranath Tagore fue profundamente filosófico y espiritual, inspirado en el pensamiento y la tradición hindú. Fue, asimismo, campeón en libertad y humanismo sin trabas en ningún sectarismo o estrechez de espíritu. Firme creyente en internacionalismo y a su vez, un verdadero hijo de la India…”

Nombrado el “escritor del Siglo XX”, Tagore cuenta con innumerables traducciones de su obra por destacadas personalidades literarias; entre ellos cabe resaltar las traducciones al castellano de sus textos realizadas por *Zenobia Camprubí Aymar, su traductora personal, cuya cálida amistad los uniera durante su vida; y traducciones al francés por André Gide y al ruso por Boris Pasternak. E igualmente, grandes filósofos, autores, científicos y poetas de alrededor del mundo, llevan su indeleble influencia; entre ellos: Bertrand Russell, Albert Einstein, Octavio Paz, W. B. Yeats, Romain Rolland, André Maurois, André Gide, etc.

Se ha escrito además, que Tagore se consideró a si mismo un peregrino solitario en la eterna búsqueda de vientos sin fronteras que están quizás más allá del realismo de la experiencia humana. Su vida fue una permanente búsqueda de una forma espiritual de expresión religiosa, enraizada en el espíritu de la tradición de la India.

Se sentía una persona con naturaleza e inspiración derivada de la poesía. Él la vio como la manifestación física del espíritu universal y expresó esta experiencia a través de su poesía. Sus meditaciones sobre Dios, el hombre y la naturaleza, especialmente en el Gitanjali (ofrenda de canciones al infinito) no solamente reflejó la percepción Vendantica del Absoluto sino que también conllevó el ardor de un amor a Dios.

Como lo señala la Union Mondiale des Anciens Eleves/ees de la Compagnie de Jesús,

La “religión del Hombre” como está enunciada por Tagore, es un llamado a la fe en la sublimidad del hombre, ya que nada es más grande que la Divinidad en el hombre. En sus propias palabras: “Cuando tenía 18 años una repentina brisa de primavera de experiencia religiosa, vino a mi vida por primera vez y pasó dejando en mi memoria un mensaje directo de la realidad espiritual... Lo que fue memorable de esta experiencia, fue su mensaje humano, la repentina expansión de mi conciencia en el mundo superpersonal del hombre... De pronto estuve consciente de un pedazo de alma dentro de mí. Mi mundo de experiencia en un momento pareció ser enriquecido y los hechos que se habían desprendido y parecían perdidos lograron una gran unidad de significado... sentí que había encontrado, por fin, mi religión, la religión del Hombre en la cual el infinito está definido por la humanidad...” Esta idea encontró expresión en sus poemas, los cuales llamó Jiván Devata, La vida de Dios. (...)

En su gran obra, Gitanjali” * Ofrenda Lírica (19), nos señala:

Si no hablas, llenaré mi corazón de tu silencio y lo tendré conmigo.
Y esperaré, quieto, como la noche en su desvelo estrellado, hundida pacientemente mi cabeza.

Vendrá sin duda la mañana. Se desvanecerá la sombra y tu voz se derramará por todo el cielo, en arroyos de oro.
Y tus palabras volarán, cantando, de cada uno de mis nidos de pájaros y tus melodías estallarán en flores, por todas mis profusas enramadas.