LA ETICA EN LA ADMINISTRACION

Carlos Mora Vanegas

“No te tomes nada personalmente, porque si lo haces, te exponen a sufrir por nada: los seres humanos somos adictos al sufrimiento en diferentes niveles y en distintos grados; nos apoyamos los unos a los otros para mantener esta adicción”

Miguel Ruk

RESUMEN

Las Escuelas de Administración de muchas universidades nacionales, no pueden ignorar dentro del curriculum de formación de los administradores, lo que la Ética representa, más en el tiempo actual. Debe proporcionarles a sus participantes todos esos valores propios del hombre ético a fin de hacerles entender su alcance, repercusión, ventajas, así como todos los fundamentos básicos de la moral, que es necesaria para el profesional que sale de sus aulas garantizando honorabilidad, buena costumbre, corrección, compromiso y logros en el ejercicio su profesión.

CONSIDERACIONES Y ALCANCE

Cuando dictábamos la asignatura de problemática de la Administración Venezolana, hacíamos mucho énfasis dentro de su programa , sobre la relevancia que dentro del pensa de la carrera de Administración , como de cualquier otra carrera, se incluyera la ética como una materia obligatoria, tomando muy en consideración la realidad del escenario de país, en donde como es sabido, la corrupción se manifiesta escandalosamente, más en los organismos públicos, que en los privados, notándose la ausencia de valores, moral, en mucho de sus actores, que a pesar de haber convivido y formado en las Universidad, no aprendieron lo que representa ser ético.

Agregamos con insistencia, que no se puede seguir permitiéndose que en una atmósfera de una aparente sociedad democrática se siga contaminando de corrupción, deterioramiento de los valores, todo lo contrario, es necesario hacer los cambios necesarios, radicales a fin de garantizar al venezolano un ambiente de verdadera justicia en donde la ética sea una garantía.

María Elena Giraldo, nos recuerda, que la ética, implica el desarrollo propio, sin atentar contra el libre desenvolvimiento de los demás, es decir, es tratada en un plano subjetivo. La moral que en ciertas ocasiones se confunde con la ética, va más vinculada a un conjunto de valores instituidos dentro de un grupo social, y que son aprehendidos por el individuo, que actúa y juzga a partir de estos.

Afortunadamente, el Colegio de Administradores de Carabobo, ha desarrollado un Código de Ética que debe ser tomado muy en cuenta por todos aquellos licenciados de la administración que prestan sus servicios en las organizaciones, empresas públicas y privadas del país, lo que demuestra, la importancia que es el cumplir con las normativas, señalamiento que dicho código establece y que orientan al profesional de la administración a como resguardar los valores, la moral que se debe tener. Este antecedente nos indica que afortunadamente en el medio, entorno en donde vivimos, un gremio de profesionales se preocupa por llenar esos vacíos que se dieron durante su formación profesional en la institución donde cursaron su carrera, así como también nos resalta la importancia de vincular la ética al contexto de la administración.

Elena Giraldo, nos agrega además, que vincular justamente la ética al contexto de la administración es muy difícil de unir, puesto lo que uno implica, puede ser utilizado en contraposición a la aplicación del otro. Desafortunadamente gran cantidad de administradores, manejan una ideología tan lineal en su visión y el ejercicio de su profesión, que no permiten involucrarse más allá en lo tocante a las funciones que le son adjudicadas, sin embargo, se debe considerar sus repercusiones sin atentar contra la ética.

Hay que detenerse a reflexionar comenta Giraldo, sobre el hecho, de que cientos de veces, los criterios que maneja un administrador, tales como la eficiencia, la eficacia, la productividad, la rentabilidad, se quedan muy cortos en cuanto a la comprensión del término de ética, puesto que en la mayoría de los casos, solo propenden por desarrollar el pequeño núcleo o negocio en el cual participan, sin tener en cuenta un contexto mucho más amplio en el que se hallan inmersos.

Desde luego, existe suficiente literatura sobre la importancia de actuar bajo la filosofía del pensamiento sistémico. Justamente para entenderla es indispensable conocer que dentro de un movimiento circular. Funcionan cientos de pasos como componentes de un método particular, los cuáles llegan a establecer ciertos procesos. Estos a su vez forman un sistema. En él, todos los elementos tienen una interrelación, interdependencia y secuencia entre si.

Giraldo agrega, que pese a la gran teorización que existe sobre el tema y la difusión que ya se está dando sobre el mismo, son muy pocas las personas que han involucrado esta nueva concepción del mundo, no solo en el ámbito de la gestión dentro de un cargo determinado, sino en su vida misma. Cuando se habla de la ética, comprendida dentro de una ideología sistémica, se entiende por ejemplo, la importancia de preservar la ecología, cuestión muchas veces entendida en función inversa de la rentabilidad. Pero cuando se mira desde otra perspectiva, se llega a deducir que un daño al ecosistema no solo se transmite en el pago de una multa, bajo la premisa según la cual el que contamina paga, sino que a la larga va a revertirse en costos más altos para la empresa, puesto que a menos riquezas naturales, mayor costo generará su futura obtención, si para ese momento aun resulta factible lograrla.

Considérese, que una organización esta compuesta por individuos, que buscan su desarrollo personal, que tienen costumbre, valores, cultura, aspectos que el administrador no debe descuidar, todo lo contrario, debe estar atento de respetar la ética que ello involucra, aunado a la relación con los clientes, proveedores, en donde desde luego, nuestro estilo de liderazgo ético tiene un gran impacto, tomando muy en cuenta todo aquello que atente en el logro del buen funcionamiento de la empresa. Desafortunadamente, esto no ha sido considerado por muchos gerentes, originándose un clima organizacional negativo, corrupto, muchas veces atropellante, dañino en contra la autoestima del trabajador.

Giraldo indica además, que cuando se habla de ética, no solo podemos limitarnos a crecer económicamente, sin hacerle daño al reducido espacio donde creemos habitar, sino que se deben considerar todos los factores ya citados y muchos otros que surgen de acuerdo a la percepción del lector, comprendiendo que en la medida en que afecte positivamente al sistema, es decir, con ética, el sistema responderá a nuestro favor, y del mismo modo, cuando lo afectemos negativamente, ese impacto retornará, muy posiblemente perjudicando a la organización.

En conclusión, un buen administrador debe estar plenamente identificado con el alcance, las repercusiones que la ética abarca, haciendo que sus acciones se manifiesten sin atentar contra los recursos del sistema, respetando por ejemplo, los valores, la dignidad, autoestima del trabajador, todo lo relacionado al aspecto económico, a la responsabilidad social de la empresa, al logro de sus objetivos que favorezcan a todos los involucrados.