Carlos Mora Vanegas
RESUMEN
Las características de los actuales escenarios muestran competitividad, agresividad, amenazas, oportunidades, turbulencias, conllevando a que las empresas que actúan en ellos cuenten con un recurso humano integrado, motivado, capaces de dar paso a su creatividad, imaginación, y desde luego al talento, ese gran capital con que se cuenta.
En esta oportunidad, nos adentramos en la gerencia que debe afrontar exitosamente los cambios, los retos, generar nuevas oportunidades, garantizar éxito haciendo uso efectivo de su talento e imaginación.
CONSIDERACIONES
No solamente la gerencia moderna debe estar avalada con los conocimientoS que los tópicos gerenciales de la ciencia administrativa exige en esta época, sino que debe saber usar adecuadamente su talento, imaginación a fin de ponerlos en práctica, garantizar planes, estrategias que le favorezcan y lo que es más, saber motivar a su recurso humano en ello a fin de obtener los resultados que el presente demanda.
Se ha dicho, como lo refiere Intermanagers, que de acuerdo a los autores de Karaoke Capitalism, los individuos con talento son monopolios móviles con pasaportes globales. Los directivos de las compañías tendrán que aprender a vérselas con personas que son libres para saber,hacer y ser.
Actualmente, el recurso más escaso no es la inversión, sino la imaginación, aspecto que debe ser considerado. En 1998,
El ciudadano del siglo XXI tiene la oportunidad de elegir. Puede tratar de unirse a la nueva élite mediante la suerte –jugando a la lotería- o puede desarrollar las habilidades con que nació. Haga lo que quiera, pero asegúrese de que es realmente bueno, de categoría mundial, en lo que hace. La competencia comprará su elección. Ésta incrementa el poder en relación a los políticos, los empleadores y los capitalistas. La única estrategia viable para el individuo aislado es ser escaso.
Jonas Ridderstrale y Kjell A. Nordström, al respecto comentan, que los hombres y mujeres con talento demandan participación en la propiedad cada vez en más organizaciones. Por supuesto que los accionistas empiezan a reaccionar, a llorar y gritar. Algunas veces consiguen para tales esquemas de compensación, o al menos minimizar "el daño", entregando una pequeña parte de la empresa. Pero, en un periodo de cinco o seis años, es probable que los empleados estrellas pidan incluso más. ¿Qué dirán entonces los accionistas? ¿Qué pueden hacer?
Al respecto, señalan los autores citados, que el éxito es una cuestión de cerebros más que de fuerza bruta, en cualquiera de los sectores. Por supuesto que la materia sigue siendo importante, pero menos. El capital intelectual es el recurso escaso. Recordemos que, por término medio, las mercancías valen ahora una quinta parte de lo que valían hace 150 años. La riqueza se crea con la sabiduría.
Desde luego, este desarrollo no se ve reflejado en el balance convencional, probablemente el único supermodelo de hace 500 años que todavía puede inspirar a unas cuantas personas. El balance, a pesar de ser tan duradero y atractivo, a menudo sólo capta menos de la cuarta parte del valor real de muchas empresas modernas. Estudios realizados por el economista Jonathan Kendrick ponen de manifiesto que la relación global entre recursos intangibles y tangibles ha cambiado de 30:70 a 63:37 durante los últimos setenta años. Los recursos más importantes de una empresa ya no se pueden tocar (al menos sin correr el riesgo de sufrir una denuncia por acoso sexual).
La buena noticia es que nunca se puede ser demasiado inteligente. Todavía se señala, no se ha encontrado a ninguna empresa que haya ido a la bancarrota porque tuviese demasiado talento. De hecho, un estudio reciente pone de manifiesto que sólo el 7 por ciento de todos los directivos está totalmente de acuerdo con la afirmación "nuestra empresa tiene suficientes directivos con talento para perseguir todas o la mayor parte de sus prometedoras oportunidades". El estudio muestra incluso que las tres cuartas partes de los ejecutivos de todo el mundo consideran que el rendimiento humano está por delante de la productividad y de la tecnología en términos de importancia estratégica. El mismo estudio pone de manifiesto también que el 80 por ciento de todos los ejecutivos pretenden que hacia 2010, atraer y retener a la gente será el problema estratégico número uno.
Un giro imprevisto de este desarrollo es el hecho demográfico de que el pozo del talento empezará a disminuir, al menos en el mundo postindustrializado. A lo largo de la próxima década, el número de personas entre 35 y 44 años descenderá en un 15 por ciento en relación con la población total, tanto en Europa como en Norteamérica. La disminución de los índices de nacimientos y el envejecimiento de la población son los principales ingredientes de esta bomba de relojería
Concluyen Jonas Ridderstrale y Kjell A. Nordström, que la mayor parte de las organizaciones serán tomadas como rehenes por un pequeño número de personas. Llamamos a estas estrellas competentes clave. Son las pocas personas que hacen que ocurran las cosas realmente. Saben cómo utilizar sus fortalezas y arreglárselas con sus debilidades. Y encontramos a estos nómadas del conocimiento competente por todo el mapa. Los encontramos en los deportes –imaginemos al equipo de fútbol inglés Arsenal con o sin el jugador francés Thierry Henry. Los encontramos en la empresa: en Microsoft, la gente habla incluso del "Capital Bill". Es la moneda utilizada para comprar tiempo junto a Mr. Gates en cuestiones de tecnología y de empresa. Cuando los virus informáticos "Melisa" y "Love letter" originaron un caos en todo el mundo, ¿utilizó el FBI a sus propios expertos para capturar a los culpables? No,
Lo cierto que hoy las empresas que cuenten con gerentes capaces de exponer su talento, dar a conocer su imaginación, garantirazarán el que las las empresas puedan alcanzar sus objetivos.

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