Carlos Mora Vanegas

Me puedo caer, me puedo herir, puedo quebrarme, pero con eso no desaparecerá mi fuerza de voluntad.

Madre Teresa de Calcuta

No se puede negar que nos desenvolvemos dentro de un entorno materialista, en donde se manifiestan hechos que demuestran como la sociedad se identifica en su gran mayoría con las cosas materiales, descuidando significativamente el desarrollo espiritual.

Desde luego, ello ha conllevado a que se ha dado una gran pérdida de valores, de moral, dándole paso a la corrupción, vicios que han enclaustrado millones de personas en escenarios en donde predomina un entorno artificial, hasta el extremo que se han generado muchas ilusiones, dándole paso a la violencia, inseguridad , a que se manifieste el poder con todos sus intereses, que desafortunadamente no es colectivo sino de cofradías, de mafias, de grupos, destruyendo a muchos seres humanos y a la misma naturaleza con todas sus riquezas, todo ello con el afán de ser un actor principal dentro de las ensoñaciones que el materialismo proporciona.

Lo cierto, que ante esta realidad es necesario revisar dentro de los distintos temas que genera la relevancia de la espiritualidad, el cómo esta se manifiesta en la gerencia.

Al respecto J.C. Larrañaga & E. Bayona Q. & J. Bocanegra, nos recuerdan en un trabajo sobre este tópico, que la palabra "ENDOCALIDAD", ayudándonos de la Etimología, podemos deducir su significado. Ya que deriva de la composición de los prefijos de origen griego "en-" que significa "dentro" y "endo" que significa "en el interior", que están antepuestos a la palabra "calidad".

La voz calidad a su vez deriva de la palabra griega "cali" que significa "hermoso" y del sufijo "-dad", que tiene el "significado de cualidad".

La palabra "calidad", deriva de la voz latina "qualitas" que tiene como significado "el conjunto de cualidades de una persona o cosa".

En consecuencia "ENDOCALIDAD", definiría "las hermosas cualidades interiores de una persona o cosa, de acuerdo a lo que se haga referencia".

Se nos indica, que al margen de las implicancias económicas; el deseo de construir un nuevo mundo, puede concretizarse a través de la reafirmación de lado espiritual de la naturaleza humana en el equilibrio con la búsqueda de una vida mejor con ayuda de la ciencia. (Frase tomada de "Megatendencias para los años noventa", John Naisbitt y Patricia Aburdene).

Se cita, que la necesidad de un cambio en el ámbito individual en una empresa ocupa una posición destacada entre las prioridades del momento.

"El rescate de los valores esenciales del ser". "Calidad de vida en el trabajo". "El ser humano y la transformación de la empresa". "La espiritualidad en el trabajo". "El rescate del hombre: diferencial competitivo en la era de la excelencia". Son títulos que no pueden eludirse. Sin embargo, después de asistir algunos seminarios, se abre la pregunta: "¿Es cierto que todavía del dicho al hecho hay un gran trecho?".

Es indudable que los nuevos valoresy actitudes que se deben desarrollar van mucho más lejos que un mero discurso político y social.

Considérese, que en Gran Bretaña, al inicio de la década de los 80, el 33% se preocupaba por su supervivencia, el 47% por su realización externa y material, y sólo el 20% de su realización interna. En los 90 la proporción era: el 33% continuada preocupado por su supervivencia, el 27% por su realización externa y material, y el 40% concedía la máxima importancia a su realización interna.

Después de años de reestructuraciones laborales, tales como: "Calidad total"; "Calidad mundial"; "Reingeniería de sistemas"; etcétera, impuestos por la globalización y la inestabilidad de los mercados; las empresas se encuentran hoy "a la deriva". La destitución de (en muchos casos) más del 50% de sus compañeros de trabajo; la mayor cantidad de trabajo que debe ser realizada por una menor cantidad de personas utilizando tecnologías mucho más complejas (que requieren un aprendizaje especial); causan entre los "supervivientes": abatimiento, miedo y cicatrices emocionales. Esto es algo que requiere una fuerza espiritual superior.

Es evidente que existió un problema en el entorno y los sistemas de trabajo. Estos no estaban preparados en absoluto para el desarrollo del lado humano, emocional y espiritual de los integrantes de la empresa. Por lo general, desde el punto de vista de la dirección empresarial los trabajadores han sido una legión de máquinas productoras. La calidad (como concepto y práctica empresarial), era la extracción de muestras aleatorias en la línea de producción y la aprobación o rechazo de lote como resultado de dicha prueba.

La gerencia moderna sabe que está integrada a equipos de trabajos, en donde cada persona es una individualidad que tiene sus propios valores, moral respeto, emociones, sentimientos, espiritualidad y debe sabérsele manejar a fin de integrarlo positivamente en pro de un buen desempeño, sin originarles conflictos, todo lo contrario proporcionándole motivaciones, estímulos que le conlleve a integrarse cohesivamente con el grupo, a respetarse, a mantener firme sus valores, principios y moralidad,

De aquí que se hace énfasis en estar bien claro, que no se puede esperar que una empresa encuentre su camino, si quienes la componen son individuos que viven perdidos respecto a sí mismos, si han descuidado su espiritualidad, abandonado sus virtudes y le han dado pasos a vicios, contaminaos que han afectado el logro de un buen crecimiento personal y espiritual.

Se señala, que la integración, por ejemplo, de la endocalidad en los programas de incremento de calidad, se pueden alcanzar, si se tienen claras las siguientes preguntas:

Es interesante realizar las siguientes preguntas a todos los niveles de la empresa a modo de experimento:

¿Hacia dónde cree que se dirige la empresa?.

¿Dónde cree que se encuentra la empresa en este momento?.

¿De dónde viene la empresa?.

Si las respuestas son muy diferentes, en la empresa hay confusión.

Si las respuestas son no sabe no opina, la empresa está perdida.

Si las respuestas se asemejan, o bien sus miembros se hallan comprometidos, o la empresa tiene un magnífico departamento de comunicación interna.

¿Hacia dónde cree que se dirige?.

¿Dónde se encuentra usted en este momento?.

¿De dónde viene?.

Señalan los autores ya citados, que no se descuide, que l verdadero valor de una empresa va más allá de las acciones, activo fijos, productos, marca; consistiendo en la suma de todos los valores internos que poseen los miembros de la empresa.

Las personas descubren que los nuevos valores de la empresa son:

· Cooperación.

· Competitividad.

· Integridad.

· Innovación.

Al reducirse, reintegrarse y aplanarse la empresa, se forman equipos de trabajo con individuos que nunca han trabajado entre sí. Luego:

Primero, los valores no pertenecen a la empresa sino a los individuos que la componen.

Segundo, si los individuos no han sido previamente preparados emocional y espiritualmente para el cambio, no existe garantía que él, se cumpla correctamente.

Tercero, se deben eliminar consignas y advertencias, dirigidas a los trabajadores; (décimo principio de calidad de W.E. Deming).

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