
CAMOVA
Millones de personas han muerto en pro de la defensa de la libertad, todavía en el presente se sigue luchando por ella, a pesar de que en muchos países se atenta a que realmente esta se manifiesta en todo su esplendor.
Se ha escrito, que cuesta mucho aceptar la no libertad, a las dictaduras que cohartan ese derecho que todos tenemos de ser libres, de expresar nuestras ideas, pensamientos.
Alguien ha escrito que es difícil aceptar la libertad pues tenemos muchos y grandes condicionamientos, obstáculos, impedimentos. Además, como la libertad no es objetivable, no la podemos demostrar.
El hombre no sólo es sino que también se hace; es fruto de sí mismo, de su libertad, de sus opciones libres. Es hombre en búsqueda de verdad. Pero además, jerarquiza y realiza los valores según su proyecto personal de vida.
Es por ello que la sociedad y la comunidad deben dar al niño que nace, las condiciones para que encuentre lo necesario para realizarse como persona en vistas a una integral realización.
Para la Antropología, el hombre además de individuo es persona, es sujeto, es uno, es único. El hombre se manifiesta, se revela como persona en su relación con los otros. Es un Yo en relación con un Tú. Existe en el mundo con los demás para realizarse personal y comunitariamente.
Su perfeccionamiento como persona se realiza en relación con el otro. El hombre es un ser responsable de otro. Esto supone responder a la llamada del otro, de otra persona que exige tu atención, respeto y poder vivir en plenitud. Todo esto implica responsabilidad.
Wikipedia nos recuerda, que la palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción.
En otras palabras, lo que permite al hombre decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos. En caso de que no se cumpla esto último se estaría hablando de libertinaje.
También puede definirse como la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen.
Martha Eugenia Ortizal respecto comenta, que quien es feliz es libre, la libertad es consecuencia de la felicidad, la persona feliz, es libre y nada ni nadie puede coartar su libertad.
Nos agrega, que Mi maestro decía: “Es libre quien cumple aquello con lo que se compromete”.
Todos somos libres de crear nuestro destino, algunos sentimos y realizamos esta creencia; otros creen que somos esclavos del destino, del tiempo, de la sociedad y hasta de Dios e igualmente realizan su creencia, lo cual únicamente confirma nuestra libertad.
Creamos nuestras cadenas, nuestras celdas, nuestras creencias, ataduras y condicionamientos. Nos encerramos en relaciones destructivas por miedo al amor y este sentido de pobreza y esclavitud representa la ausencia de las riquezas básicas que preceden a la libertad.
Un ser humano que se sabe libre, decide y elige enmarcado en su propio territorio, esto es en los límites que conoce y gobierna. Sus elecciones y decisiones en todo caso corresponden a su propia teleología, al para qué o propósitos de su vida.
Libre es entonces aquel que hace lo que quiere; fundamentado en sus propósitos, con sentido de responsabilidad para darse cuenta de sus resultados y ajustar sus planes de acuerdo a ellos. Un ser humano que es y se siente libre se compromete profundamente con lo que quiere y los que quiere, está presente en sus amores y en sus bienes. Un ser humano libre cuida sus tesoros, conoce y desarrolla sus virtudes y sabe defender y reclamar sus derechos.
Mi libertad no puede coartar la tuya y cuando uno de los dos acepta imposiciones es tan responsable del malestar generado como el que las impone y estoy hablando de las circunstancias cotidianas de la vida y las relaciones. En estos casos ambos son esclavos de una relación coodependiente y destructiva. El amor es libertad y solo puede vivirse en libertad, no puede asignarse como una obligación.
En una relación profunda entre dos seres humanos la libertad de cada uno se expresa en un sentido de unidad en le que se comparte el poder y cada uno hace sinergia a los propósitos comunes, manteniendo su individualidad.
Es libre quien se siente amado siendo el que es y ama al otro por ser el que es sin condicionamientos, sin posesión y con profundo compromiso.
El estar y sentirse bien en lo psíquico: Incluye estar bien físicamente y además, ser libre para escoger y variar a voluntad el qué, el con qué, el cómo, el para qué, el donde, cuando y con quien actuar las funciones físico- orgánicas. Es decir sentirse bien resulta de la autonomía para la interacción constructiva con el ambiente y seres con los que compartimos. Exige el sentirse y moverse en libertad.
Es la extensión espiritual de la autonomía, esta riqueza se estructura en el poder de ser Yo, ser el que soy.
Cuando somos libres poseemos y ejercemos con alegría el poder de la responsabilidad, nuestra mente y corazón están abiertos al cambio, somos seguros, amorosos y alegres y erradicamos de nuestra vida el sufrimiento.
La persona libre hace su camino al andar y sabe para donde va.
Bettina Cuevas nos indica el no olvidar, que "La libertad, en su nivel más elevado, emerge cuando la persona, sujeto de derechos inviolables, es reconocida como tal. Los derechos del otro se convierten así en deberes del sujeto y recíprocamente, los derechos del sujeto constituyen deberes para el otro. En esta situación la libertad, como simple libre albedrío se convierte en responsabilidad".
Decimos que el hombre se transforma en el ejercicio de la libertad. En la actualidad el hombre tiene sed de autorrealización, se siente más oprimido y alienado por el trabajo, que en épocas anteriores; ya que todas las actividades que realiza tienden al desarrollo socioeconómico más que al logro personal.
Los llamados técnicos en educación utilizan el juego su autorrealización mediante la comprensión de los otros, la tolerancia y la reflexión constante.
Al plantear el tema de la libertad surge la búsqueda acerca de su significado, desde el básico diccionario a los textos de antropología y educación; en un deseo de presentar como un hilo conductor histórico el planteamiento de la libertad por y para el hombre.
Es en el ámbito educativo, desde la etapa primaria hasta la terciaria; donde el hombre aprende a vivir su libertad, a entender que su libertad termina donde empieza la del otro. Es a partir de la educación donde empezamos a formar a esa persona en minúsculas, por la tierna edad en que ingresa; hasta sacarla a actuar en la sociedad, convertida ya en persona con mayúsculas, por el tiempo transcurrido dentro de las instituciones educativas junto a docentes y pares.
Es responsabilidad nuestra como docentes, como institución educativa, responder a la llamada del otro, de la otra persona que exige nuestra atención, respeto y poder vivir en plenitud
Freya Dinsha nos agrea que la Libertad no es simplemente hacer lo que queramos hacer, y divertirnos; aunque algunos lo piensen así, al menos, por poco tiempo… La Libertad no puede ser considerada desde un punto de vista personal, ya que molestaríamos a los otros tratando egoístamente de perseguir nuestros deseos. La Libertad es ESTAR libre de ataduras y de explotación. Es un estado en el cual podemos crecer y aprender, ser nutridos, y en el cual podemos desarrollar nuestros talentos, y explorar la vida y el mundo en sus muchas dimensiones. Eso es lo que queremos para nosotros mismos, para nuestras familias, nuestros amigos y vecinos, nuestro país, el mundo…
La Libertad es un ideal que en la mente de un número creciente de personas debe extenderse hasta los animales. Estamos entristecidos por la condición tan terrible en la que están algunas de esas criaturas, apenados de que sean coartados de su libertad y matados para proporcionar comida, consternados por la pérdida de su hábitat causada por las crecientes demandas de la población humana, y aturdidos por los muchos otros abusos infligidos sobre ellos en el nombre de la ciencia, el entretenimiento, etc. Este ideal existe en algunas tradiciones, o puede darse espontáneamente en el corazón de los individuos. Para cambiar las espantosas condiciones en las que están los animales se requiere cambiar nuestro estilo de vida. La reforma depende de nuestras acciones individuales, en las decisiones que tomamos cada día. Definitivamente mientras permanecmos en esta dimensión, es necesario garantizar que se nos respete la liberta y poder actuar en función de nuestro crecimiento con autenticidad, sin el temor que se nos prohiba el lograrlo. Jamás debemos de aceptar que se atente con nuestra liberta y actuemos en favor de otros que quieren lograr sus objetivos sin importarle atentar con nuestra atesorada liberta, como quieren en el presente llevar a cabo algunos gobernantes.

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