Manuel de Falla
Carlos Mora Vanegas
Definitivamente, Manuel de Falla es un de los pilares básicos de la música clásica de España. Tal como lo comenta Enrrique franco, hace medio siglo que la música española está sin Falla y, sin embargo, Falla sigue presente en ella. Desde entonces, el amor por su obra no ha dejado de crecer. Y el prestigio de su nombre ha abierto las puertas a los compositores españoles.
Falla personificó, con mucho sacrificio, una operación casi titánica: la de liberar a España de lo chiquito y localista para hacerla entrar en el coro de las naciones musicales cultas. No estuvo sólo. El combate de Pedrell, de Albéniz y de algunos más iba en la misma dirección. Aunque los gustos musicales evolucionen, una ejemplaridad como la de Falla siempre abre perspectivas. Hoy apenas existe creador español de alguna significación que no haya rendido sus pentagramas ante la figura y el legado de Falla. Un legado discutido en su momento, pero reconocido después.
Como se sabe, hijo de José María Falla y Franco (1849-1919) y de María Jesús Matheu y Zabala (1850-1919). Su madre, intérprete del piano y su abuelo, lo introducen en las primeras nociones de música, que a los 9 años de edad continúa con una profesora de piano, Eloisa Galluzo. Además su nodriza le enseñó nanas y canciones populares que dejaron huella en él. En 1889 continúa sus estudios de piano con Alejandro Odero, y aprende armonía y contrapunto con Enrique Broca.
Dentro de sus principales notas se puede señalar

  • El joven Falla estudia el piano con José Tragó, profesor del conservatorio y condiscípulo de Albéniz. Comienzan a esbozarse sus primeras pequeňas composiciones y, en 1899, obtiene el Primer Premio de piano. Guíado por Amadeo Vives, intenta suerte en el mundo de la zarzuela, de las que sólo estrena una, Los amores de la Inés, con buen éxito en abril de 1902.
  • Falla tenía una personalidad un tanto especial. Entre sus múltiples manías se encuentra una fuerte aversión a la suciedad, hasta el punto de tener que desinfectar personalmente con alcohol cada una de las teclas del piano en el que tocaba cuando daba un concierto, por el simple hecho de que había pasado por muchas manos. Tenía fobia a los microbios. Incluso llegó a desarrollar una dermatitis de tanto lavarse las manos.
  • Falla fue el único compositor participante en el homenaje dedicado a Góngora en 1927 que sirvió para definir a la generación de poetas. Su amistad con Lorca o Alberti, o su correspondencia con Gerardo Diego, son sólo unos ejemplos de la intensa vida intelectual desplegada por el compositor, el único español después de tres siglos, con Albéniz y Granados, que consiguió renombre internacional, y el más dotado de los
  • A los quince años sus intereses parecen ser principalmente la literatura y el periodismo. Con un grupo de amigos funda una revista literaria, "El Burlón" , y en 1890 participa en una segunda titulada "El Cascabel" , que termina dirigiendo. En 1893, asistiendo a un concierto en Cádiz donde se interpretan, entre otras, obras de Edvard Grieg siente, según sus propias palabras, que su "vocación definitiva es la música". Orientado en esa dirección, a partir de 1896 comienza a viajar a Madrid, donde asiste al Conservatorio . Allí se perfecciona en piano con José Tragó , logrando en 1899 obtener un primer premio en un concurso de intérpretes del instrumento. Por esta época, el joven músico empieza a usar el apellido "de Falla" ,con el que será conocido. En 1897 se traslada a Madrid definitivamente, donde al año siguiente termina con honores sus estudios en el Conservatorio, y en 1901 conoce a Felipe Pedrell , quien tendrá notable influencia en su posterior carrera

  • Se radica en París desde 1907, por consejo de Turina y Mirecki, entró en relación con Claude Debussy, Maurice Ravel, Dukas y Albéniz, cuya impronta sería perceptible en varias obras posteriores como Noches en los jardines de España, obra en la que, a pesar del innegable aroma español que presenta, está latente cierto impresionismo en la instrumentación. En París también conoció y trabó amistad con Pablo Picasso. La madurez creativa de Falla empieza con su regreso a España, en el año 1914.Es el momento en que compone sus obras más célebres: la pantomima El amor brujo y el ballet El sombrero de tres picos (compuesto para cumplimentar un encargo de los célebres Ballets Rusos de Sergei Diaghilev), las Siete canciones populares españolas para voz y piano, la Fantasía bética para piano y la ya citada Noches en los Jardines de España, estrenada en el Teatro Real en 1916. Su estilo fue evolucionando a través de estas composiciones desde el nacionalismo folclorista que revelan estas primeras partituras, inspiradas en temas, melodías, ritmos y giros andaluces o castellanos, hasta un nacionalismo que buscaba su inspiración en la tradición musical del Siglo de Oro español y al que responden la ópera para marionetas El retablo de maese Pedro, una de sus obras más alabadas, y el Concierto para clave y cinco instrumentos.

  • Creó un estilo nacionalista que caracterizó casi todas sus composiciones. Los elementos impresionistas de su obra procede de compositores franceses como Claude Debussy y Maurice Ravel, a quienes conoció en París. Entre sus composiciones destacan Noches en los jardines de Espaňa (1909-1915) para orquesta y piano, la ópera La vida breve (1913), sobre texto de Fernández Shaw, los ballets El amor brujo (1915) y El sombrero de tres picos (1919), la Fantasía bética para piano (1919), la fantasía escénica El retablo de Maese Pedro (1924), el Concierto para clave y 7 instrumentos (1923-1926) y música para guitarra. Dejó sin concluir el oratorio La Atlántida, que terminó su discípulo Ernesto Halffter.

  • Como lo destaca la enciclopedia Wikipedia,En 1919 se transladó a Granada viviendo en una casa cercana a la Alhambra donde llevó una vida retirada, rodeado de un grupo de amigos entre los que se encontraba Federico García Lorca. En 1936, Falla intentó por todos los medios salvar a Lorca del fusilamiento a manos de las tropas insurrectas del ejército nacionalista, aunque no lo consiguió.Mientras que en sus obras anteriores Falla hacía gala de una extensa paleta sonora, heredada directamente de la escuela francesa, en estas últimas composiciones, su estilo fue haciéndose más austero y conciso, y de manera especial en el Concierto. Los últimos veinte años de su vida, Manuel de Falla los pasó trabajando en la que consideraba había de ser la obra de su vida: la cantata escénica La Atlántida, sobre un poema del poeta en lengua catalana Jacint Verdaguer, que le había obsesionado desde su infancia y en el cual veía reflejadas todas sus preocupaciones filosóficas, religiosas y humanísticas.
  • El 28 de septiembre de 1939, después de la guerra civil española y en puertas de la Segunda Guerra Mundial, Manuel de Falla se exilió en Argentina, a pesar de los intentos de los gobiernos del general Franco, que le ofrecen una pensión si regresa a España, vive en su exilio argentino gracias a la ayuda de algunos mecenas, entre ellos la familia Cambó. Vive de forma tranquila en una casa en las montañas, donde su hermana cuida de él, ya que casi siempre estaba enfermo. Finalmente muere en 1946, sin que hubiera podido culminar su última obra. La tarea de finalizarla según los esbozos dejados por el maestro correspondió a su discípulo Ernesto Halffter.
  • *Fuente: enciclopedia Wikipedia, otra páginas...