
CAMOVA
No todo ha sido guerra en Israel , ni conflictos, ni misticismo, sufrimiento, muerte, persecución, también los judios nos han legado el Klezmer.
Como se ha escrito, el término deriva de los vocablos hebreos kley y zemer, que aproximadamente significan instrumentos musicales. Posteriormente, ambos términos se conjugaron gracias al yiddish en una sola palabra: klezmer.
La música klezmer brinda, entre otras cosas, la posibilidad de rastrear las huellas del pueblo judío en la diáspora. Su origen remoto está en los cantos litúrgicos de la época de la segunda destrucción del Templo de Jerusalén, para los cuales estaba prohibido el acompañamiento musical. Tiempo después, la comunidad judía en la diáspora incorpora elementos de las canciones francesas y alemanas de la Edad Media. Más tarde, los músicos itinerantes judíos, que solían ser contratados para animar fiestas dentro y fuera de la colectividad, fueron incorporando a la música tradicional las expresiones propias de los pueblos en donde se asentaban, en especial los de Europa Oriental: Polonia Rusia, Ucrania, Rumania, Hungría, Bulgaria, como asimismo elementos de la música turca, gitana y balcánica. Este tipo de expresión es la que llegó al continente americano con los inmigrantes judíos. Consecuente con su pasado, una vez más la música klezmer fusionó rasgos locales
Nos recuerda la enciclopedia Wikipedia al respecto, que en el siglo XV, grupos seculares no litúrgicos desarrollaron este tipo de música y se les denominó klezmorim. Ellos se inspiraron en el antiguo testamento para crear melodías con temáticas de celebración y alegría.
Originalmente el término klezmer se refería a los instrumentos musicales con los que se interpretaba, sin embargo, más tarde se extendió tanto al género como a los músicos en sí mismo, que hoy son llamados klezmorim.
El klezmer es facilmente reconocible por sus características melodías expresivas, con reminiscencias de la voz humana, con la incorporación de risas, llantos y aullidos. El klezmer asume la propia tradición de la música jasídica y le incorpora sonidos, instrumentos y modos de interpretar de aquellos países en donde los judíos de la diáspora habitaban
Jesús Gonzalo nos comenta al respecto, que gente de mala reputación, músicos nómadas que degustaban con exceso, en su pobreza, del vino y de las mujeres, los klezmorin (trovadores de la música popular judía en
Se agrega, que el klezmer casó muy bien con el Jasidismo, movimiento, como la Cábala, que supuso un estímulo intelectual en un judaísmo estancado en la rigidez de la ley y en la figura del rabino. Fundado por Baal Shem, el jasidismo nació a principios del siglo XVIII en Polonia con el fin de evitar que la Ilustración sedujera a la joven comunidad judía. Por ello promulgaba que para servir a Dios nada mejor que la alegría, ya que la melancolía y el aburrimiento lo alejaban de Él. Y el klezmer tiene ese jubilo lleno optimismo.
Los instrumentos básicos del klezmer contemporáneo son tres, aunque según consta documentalmente, en un principio eran instrumentos de cuerda, viento y percusión. Como en la música de otro pueblo sometido a la errancia por Europa durante siglos, la música judía, a partir del siglo XIX, dio importancia al clarinete, el acordeón y el violín, mientras que la gitana cambiaría el clarinete por la guitarra. Esto no quiere decir que no pudieran ser intercambiables o ampliables al piano (a finales de esa centuria y siempre que las condiciones fueran favorables para el sedentarismo), el tsimbl o cimbalón (compartido con los gitanos de Hungría), la flauta (fue reemplazada por el clarinete), el cello y algo de percusión. En cuanto al elemento improvisado, y partiendo de se trataba de un material tanto oral como escrito, existe en el klezmer como ya lo hacía en los antiguos cantos litúrgicos judíos. Evidentemente, su convivencia con el jazz ha hecho que su expresividad cambie acercándose a los modos de esta música.
Se dice, que fueron emigrantes europeos como Harry Kandel, Dave Tarras, Naftule Brandwein y la siguiente generación de Max Epstein y Pete Sokolow los que hicieron pervivir el klezmer antes y después de la Segunda Guerra Mundial. Aunque el resurgir aparece tímidamente en la década de los 70 de la mano del influyente clarinetista de origen argentino Giora Feidman (además de la labor de Zev Fledman y Andy Statman), habría que remontarse a finales de los 80, coincidiendo también con el fenómeno emergente de la Knitting Factory (escenario underground neoyorquino), para empezar a captar la importancia de The Klematics en el auge del klezmer y sus derivados estilísticos (más o menos tradicionales o progresivos). Formación neoyorquina ya muy consolidada (fundada en 1986), fiel a un ideario de mentalidad puramente judía (indagación y disquisición sobre el por qué de la herencia, la fe y la identidad), The Klezmatics ha sabido liderar esa corriente del klezmer que se sitúa entre la tradición y el mensaje radical de John Zorn, abriéndose a otros géneros populares.
granadajazz.net nos reseña, que el resurgir del klezmer se debe a la influencia de la música judía americana y del jazz, aunque ahora en Europa están saliendo grupos nuevos en las jóvenes comunidades judías de Francia, Alemania, Holanda, Hungría o Polonia, que se ven reflejados en este género con pasado y presente.En España, Eduardo Paniagua y Jorge Rozemblum lo asocian con el legado sefardita mezclando letras en yiddish. En Polonia, desde el corazón en el destierro, Budowitz (gran sexteto instrumental que añade voz femenina en un repertorio especializado en bodas judías) y, sobre todo, Kroke, el grupo de mayor proyección de este país exsoviético, representan en sí mismos la retroalimentación de una música popular que cruza el océano para volver a sus orígenes históricos
Se nos indica además, que en el presente Kroke pasa por ser, sin ninguna duda, uno de esos grupos que es imposible que deje indiferente a nadie.Tanto su música como su misticismo, han elevado a la música klezmer a lo más alto. El klezmer es la música de la diáspora de los judíos en la Europa del Este.
El trío polaco reconvertido en cuarteto es capaz de aunar la rica tradición musical judía con la inspiración clásica, ambientaciones 'nueva era' y desarrollos instrumentales inspirados en el rock progresivo de los 70.
* diferentes páginas web

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