
CAMOVA
LLegué a Monterrey, porque me correpondía en esta vida pasar por México y formarme en una excelente institución como es el TEC a pesar de que iba hacer enviado a Berkley, California. No obstante por la intervención de un amigo de mi abuelo quien tenía a sui hijo en el TEC se decidió para que me fuera a él.
Hace muchos años, para se exacto en 1968, dejé por última vez el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, en donde terminé mi maestría en Administración tendiendo más a la especialización en los rublos de mercadotecnia y Relaciones humanas, en donde me concentré con mayor atención.
Desde luego, ya anteriormente me había graduado de ingeniero mecánico dministrador , sin embargo por esos intereses de seguir adentrandonos en la adquisición de nuevos conocimientos y despues de estudios de postgrado en la universidad de Chile, retorné a un Monterrey que no es ni la sombra del presente, ya que ha hecho transformaciones radicales, conllevandolo a que hoy sea una verdadera metropoli, proactiva, industrial, modernizada, transformada, distinta a la Sultana que conocí y me deprimió la primera vez quellegué , cuando apenas tenía 16 años y me parecio una ciudad sombría metida entre montañas,rodeadam custiodad por el cerro de la Silla, con deficiencias viales, transportes inadecuados, fría, sin atractivos, más para quienes no estabamos a costumbrado a ese ambiente.
Confieso, que al segundo semestre de estar en el ITESM, quería retornarme y solicité a mis padres que me enviaran a España, Madrid, precisamente, señalándole que no me adaptaba al ambiente sombrío, a la frialdad de su gente, a su atmosfera.
Mis padres me negaron la petición y tuve que permanecer en el Tec hasta que egresé de mi primera formación, gracias al apoyo y colaboración de una beca ganada al final de mi carrera por la AID (American Internacional Development).
En esa primera formación, no supe apreciar lo que el Tec me estaba proporcionando en formación académica, considerra sus enseñanzas muy estrictas, muchas veces con la ausencia de profesores no idóneos en lo que requiere compartir conocimientos, motivar al estudiante, más cuando se viene de países distintos a los que uno ya conoce en relación a cultura, conocimientos.
Sin embargo, confieso que tuve excelente profesores en algunas materias que todavía recuerdo con cariño, Dres.Gonzalez Arce, Vera, Cantu,Valdivia, entre otros.
Cuando me gradué, me sentí que por fin salía de una liberación de la carga de estudio que el Tec mantiene en la formación de los profesionales que egresa.
No obstante, los resultado de esa formación que se obtine se evaluan cuando se ejerce la profesión y se tiene la consistencia de los conocimientos básicos requeridos para proporcionar los servicios que las empresas demandan y entonces uno experimenta la seguridad, la fortaleza de ellos.
Gracias a esa formación, a esa disciplina de estudio, a la oportunidad de tomar clases siempre con grupos reducidos de personas, me permitieron en el presente alcanzar mi fortaleza en las especializaciones que he adquirido, en la seguridad de saber interpretar y enfrentar los cambios, así como generar los nuevos.
Desde luego, dichos conocimientos se incrementaron más cuando el ITESM me beca para mi estudios de maestría en Administración, en donde mi agradecimiento siempre estará para sus autoridades, su rector de entonces García Roel, El Dr. Edgardo Reyes Salcido.
Gracias a la maestría puede determinar con mayor claridad las necesidades que los países latinoamericanos para ese entonces afrontaban en pro de su desarrollo, su despegue. Confieso que lo único que objetaba, era que la mayoría de sus docentes Doctores, eran norteamericanos, sin la experiencia de la realidad nacional mexicana. Sin embargo, no puedo ignorar las fortalezas teóricas, modelos que nos legaron y que de alguna forma contribuyeron en mi formación.
La maestría de Administración, me abrió una nueva visión de cuál debe ser el rol de la gerencia, aspecto que hasta el presente he tomado muy en serio, especialmente en mi rol de investigador, asesor, docente.
Por supuesto, a través del desarrollo y crecimiento del ITESM aunado al crecimiento de Monterrey hahecho que en el presente, el ITESM haya modificado sus programas, dado aperturas a nuevas carreras y lo que es más grandioso se haestablecido en todos los Estados de México, como ha traspasado la frontera mexicana, hacia otros países
Mi paso definitivamente por el ITESM, ha sido determinante en mi formación profesional, reconozco que su disciplina con respecto al cumplimiento de los programas, contenidos, preocupación por mantenerse vinculada con la comunidad, entorno en donde opera, desempeñaron un rol importante en mi seguridad académica y ha sido determinante en el rol de docente que he desempeñado en varias universidades internacionales, en donde considero aporto al estudiantado bajo mi cargo, la formación que requiren para afrontar las características del escenario nacional en donde se desenvuelven.
Me recuerdo que el Tec en el tiempo que estudiaba mi maestría a tiempo completo me dio la oportunidad de desempeñarme como profesor en ingeniería, donde lo hice por un semestre al finalizar mis estudios. Fue la primera incursión como docenteen ingeniería, primera vez que me hizo adentrarme hasta el momento presente en la educación superior, preferentemente en los postgrados.
Lamentablemente, al haber finalizado mis estudios en el Tec , nunca lo pude hacer en lo que hoy considero estoy bien identificado y creo conocer bien ,como es todo lo concerniente a los tópicos gerenciales modernos, en donde por muchos años he dictado clase a nivel de postgrado. Una lamentable ausencia, porque se que mi colaboración hubiese pagado la honorable beca que el TEC me otorgó
En mi paso por el ITESM, participe en deportes, en el mismo equipo de los borregos, desde luego, no con la calidad de muchos compañeros. Sus entrenadores muy buenos, proactivos y a quienes siempre recuerdo por su dedicación, empeño.
Aproveché los destellos de cultura que el Tec proporciona através de sus espectáculos, tanto de teatro, como música.Utilicé muy bien su biblioteca Cervantina quien en mis descanso me proporcionaban ese rocio de literatura que siempre encontre en sus libros y me ayudaban a alimenta mi inquieto espíritu.
El Tecnológico de Monterrey sin duda alguna, es para quienes quieren adquirir conocimientos actualizados, una Institución de garantía, de soporte en nuestro crecimiento profesional. Salir egresado de esa institución es una gran dicha, porque no hay duda que su formación nos permite alcanzar las metas que queremos lograr y contribuir con las instituciones en donde prestamos los servicios y desde luego para el país en donde habitamos.
Imposible negar que mi paso por Monterrey, especialmente por el TEC fuen una gran oportunidad que supe aprovechar, mi agradecimiento a sus autoridades y mi testimonio que es una Institución académica Hispánica para tomarla muy en cuenta.

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