Carlos Mora Vanegas
Los equipos de trabajos lo componen individuos que están sujetos a emociones , sentimientos, cada uno de ellos de acuerdo a su personalidad, conducta, lo que originan un comportamiento muchas veces positivos, otras veces negativos.
Lo cierto que el líder encargado de la gestión, dirección del equipo debe saber manejar adecuadamente las emociones a fin de canalizarla en pro de resultados positivos, que den paso a un clima armonioso, productivo, armónico.
Justamente sobre la relevancia, alcance y repercusiones de las emociones nos indica Gabriela Bonilla Ruiz, que la única forma de convencerlos es emocionalmente; al mover las emociones más profundas se dan cuenta de que es cierto que el trabajo en equipo produce satisfacción a este nivel. La empatía, que según Carsolio implica entender las necesidades de otras personas con base en emociones, se logra fácilmente en una situación de emergencia. Sin embargo, este tipo de situación no suele ocurrir frecuentemente en el ambiente corporativo y es por esto que a veces funciona salir de la oficina y realizar actividades distintas al quehacer de todos los días.
Según el deportista, todo ser humano tiene la capacidad de comunicación sin palabras que surge en las emergencias. La clave es tratar de llevar esta forma de pensar a un contexto donde no existe tal emergencia. En este rubro Carsolio ofrece programas motivacionales en sus diversos centros; en estos se simulan accidentes aéreos o acuáticos para que los participantes se encuentren en situaciones que traen a flote sensaciones que no experimentan en su actividad cotidiana. Bajo estrictas reglas de seguridad los colegas comparten experiencias que les ayudan a conocerse mejor a sí mismos y a aprender sobre nuevas posibilidades de trabajo como equipo.
“La comunicación no puede ser plena si en ella no va algo de emoción, mucho más en una cultura latina como la nuestra: sentir emocionalmente las necesidades de otra persona. He tenido oportunidad de trabajar con diversas empresas; muchas que trabajan a puertas abiertas donde todos comparten el mismo espacio y no hay divisiones. Esto puede que funcione en Noruega. En México difícilmente será efectivo porque se crea un caparazón de protección invisible. A pesar de estar en escritorios frente a frente la comunicación puede ser mucho menor porque no se está respetando la intimidad de cada persona. Se invade un espacio con miradas y críticas. Este es uno de los mayores atentados contra la creatividad que pueden cometer las empresas que traigan este tipo de idea a México”, explica Uno de los sentimientos que frecuentemente se experimentan en todos los ámbitos es el temor. Más que evitar esta sensación que constituye un combustible de supervivencia, hay que saber administrarlo. El miedo es una de las emociones más comunes en el clima laboral de nuestros días por la falta de certidumbre. Si los temores se salen de control es muy probable que desemboquen en histeria colectiva y para evitar esto se recomienda la humildad como una actitud para controlar el miedo. Una vez que se controlan los miedos viene un periodo de claridad. En cualquier equipo, los que trabajan mejor son aquellos que tienen mayor humildad entre ellos y en donde hay compañerismo. la humildad radica en aceptar que se tienen debilidades, pero también habilidades. Se deben aceptar las limitaciones porque no se puede ser bueno en todo; siempre habrá alguien que se puede desarrollar mucho mejor en determinados campos.
Cuando alguien está en una grave situación, la cumbre se olvida y la prioridad es sacarlo con vida. Lo mismo aplica a la empresa, en donde muchas veces la prisa por subir la curva de los ingresos resulta en empleados frustrados que carecen del sentido de dirección de su empresa. Escalar una montaña tiene muchas cosas en común con la vida empresarial. Lo cierto es que el objetivo de ambas actividades se apoya en el capital humano y, por tanto, debe de atender, cuidar, y aprovechar los matices y complejidades de la naturaleza humana.
A todo lo anterior se puede agregar, que definitivamente el Líder un verdadero coaching, sabe que las interrelaciones para ser productivas, debe basarse en estímulos motivacionales positivos, capaces de activar las emociones que generen pertenencia al grupo, compromiso, creatividad, reconocimiento, respeto, armonía, productividad
resultados, resaltando además, la importancia de la autoestima de cada miembro, sus necesidades de logro
Abel Cortese en un escrito sobre este tópico, nos señala, que en el mundo del trabajo, cualquiera sea el asunto que tengamos entre manos, los elementos emocionales juegan un papel crucial. La aptitud emocional requiere que seamos capaces de cruzar las corrientes que siempre están en operación, en vez de dejarse hundir por ellas.
(Sigal Barsade: ‘The ripple efect: emotional contagion in groups’. Estudio Yale School of Management, 1998; Sigal Barsade and Donald E. Gibson: ‘Group emotion: a view from the top and botton’, in D. Gruenfeld et al.; RESEARCHS ON MANAGING GROUPS AND TEAMS, Greenwich, Conn, JAI Press, 1998).
En un clásico estudio de CI (Cociente Intelectual) grupal, realizado en
Williams y Sternberg descubrieron que los socialmente ineptos, al no saber sintonizarlos sentimientos de los demás, eran un peso muerto para el esfuerzo general, sobre todo si carecían de habilidad para resolver diferencias o comunicarse efectivamente.
Para alcanzar un buen desempeño era esencial contar en el grupo con un miembro, cuanto menos, dotado de alto CI; pero con eso no bastaba. Otro riesgo posible era ‘el mandón’: un miembro demasiado dominante como para permitir que los otros contribuyeran plenamente.
Robert Kelley, de Carnegie-Mellon University, lleva muchos años preguntando lo mismo a trabajadores de una amplia variedad de empresas: ‘¿Qué porcentaje del conocimiento que usted necesita para hacer su trabajo está almacenado en su propia mente?’
En 1986, la respuesta era, típicamente, alrededor del 75%. Pero hacia 1997 el porcentaje se redujo hasta llegar a un 15 o 20%.
Esto, sin duda, refleja el explosivo crecimiento de la información. Se dice que el siglo XX ha generado más conocimiento que toda la historia anterior, y el ritmo de crecimiento continúa acelerándose.
Las implicancias de esta realidad respecto a las habilidades sociales y
Por último tenga presente, que, el ser humano está sujeto a las variabilidades emocionales de su carácter, de su personalidad y de sus deseos inconscientes. Teniendo en cuenta que todas las personas durante el día pasamos por más de cincuenta estado emocionales diferentes - triste, alegre, deprimido, dudoso, excitado, celoso, defraudado, sufrido, melancólico, envidioso.. etc.- corremos el riesgo de CONTAMINAR el tiempo de la productividad con el afecto que nos domina en un determinado instante.


guillem
16 nov 2008 | 07:28 AM
una curiosa dinámica de grupo para mejorar el trabajo en equipo con la música : http://sinerzia.com/es/musicaina.php
el video es muy divertido.
la idea es hacer una canción todos juntos, con letras, pianos, guitarras, percusión y demás.
saludos cordiales.