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CAMOVA

Hay que ver como en Oriente, en países como Japón, China por mencionar algunos se consume animales, de distinta variedades, como se vende y se encuentra fácilmente en los mercados populares, aun en restaurantes ya cocinados, Es extraño que se de en países en donde la tradición Budista prohíbe el sacrificio de animales y su consumo.

Es sabido por ejemplo, como lo narra e informa rebelioenlagranja.org, que en los mercados de Baguio City y la región de Ilocos en Filipinas, o de la provincia de Guangzhou en China, o de Seúl, en Corea del Sur, entre otros, encontraríamos tenderos ofreciéndonos carne de perro, y veríamos los cuerpos despellejados y seccionados de perros expuestos para su venta.
Sin embargo, la práctica común es que el comprador seleccione a los perros vivos. Tras esto el pobre animal será asesinado in situ

Hoy en día se come y/o se comercializa la carne de perro en Camboya, Japón, Laos, Taiwan, y en las regiones más orientales de la antigua Unión Soviética. También en Indonesia y Birmania. En todos estos lugares, no obstante, se trata de una práctica claramente minoritaria llevada a cabo por minorías sociales o grupos indígenas
Sin embargo, el comercio de la carne de perro es más común (aunque siga siendo minoritario) en China, Filipinas, Vietnam, Corea del Norte y Corea del Sur
En un punto medio entre los dos grupos de países anteriores estarían India y Tailandia, donde la práctica de comer perros es común sólo en algunas regiones del país.
También se matan perros para comer su carne en Angola, Camerún, Lagos y Nigeria. En estos países africanos se asocia la ingesta de carne de perro con estratos sociales de escasos recursos económicos .
Sería erróneo pensar que el hecho de comer carne de perro o gato por seres humanos refleje un estado socio-cultural menos evolucionado. Hace tan sólo diez años algunos productos de carne de gato fueron comercializados en algunos países de la Europa del Este. Hace 20 años se testó comercialmente en supermercados de Quebec (Canadá) productos de carne de gato. Y en fechas tan recientes como finales de los años 40 se comercializó por primera vez en los EEUU conservas de carne de gato .
Incluso a día de hoy se sigue consumiendo carne de perro en países occidentales. En pleno corazón de Europa se encuentran lugares como las regiones suizas de St. Gallen y Appenzell, en donde se come carne de perro regularmente por algunos de sus habitantes. En Suiza no está prohibido comerse a perros, gatos, u otros animales de compañía. Sólo está prohibido comerciar con su carne

Resulta imposible contabilizar el número de perros asesinados. Esto es así porque no existen estadísticas oficiales al tratarse de una práctica ilegal. En Asia, la práctica de comer carne de perro está relacionada en muchas ocasiones con mitos. Así, se cree que la carne de perro es un potenciador sexual.
Por ello las empresas y agencias que se dedican a las estadísticas comerciales no realizan un seguimiento de la carne de perro. Eso sería equivalente a admitir un tráfico ilegal sobre el que muchos ciudadanos muestran su repudia.
Es por esto que las estadísticas disponibles son el resultado de investigaciones realizadas por grupos de defensa de los animales. Así, se realizó un sondeo general en diferentes países asiáticos. Defensores de los animales de dichos países ofrecieron información de primera mano sobre el comercio y consumo de carne de perro.
En él se descubrió que la carne de perro y gato es consumida a pequeña escala por minorías étnicas en la mayoría de países. Sin embargo en China, las dos Coreas, Filipinas y Vietnam la carne de perro se consume a mayor escala.
De la limitada información existente la organización de defensa de los animales Animal People estima que en Asia se asesinan entre 13 y 16 millones de perros y 4 millones de gatos anualmente. Todos ellos para consumo humano .

Nos agrega la información, que en China la carne de perro se consume como una “alimento tónico”. Sus consumidores dicen que “calienta el cuerpo” en los meses de invierno. También aseguran que es un remedio contra la fatiga, el dolor lumbar, la pérdida de memoria y que combate las digestiones pesadas en los ancianos.
Es de resaltar que en Corea los consumidores dicen comer carne de perro ya que ésta “refresca el cuerpo” durante los meses de verano.
La piel de perro y la vesícula son utilizadas porque supuestamente revitalizan el cuerpo y lo sanan de la enfermedad. El pene y los testículos son consumidos por sus “propiedades” contra la impotencia y para aumentar la libido. Por último los riñones de perro se comen también para curar la impotencia y la eyaculación precoz.Los huesos de perro son usados algunas veces como alternativa a los de tigre para “curar” el reumatismo. Y, al menos una empresa en la provincia de Jiangsu está intentando comercializar la harina de cerebro de perro como tratamiento contra varias desórdenes neurológicos.
No hay ninguna prueba científica de que la carne de perro pueda combatir ninguno de estos problemas. Tampoco de que, como dicen otras creencias, mejore la circulación sanguínea

Es preocupante como seres humanos que se dicen protectores de los animales, se transforman en consumidores de quienes consideran al perro su mejor amigo. No se puede pasar por desapercibido lo que rebelionlagranja.org. señala, que hoy en día se comen más perros que nunca en China. La estimación del consumo anual casi dobla a la que había hace trece años atrás : 10 millones de perros asesinados y consumidos.

La industria se volvió mucho más rentable después de que los comerciantes de carne de perro descubrieran hace algunos años el mercado europeo y estadounidense de los complementos de piel barata. Tanto es así que consiguieron capitalizar el mercado.
A lo largo y ancho de China se estima que existen 150 millones de hogares que cuentan con perros guardianes. La cifra se eleva hasta 300 millones de hogares con perros de compañía, según las estadísticas oficiales más al alza. Este número quintuplicaría el número de perros en los hogares de EEUU, que cuenta con la tercera mayor población mundial de perros.
Incluso con las estimaciones más a la baja, China cuenta con un 10% más de perros que India, y los mismos que Gran Bretaña, Francia y Australia.
Guangzhou es la principal región de China donde se come carne de perro y gato. En este lugar los perros son criados específicamente para consumo humano De hecho la práctica de comer perros varia según las regiones. Aparte de la citada Guangzhou, también es común en las provincias del sur Yunnan y Guangxi. También en las provincias de Heilongjian, Jilin y Liaoning, limítrofes con Corea del Norte La cría comercial de perros por su carne es conocida en las provincias de Henan, Anhui, Jiangsu, Shandong y Hebei

Existe confirmación de que aún existe un comercio clandestino de carne de perro en Japón. Décadas después de que el consumo desapareciese se produjo el arresto de un anciano de 82 años tras arrojar a la basura las cabezas de 30 perros descuartizados.
El hombre explicó que había importado los cuerpos de los perros de China y los había vendido. Las cabezas, sin embargo no consiguió venderlas, según informó la Kyodo News Agency. Al parecer el comercio de carne de perro sólo es practicado por un minúsculo porcentaje de la sociedad, principalmente ancianos
“Los perros y los gatos desaparecieron de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, pero normalmente los japoneses no comen carne de perro o gato”, comenta la fundadora del Animal Refuge Kansai, Elizabeth Oliver. “Sin embargo, existe un gran número de coreanos en Japón, especialmente en el distrito de Kansai. He oído que continúan comiendo carne de perro que importan de China
Esa es la triste realidad de nuestro humano en la civilización que se califica de humana.