Carlos Mora Vanegas
Es muy válido lo que ya antes de morir señaló Peter Drucker sobre la importancia de los cambios que en el futuro inmediato, los gerentes tendrán que ser capaces de olvidar lo que hacían, tan rápido como aprenden las cosas nuevas que tienen que hacer”. También Hammer y Champy, precursores de la reingeniería, expresan "Olvide todo lo que usted sabe sobre cómo debe funcionar una empresa. Casi todo está errado”.
No cabe la menor duda, que los dinámicos cambios que día se manifiestan en los escenarios económicos, y en donde la globalización presenta nuevas oportunidades, amenazas, conlleva a tomar muy en cuenta a que retos deben enfrentarse la gerencia de acuerdo a las necesidades que se requieren para garantizar una buena participación de las empresas que representan.
Por supuesto, habría que analizar el tema considerando aquellos que se derivan de la globalización , de la dinámica de los escenarios económicos mundiales producto de algunos factores que son determinantes en su comportamiento como el desarrollo tecnológico, capacitación y formación de profesionales comprometidos con la operatividad de la empresa, el nuevo rol que el trabajo genera con respecto a la productividad y la calidad , el uso adecuado del talento, capital del recurso humano, la economía, la política, aperturas internacionales, alianza, comercio internacional entre otros, desde una óptica un enfoque macro, pero también es importante concentrarse en el escenario de cada país en donde se opera.
En lo concerniente a Venezuela, la gerencia afronta serios problemas, retos que debe saber enfrentar si quiere no solamente permanecer, en operatividad sino desarrollarse, conquistar nuevos mercados. Para lograrlo, es necesario establecer las acciones necesarias que contrarresten por ejemplo, las acciones del Estado en relación a su intervención financiera en lo concerniente a la tributación, impuestos y determinar su incidencia en los precios, costos., control de cambios.
La incidencia económica, inflacionaria y su repercusión en el poder adquisitivo de compra del consumidor, el efecto tecnológico, especialmente cuando se sabe, Venezuela no ha desarrollado su propia tecnología, sigue siendo dependiente de este rublo, lo que le origina una gran debilidad.
Tomar muy en cuenta los efectos de las innovaciones, productos servicios que la competitividad ofrece y afecta seriamente su permanencia en los mercados.
El saber adaptarse a los conocimientos modernos de las ciencias administrativas y sus herramientas que les permita planificar estrategias, acciones que la garantice competitividad.
Aprovechamiento adecuado del capital humano de la empresa, capacitándolos, desarrollándolos, haciéndolos participativos.
Lo cierto, que urge una nueva visión del gerente ante un escenario venezolano turbulento, en donde el riesgo, la incertidumbre son serias amenazas y requieren ser tomados en cuenta para no verse las empresas afectadas.
Ante esta realidad vale la penas considerar además, lo que señala Alexis Colina, entre las tendencias y demandas que Kernan ha identificado “para la gerencia del Siglo XXI” se encuentran las siguientes: transitar de la dimensión y escala, a la velocidad y capacidad de reacción; de la autoridad formal y el control desde arriba, al otorgamiento y desarrollo de poder y facultades (empowerment); de la rigidez en las organizaciones, a las organizaciones flexibles y virtuales; del control por medio de reglas y jerarquías, al control por medio de visión y valores; del análisis racional y cuantitativo, a la creatividad y la intuición; de la necesidad de certeza, a la tolerancia a la ambigüedad; de la independencia y autonomía de la empresa, a la interdependencia y alianzas estratégicas; del enfoque organizacional interno, al enfoque en el medio competitivo; de la ventaja competitiva, a la ventaja cooperativa, entre otros.
Diferentes especialistas también se refieren a las nuevas tendencias en las llamadas “funciones directivas” (planificación, organización, mando y control). En la función de planificación, las principales tendencias que se señalan son: el tránsito de la planeación “clásica”, al enfoque de la estrategia; el análisis del “pasado al futuro”, buscando tendencias anteriores, se sustituye por el análisis del futuro al presente, concibiendo diferentes escenarios futuros y planes de contingencia (que hacer si…); del plan y la implementación como procesos separados, a concebirlos como un proceso único, integrando ambas; de la tecnología como factor estratégico, a los recursos humanos como el más estratégico; de la focalización en la empresa, a considerar el entorno como punto de partida de cualquier estrategia.
En la función de mando, las tendencias se mueven en las siguientes direcciones. De la autoridad, como factor de disciplina, al liderazgo, como elemento movilizador; de “dirigir a los hombres” a “dirigir con los hombres”; de los recursos humanos, como un “objeto” del proceso de dirección, a considerarlo como un “sujeto” clave, participante; de la motivación, muchas veces manipuladora, a la creación de un sentido de pertenencia; de la delegación, al empowerment (facultar, dar poder, desarrollar).
En la función de control, se trabaja por moverse: de la autoridad, al autocontrol y compromiso; de la orientación hacia los procesos (decirle a cada cual “como” debe hacer las cosas), a los resultados (concretar lo “que” debe lograr), resumiendo que el jefe defina el “que” y el subordinado genere el “como”; los valores, como instrumento de orientación del comportamiento de los miembros de la organización, lo que Quinn le llama “control de clan”.
Definitivamente la gerencia venezolana, nuestro caso ,debe centrarse más en saber utilizar acciones que permitan asegurar la utilización adecuada de sus recursos, evaluando sus debilidades y preocuparse por retroalimentarla en función de transformarlas en fortalezas que sepan afrontar los retos y sobre toda aprovechar las oportunidades que se dan.
Hay que tomar muy en cuenta además, que hoy se da una nivel de competencia mucho mayor, producido tanto por empresas nacionales como por productos internacionales, en donde es necesario estar preparado ante los cambios y oportunidades que se presentan, como por ejemplo, la apertura de la política de Comercio exterior venezolana
Hay enfrentarse constantemente nuevos procesos tecnológicos, los cuáles se renuevan a una velocidad extraordinaria, siendo necesario un marco que le permita comprender el devenir del proceso en sí, más que el dominio de tecnologías específicas.
Se requiere de un nuevo tipo de trabajador con conocimientos, habilidades, destrezas, que la tecnología moderna demanda. Es decir como es comentado por algunos, en donde cada empresa tendrá una plantilla laboral mucho más profesionalizada, la cual exigirá mucho más de la capacidad del administrador para ser conducida.

Escribe un comentario