Carlos Mora Vanegas

“La palabra dada manifiesta la capacidad humana de afirmarse, a pesar de todas las coacciones materiales."

Kant

Es muy lamentable notar, como son muchísimas las personas que no le toman seriedad al valor de de la palabra dada, más cuando esta nace libremente y arrastra una serie de cualidades que no pueden despreciarse ni mancillarse, como la dignidad, la confianza, el respeto, autoestima, seriedad, entre otros.

Sorpréndase como maneja su verbo, su palabra, ¿qué tan serio es al respecto?, ¿qué le ha impedido a veces violarla, no cumplirla?, ¿qué le ha generado ello?

Cuando uno da su palabra debe cumplirla cabalmente, pues esta se originó sin que nadie lo presionara, se tuvo el libre albedrío al darla, es por que se supone se tiene confianza, se le deposita confianza, respeto, seriedad y lo que es más positivo, pone en juego su honor, integridad, dignidad.

Al dar su palabra es por que consideró y evaluó seriamente muchos aspectos que van, desde el manejo adecuado de las emociones, el compromiso, responsabilidad, consecuencias, logros, personalidad, ella es su tarjeta de presentación ante lo demás en donde está manifiesta su seriedad, responsabilidad, respeto, además, que con ello le da paso como ya sed señaló a la confianza a que esta se arraigue más en uno , especialmente en nuestras acciones .

Lina Cristiano sobre este tema nos aporta, que Los valores y principios de la persona son los que determinan como actúa, bajo qué directrices y parámetros dirige su vida y se conduce a sí mismo, lo que elige, cómo se relaciona y con quien se relaciona, su estilo de vida, el modo en que vive, el modo en que maneja sus asuntos, sus prioridades, sus intereses, en qué ha centrado y centra su vida, y porqué.
Para reflexionar un poco más, un párrafo alusivo a éste tema, tomado del libro “Un día mi alma simplemente se abrió” de IYANLA VANZANT : “ ….. Debes aprender a escuchar lo que la gente HACE, no lo que la gente dice ”…..”. Observa su vida, la gente revela quien es a través de la vida que tiene, a través de lo que ha hecho y hace en su vida, lo revela con hechos a través de sus hábitos, de su comportamiento y conducta, a través de lo que elige HACER. “.... Las palabras de las personas no siempre están sustentadas por hechos, a veces demuestran que lo que dicen son sólo palabras…..”, y en ese caso, no sabrás si creer ó no en ellos, no son confiables, carecen de credibilidad, no son íntegros, sin embargo, remítete a los hechos, mira su vida, mira lo que hace consigo mismo y con los demás, mira como se conducen, eso es lo que finalmente revelará la auténtica Verdad ….”

Nos agrega Cristiano, que consideremos que constantemente nos manifestamos al mundo a través de múltiples expresiones, entre ellas la palabra, aunque en muchos casos, y esperemos que sean cada vez menos, nos encontraremos con la evidencia de que, cuando se actúa sin integridad, las palabras y los hechos no concuerdan, se dice una cosa y se hace otra, en esos casos, es definitivo que, los hechos marcan pauta ante las palabras. Lo más revelador acerca de quienes somos, es la vida que tenemos, lo que hemos hecho y hacemos en nuestra vida, lo que hacemos con nosotros mismos y de nosotros mismos, el modo en que nos conducimos, es justamente esto lo que produce los resultados que obtenemos, estos son los hechos que transmiten quienes elegimos ser, además de que, reflejan cuáles son nuestros valores y principios de vida.

Definitivamente señala Cristiano, vivir con Integridad, ser íntegros con nosotros mismos y con los demás, nos ahorraría una gran parte de las molestias e inconvenientes que tenemos en la cotidianidad y en nuestras relaciones de toda índole. La falta de integridad es una fuerza venenosa de destrucción en la vida personal, social, laboral y empresarial, que solo conlleva energía desperdiciada, y dificultades que tarde o temprano salen a la luz para llamarnos al botón. Ser responsables con nosotros mismos y con los demás, involucra inevitablemente ser íntegros, lo cual significa ser auténtico con nosotros mismos, ser auténtico con los demás, y hacer lo que decimos que haremos.
Todo el tiempo dejamos huellas en nuestro paso por la vida, en nuestra propia vida, en la vida de los que nos rodean, y en la vida de todo aquel con quien tenemos contacto. La calidad de las huellas que dejamos, depende de lo que decimos y de lo que hacemos, del modo en que nos conducimos; y, la repercusión de esas huellas, afecta impredeciblemente tanto la vida de otros como la nuestra. Las huellas que dejamos, son como una onda expansiva que puede tener efectos positivos ó negativos. No siempre podemos medir el alcance y repercusión de nuestros actos, por eso contamos con la evidencia de los resultados que se nos presentan en la experiencia cotidiana, para que nos demos cuenta, nos responsabilicemos, evaluemos y midamos las consecuencias de nuestros actos.

A través de la palabra y de nuestros actos, revelamos si somos íntegros o no. La seriedad, honestidad y responsabilidad con lo que decimos y hacemos refleja nuestra Integridad.
Considere, que
para relacionarnos en todos los ámbitos de nuestra vida, LA INTEGRIDAD es un principio fundamental, ser íntegro, “decir la verdad”, hacer lo que se dice que se hará, cumplir la palabra dada, ser responsables y honestos con lo que decimos que haremos, decir la verdad en toda situación o circunstancia, cualquiera que sea. Sin embargo, si no somos íntegros con nosotros mismos, si no somos claros, responsables y honestos primero con nosotros mismos, no podremos serlo con los demás.

Trate de respetarse y respetar a los demás, sobre todo cuando le ha dado vida al verbo, la palabra dada debe ser un contrato de integridad, honestidad, compromiso. No lo descuide para que se tenga confianza en usted y lo que es importante en usted mismo.

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