

CAMOVA
La dinámica del marketing moderno es cada vez más intensa, que obliga a que la gerencia este muy atenta en que su encargado de la función de mercados este alerta con sus clientes y preste atención para aquellos que su comportamiento no ha sido el esperado por la empresa, que le han originado conflictos y que simplemente se les ha clasificado de no deseables.
Se señala : “Las empresas deberían centrarse en los buenos clientes e intentar mejorar su calidad en lugar de intentar deshacerse de los malos clientes. Las empresas deberían encontrar modos más baratos de retener a sus clientes de bajo valor porque así confunden a la competencia en su beneficio y además existe la probabilidad de que algún día se conviertan en buenos clientes”.
La empresa sabe, especialmente la gerencia de mercados cuanto cuesta realmente el conquistar un cliente y cuánto el perderlo, de ahí la relevancia de no descuidarlo, al respecto, se ha dado un interesante estudio realizado por Jagmohan Raju y Z. John Zhang, profesores de Marketing de Wharton, y el estudiante de doctorado Upender Subramanian, en donde la cosa no es tan sencilla. Deshacerse de los clientes de bajo valor podría reducir los beneficios de la empresa, e intentar aumentar el valor de estos clientes podría de hecho ser contraproducente.
Deshacerse de los clientes no rentables es una idea ampliamente aceptada en gestión de las relaciones con los clientes o CRM (Customer Relationship Management), donde las empresas frecuentemente utilizan las tecnologías de la información para estimar el valor de los individuos y ofrecer privilegios, descuentos u otras ventajas a los clientes que se consideran “de alto valor”. En su estudio, Raju y Zhang han acuñado el término “Gestión basada en el valor de los clientes” ó CVM (Customer Value-based Management) para describir esta idea fundamental de
Es habitual que las instituciones financieras traten de modo diferente a los clientes de bajo valor que a los buenos clientes. Por ejemplo, uno de los casos señalados en el estudio es que las llamadas telefónicas de los malos clientes suelen estar durante más tiempo en espera en los centros de atención de llamadas. No obstante, otras muchas entidades han adoptado prácticas habituales de
En “Customer Value-based Management: Competitive Implications" (“Gestión de los clientes basada en el valor: implicaciones competitivas”), Zhang, Raju y Subramanian llevan a cabo un innovador estudio analizando No obstante, según los investigadores, para la gran mayoría de empresas que operan en un entorno competitivo, deshacerse de los clientes de poco valor puede ser contraproducente. El motivo es que las empresas que se deshacen de los clientes de bajo valor –o toman medidas para transformarlos en clientes de alto valor-, se exponen a las malas artes de los competidores furtivos. Si las empresas rivales saben que te has librado de muchos o todos tus clientes de poco valor, es muy probable que intensifiquen sus esfuerzos para captar los clientes que has retenido porque saben que casi todos son clientes de alto valor. “Con el paso del tiempo las empresas han adquirido muchas habilidades para procesar información sobre los clientes”, dice Zhang. “Disponen de todo tipo de técnicas analíticas para hacer prospección de datos y emplear dicha información. Las empresas pueden saber quienes son los clientes rentables y han llegado a la conclusión de que deshacerse de los clientes de bajo valor es una buena idea. Sin embargo, el problema es que aunque esta idea parece bastante razonable, sólo tiene sentido en situaciones en las que no hay competencia, situaciones por otro lado muy improbables en el mundo real. Nuestro estudio examina cómo “Los resultados de nuestros análisis muestran que parte del dinero que ganan las empresas procede de suministrar información confusa sobre sus clientes a las empresas competidoras”, dice Raju. “Si haces que tu base de clientes sea transparente al deshacerte de tus clientes de bajo valor, los competidores podrán atacarte duramente porque sólo te quedarán clientes de una misma clase”. En lugar de librarte de los clientes no rentables, algunas empresas han intentado transformarlos en clientes de alto valor ofreciéndoles incentivos para modificar su comportamiento, como por ejemplo enseñarles a gastar más o a utilizar canales de apoyo de bajo coste. “Conseguir que los clientes de bajo valor sean más valiosos también podría ser contraproducente, ya que asimismo promueve que tus competidores se comporten de manera furtiva”, dice Raju. Así pues, ¿cuál es el mejor modo de gestionar las relaciones con los clientes de alto y bajo valor? “Nuestras investigaciones muestran que un buen enfoque sería mejorar la calidad de tus clientes de alto valor y al mismo tiempo retener a tus clientes de bajo valor. No obstante, deberías encontrar otros modos -más baratos- de gestionar a tus clientes de bajo valor, como por ejemplo animarles a utilizar los sistemas automatizados telefónicos, Internet, ofrecerles descuentos mínimos u otros privilegios”, dice Raju. “Debes confundir a tus competidores para que no sepan cuáles son tus malos o buenos clientes”. Los investigadores de Wharton subrayan que es importante comprender que Los profesores sostienen que en estudios futuros seguirán investigando sobre Definitivamente, la gerencia debe pensar seriamente el deshacerse de los clientes malos, considerando sus costos , lo que se invirtió para que estos se adentraran en conocer el producto o servicio, debe analizar las causas que conllevan al cliente de ser calificados de malos, a ver la posibilidad de poder incidir en su actitud, además que le permite establecer acciones correctivas a fin de minimizar el número deconsumidores malos. * Universia Knowledge Wharton

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