No nos debe sorprender, que encontremos aun en las universidades, docentes que no han sabido identificarse con la asertividad, con el alcance que de ella se puede obtener en beneficio de garantizar un buen clima social, que además favorezca en el aprendizaje en el comportamiento esperado y de que sea plenamente aceptado por sus alumnos.
Un docente tiene que ser asertivo, saber manejar adecuadamente sus interrelaciones con el estudiante que confía en él, que le deposita su confianza, que espera respeto, que está dispuesto a escuchar sus opiniones, puesto como se sabe, una persona es asertiva cuando es capaz de expresar sus deseos y sentimientos personales respetando los derechos y sentimientos del otro. Una persona da muestras de asertividad si se siente libre para manifestarse, puede comunicarse de forma abierta y honesta con cualquier persona, ya sean amigos, familiares o extraños. Es capaz de defender sus derechos, expresar sus gustos e intereses, hablar de sí misma y aceptar cumplidos sin sentirse incómoda. Puede expresar su desacuerdo con los demás, manifestar su discrepancia cuando piensa que es importante pedir explicaciones y decir "NO" sin sentirse culpable, llevar a cabo planes para modificar la propia conducta y también es capaz de pedir a los otros que cambien su conducta. Todo ello aumenta su autoestima, la confianza que tiene en sí misma y esto, a su vez, hace que sus relaciones con los que le rodean sean más satisfactorias.
José Alberto Cardona, justamente sobre la relevancia de
- Todo ser humano tiene derecho a ser quien es y a expresar lo que piensa y siente. Cuando esto se hace de forma asertiva se asegura el máximo respeto por los demás y por uno mismo.
- Un estilo asertivo de conducta permite comunicar tranquila y eficazmente cuál es nuestra propia postura y ofrece información sobre cómo nos gustaría que los demás actuasen en un futuro.
- La persona que practica una conducta asertiva se percibe como auto eficaz al sentirse capaz de hacer aquello que cree y desea hacer. Por todo ello, un estilo asertivo permite conservar una relación de confianza con los otros, y de otro lado, la autoestima.
- La asertividad puede reforzarse o debilitarse según el desarrollo social
- Conocernos a nosotros mismos es un paso importante para identificar nuestros problemas y solucionarnos, evaluar nuestra autoestima y confianza es importante para empezar a tener una conducta asertiva tanto con los demás como con nosotros mismos
El docente que día a día está interrelacionado con sus alumnos debe saber manejar adecuadamente la asertividad a fin de garantizar resultados que favorezcan a todos, tomar muy en cuenta lo que se señala, que la confianza y la autoestima son los factores mas predominantes en la asertividad, es decir si no hay confianza o autoestima no puede haber asertividad, puesto que para demostrar nuestros derechos a través de la conducta asertiva se necesita la confianza en nuestras propias creencias, habilidades y metas; así como respetarnos a nosotros mismo y creer que somos capaces de hacer lo que nos proponemos.
La confianza a su vez depende de nuestra formación social desde muy pequeños, se nos enseña a creer en algo, y se nos inculcan nuestros ideales y creencias, si desde la infancia aprendemos a confiar en nosotros, la asertividad se ira reforzando con el tiempo, así como la autoestimaAlgo muy importante es saber aceptar los fracasos, crear una mentalidad asertiva es algo útil para reponerse de las perdidas y no perder la confianza sino mas bien aumentarla, ya que la conducta asertiva nos dice que tenemos el derecho a equivocarnos y a su vez a reponernos de los fracasos, al tener una mente abierta ante las aversiones reforzamos no solo la autoestima sino que la confianza con lo cual volvemos a creer en nosotros mismos.
Se debe inculcar gradual y sistemáticamente la confianza, la autoestima y la conducta asertiva en cada aspecto, no pasar nunca sobre nadie ni dejar que pasen sobre uno, decir si o no cuando se desee sin ser afectado por los demás, pensar claro y con fe en nuestro propio ser, respetando las ideas de los otros, pero siempre anteponiendo la convicción que de la mejor solución basada en el mutuo respeto de las partes.
Es muy válido en el análisis de la asertividad tomar en cuenta las causas que se manifiestan por no ser asertivo a fin de ir trabajando en pro de correcciones que garanticen el saber optimizarla en pro de resultados favorables
José Alberto Cardona nos indica al respecto, que la asertividad evoluciona, su raíz es la interacción y la experiencia a través de formación social de cada individuo, que debilitan o refuerzan tanto su confianza como su autoestima a lo largo de su existencia. Se debe tomar en cuenta, que la falta de asertividad es parte de la decadencia o debilidad de las características básicas del carácter, pero también la falta de un ideal o meta, generan pérdida de autoestima y asertividad.
Muchos son los factores que afectan la falta de asertividad, pero los más importantes son:
· Falta de carácter
· No tener metas ni objetivos
· Falta de confianza en nuestras habilidades
· Depender siempre de otros
· No tener fuerza para expresar nuestros derechos
· No aceptar que nos podemos equivocar
· Falta de creencias e ideologías
· Poca astucia para afrontar los retos.
· Ajustar nuestro carácter al de los demás, solo para ser aceptados
El Docente que se ha dado cuenta de su ausencia de asertividad, debe decidirse el ser asertivo y para ello s Cardona nos sugiere algunas acciones a considerarse, como:
Tener un buen concepto de sí mismo. Mucha gente no es asertiva porque carece de autoestima. Es importante recordarse a sí mismo que se es tan importante como los demás y tomar en serio las propias necesidades.
Planificar los mensajes. Conseguir que todos los hechos y puntos estén aclarados con antelación, confeccionando notas de referencia si la situación lo permite..
Ser educado. Enfadarse provoca confusión en uno mismo y hace que los demás vean al individuo débil, histérico y con una baja credibilidad. Hay que recordar que se deben tomar en consideración los puntos de vista de los demás y comunicarles que se entiende su punto de vista. Negar o ser testarudo no suele funcionar a largo plazo. Es mejor guardar la calma y educada, pero firmemente, exponer la opinión propia.
Guardar las disculpas para cuando sean necesarias. No se debe pedir excusas, a menos que sea necesario hacerlo. Si se reservan las disculpas para cuando sean apropiadas, no se disminuirá ni su valor ni el propio, y los demás tomarán al individuo en serio para otros asuntos.
No arrinconar a los demás. El hecho de hacer esto habitualmente provocará cólera y resentimiento, lo cual siempre dificulta las relaciones. Si uno se quiere asegurar la cooperación de los demás, siempre se les debe proporcionar, cuando sea posible, una salida (con suerte, la salida que uno desea) y se deben esbozar las consecuencias constructivas de tal alternativa para los demás y para uno mismo.
Nunca recurrir a las amenazas. Si se responde a cualquier injusticia con fuertes amenazas, la credibilidad y la cooperación que se pretenden desaparecerán. Una afirmación tranquila de los pasos que se está dispuesto a seguir es mucho más eficaz. También si se afirma que se seguirán una serie de pasos, hay que asegurarse de hacerlo, para que así las respuestas de uno sean tomadas en serio en el futuro.
Aceptar la derrota cuando sea necesario. La aserción comporta comprensión cuando las acciones subsiguientes no son constructivas, aceptando la derrota con elegancia, en buenos términos con el otro. Los malos sentimientos saldrán más tarde. Si se le ve aceptar situaciones cortésmente tras una discusión, la gente le respetará más. A nadie le gusta ser un mal perdedor


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