CAMOVA
Primero elogia y después corrige
Vicente Cantatore
“todos saben culpar, pero para los elogios se necesita un especialista”.
K.Stanislavski
No se puede negar que el o los elogios genera (n) un efecto motivador, que nos gusta escucharlos, más cuando vienen de personas que consideramos serias, con las cuáles nos hemos identificado, y ellos con nosotros, manifestándose su simpatía, agradecimiento, a nuestra amistad, labores, acciones que emprendemos.
Se ha definido el elogio como alabanza, manifestación de los méritos o cualidades de una persona o cosa....
Elogio es la expresión de una valoración positiva de un objeto, persona, acto o acontecimiento, y que además contiene una información complementaria muy reducida
No nos sorprende como lo señala psiqueyahoogrupos.com.mx, que todos reconocemos el valor del elogio. Desde siempre, los maestros lo han usado como herramienta para motivar a sus alumnos y recientes estudios en psicología del trabajo revelan que los empleados valoran más el reconocimiento de su desempeño diario que eventuales premios materiales. Pero no cualquier elogio cumple esta función.
Gloria Park, profesora de psicología de
Muchos niños que han sido elogiados de esa forma buscan luego tareas que se ajusten a las habilidades que ya poseen y evitan las tareas que requieren nuevos aprendizajes. Por eso,
Los elogios deben ser sinceros porque, de lo contrario, pierden credibilidad y transmiten la idea que “me adulan para sacar algo de mí”. Además, las buenas valoraciones deberían especificar lo máximo posible: “Tu dibujo tiene mucha fuerza y los colores están muy bien combinados”. Así, el niño se preguntará qué más puede aprender para seguir mejorando…
Verdemente.com nos recuerda, que Richard E. Farson sostiene que las opiniones que tenemos acerca del valor del elogio son erróneas y, a su vez propone las siguientes ideas:
- El elogio no solamente tiene como factor de motivación un valor dudoso y limitado, sino que, además, puede provocar una sensación de temor.
- En lugar de servir de puente entre las personas, puede servir para distanciarlas.
- En lugar de servir para dar seguridad a una persona el ensalzar sus méritos y su valor, puede ser inconscientemente un medio de establecer la superioridad del que hace el elogio.
- En lugar de ser el camino que permita un contacto ulterior, puede ser la forma de obstaculizarlo.
- En lugar de suscitar la creatividad, es posible que la bloquee
Se nos agrega, que cuando se elogia a alguien, su respuesta mas corriente suele ser una cierta anulación de lo dicho:
- Ya será menos.
- Todo ha sido cuestión de suerte.
Son frases que encierran una reacción defensiva, un esfuerzo para salir airoso de una situación difícil. Muchas personas se sientan incómodas ante un elogio. El elogio esconde una valoración, y el ser valorado es una amenaza, pues se corre el riesgo de ser juzgado negativamente. Cuando una persona valora a otra, pretende, en cierto modo, que vaya en determinada dirección, cambiarla. El temor al cambio está profundamente arraigado en la psique. Por otra parte resulta incómodo que alguien esté continuamente juzgándonos o midiéndonos.
A menudo el elogio proviene de una situación que beneficia al que elogia. Esto puede hacer que nos sintamos manipulados. Otras veces el elogio va unido a la reprensión, a modo de suavizante: "Estoy muy contento de su trabajo, pero...(reprimenda)... Siga trabajando tan bien como hasta ahora". Pero lo más temible del elogio es que nos vemos obligados a ser tan buenos como nos están diciendo que somos, a admitir la responsabilidad de vivir continuamente al tope de nuestro talento y capacidad. Naturalmente, procuramos defendernos ante un compromiso tan molesto.
En conclusión, como muy bien lo comenta Verdemente.com , el elogio es sencillo de hacer y facilita una conversación, cuando somos incapaces de mantener un análisis brillante, una repuesta precisa o una crítica penetrante a cada momento. Es importante también la diferencia de status que marca el elogio. Es una forma de afirmar una posición de superioridad con respecto al elogiado.
También es útil para mantener la distancia interpersonal. Hay otros comportamientos que tienden a unir mucho más que el elogio, como son: el revelar nuestros sentimientos a otras personas o, simplemente, el escucharla con atención.
El elogio contribuye a mantener ciertas jerarquías o estructuras necesarias para que una organización funcione sin complicaciones. Si en una reunión de directivos que quieren resolver un problema, es el advenedizo recién llegado, el que aporta la idea más brillante, se puede plantear un trastorno en la estructura psicológica si se acepta esa idea. Pero un simple: Es una idea excelente, muchacho, dicho por el más cualificado de la mesa, da una salida airosa a la situación. Se mantiene el status, se recuerda al joven su posición, se recobra el equilibrio y ya se puede usar la idea.
Le sugerimos saber usar adecuadamente el elogio en sus interrelaciones personales, no abusar de él, y verá como los resultados son beneficiosos, simplemente no lo descuide porque su efecto motivador es muy positivo.


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