CARLINMOR

Muchas distorsiones de teinen con respecto a lo que la masonería comprende, hay iinformaciones no precisas con respecto a su alcance, lo que generar para la persona, para la sociedad, el país, No obstante, no se puede negar que existen páginas, fuentes confiables que aportan información correcta para ser tomadas en cuenta.

En esta oportunidad simplemente señalamos algunos destellos que s deben tener claros en relación a lo que involucra la masonería, por ejemplo glrbv.org.v nos indica:

  • La Masonería no está hecha a la medida de las ilusiones del neófito. Si éste ha esperado un renuevo completo de su personalidad en forma de una muestra gratuita ofrecida a todo el que entra, se ha equivocado. Le damos la luz, le damos las herramientas para trabajar y le enseñamos la piedra bruta. Lo demás es asunto suyo. Tiene que trabajar para recibir su salario y éste se le da según la cantidad y calidad de su trabajo
  • Si la Masonería fuera lo que quisieran los que se quejan de no encontrar nada en ella, será el exacto equivalente de las múltiples sociedades de beneficencia cuyo principal objeto consiste en procurar que los retratos de sus miembros aparezcan periódicamente en la prensa con cualquier pretexto. Todas estas satisfacciones de amor propio, todos estos objetos de ilusiones y esperanzas irracionales la Masonería nos lo ofrece; de ahí que aquellos que no buscan más que esto, no encuentran nada.
  • Todos los antiguos manuscritos masónicos concuerdan al señalar el perfeccionamiento del hombre, el del simple individuo, como único objetivo de la francmasonería. Las pruebas iniciáticas, los viajes simbólicos, el trabajo del aprendiz y del compañero tienen un carácter manifiestamente individual y no colectivo.

  • Históricamente, el interés y la intervención de la Francmasonería en las cuestiones políticas y sociales no se manifiesta más que hacia 1730, y únicamente en algunas regiones europeas, con la introducción de la Francmasonería inglesa en el continente. Lo poco que por otra parte se sabe de las antiguas logias de antes del siglo XVII muestra la presencia y el uso en los trabajos masónicos de un simbolismo de oficio, arquitectónico, geométrico, numérico, que, teniendo por su naturaleza un carácter universal, no se encuentra ligado ni a una civilización determinada ni a una lengua en particular y permanece independiente de todo credo de orden político y religioso; es por esa razón que el masón, de acuerdo con el ritual, no sabe leer ni escribir.

  • Hermes Psicopompo, el padre de los filósofos según la tradición hermética, es el guía de las almas en el más allá clásico y en los misterios iniciáticos. También en esta carta, se notifica la cualidad de hombre libre, en tanto que suficiente para abrir al profano la puerta del templo al que llama; también aquí, se manifiesta en substancia el principio de la libertad de conciencia y al par la tolerancia. Ambas tradiciones paralelas, hermética y masónica, ponen idéntica condición al profano a iniciar: la de ser un hombre libre; de lo que puede presumirse que ella no se refería a las franquicias particulares de las corporaciones de oficio, que por otra parte hubiese estado fuera de lugar pedir a los accepted Masons que no eran albañiles de profesión sino francmasones.

  • La Piedra cúbica es un símbolo Masónico por excelencia. Sin embargo, es más difícil percibir el símbolo de la Esfera en las Logias; si bien su representación plana, el círculo ocupa un lugar importante, para entrever la Esfera hay que recurrir a ornamentos que la incorporan: la esfera armillar, por ejemplo, aparece en algunas Logias como símbolo del cosmos sobre las columnas J:. y B:.; en otras representaciones Masónicas representa al huevo filosofal situado sobre una peana componiendo ambos elementos lo esencial del atanor de los alquimistas. Así puede vérsele en Barcelona en el frontispicio de la Casa Xifré, detrás de Urania y en los Jardines del Laberinto cerca del estanque, construcciones ambas de indudable inspiración Masónica.

  • La más estable de todas las formas, el Cubo, se opone visiblemente a la más móvil de las figuras geométricas. El Cubo parece sugerir inamovilidad, apoyado en cualquiera de sus seis caras, es el símbolo de estabilidad completa, pero también de materialidad. La Esfera, por el contrario, al poder girar libremente hacia cualquier dirección, es una forma completamente dinámica y, considerada, como la más perfecta parábola material de la misma esencia divina. Orígenes de Alejandría decía que las almas cuando entran en el Paraíso lo hacen rodando, "pues la Esfera es el más perfecto de todos los cuerpos

  • El Cuadrado y el Círculo, a pesar de ser figuras trazadas de diversa forma, aun siendo opuestas en sus significados y calidades, siempre terminan por ser relacionadas entre sí. Uno de los problemas matemáticos que se han mostrado irresolubles a lo largo de los siglos es el de la cuadratura del Círculo, problema que va más allá de lo estrictamente matemático: relacionar Cuadrado y Círculo (Cubo y Esfera), equivale a reconstruir una síntesis originaria superior a cada una de las partes. Pero, si bien el problema matemático no tiene solución, no ocurre lo mismo desde el punto de vista geométrico, existiendo distintas variantes para encontrar un Cuadrado cuya superficie equivalga a la de un Círculo. Uno de los métodos para resolver este problema consiste en trazar una vésica piscis (símbolo prístino de la dualidad ), desde cuyos extremos el Cuadrado simétrico es aproximadamente idéntico al del Círculo a partir del cual se traza

  • El ritual de la Francmasonería es especialmente rico en símbolos - las cosas familiares que transmiten un significado escondido al iniciado. La Masonería filosófica es la heredera del simbolismo practicado en los misterios antiguos, en la Cábala Hebrea, y en las sociedades medievales de los Rosacruces. En la época actual, donde las cosas materiales absorben casi todo, el simbolismo ha perdido mucha de su fascinación, pero era así en el siglo dieciocho cuando los héroes revolucionarios americanos comprometieron su vida, sus fortunas, y su honor a la edificación de la nueva nación. Cuando la crisis alcanza su punto culminante, los ideales por los que lucharon comenzaron a asumir forma simbólica.

  • El 4 de julio de 1776, el Congreso Continental "resolvió, que el Dr. Franklin, el Sr. J. Adams y el Sr. Jefferson constituyeran un comité encargado de la preparación del diseño de un Sello de los Estados Unidos de América." El 20 de agosto el comité informó su diseño al Congreso; pero el informe se archivó, y por tres años y medio no se tomó ninguna acción adicional, el 25 de marzo de 1780, el informe del primer comité se refirió a un comité nuevo compuesto por James Lovell, John Morin Scott, y William Churchill Houston. Este comité recibió asistencia artística de Francis Hopkinson. Un diseño nuevo se presentó el 10 (u 11) de mayo de 1780, pero el debate fue turnado a otro Comité sin ningún progreso adicional por dos años más. En la primavera de 1782, se formó un tercer comité, compuesto por Arthur Middleton, de John Rutledge, y de Elias Boudinot con la ayuda de William Barton, presentando un tercer diseño del Sello al Congreso que lo consideró nuevamente no satisfactorio. El 13 de junio de 1782, el Congreso se remitió los informes de los Comités a Charles Thomason, el Secretario del Congreso. Thomason preparó un diseño de estos informes y lo envió a Barton quién sugirió unos pocos cambios. Thomason redactó inmediatamente su informe al Congreso y lo sometió a su consideración el 20 de junio de 1782; el informe fue aceptado ese mismo día y así el diseño del Gran Sello quedó definitivamente aprobado.

  • En el pecho del Águila un cuartel de trece barras, plateadas y rojas, un campo superior azul; el águila americana con las alas desplegadas muestra en su garra derecha una rama de olivo, y en su garra izquierda un lío de trece flechas, debidamente sostenidas, y en el pico una cinta con la inscripción del lema, "PLURIBUS E UNUM." En la parte superior, sobre la cabeza del águila, aparece un resplandor dentro de una nube, dentro de la cual se ubican trece estrellas, formando una constelación plateada, en un campo azul. El REVÉS: UNA PIRÁMIDE TRUNCA. En el Zenit un ojo en un triángulo, rodeado de un resplandor. Sobre el ojo estas palabras, "ANNUIT COEPTIS." En la base de la pirámide el número romano MDCCLXXVI. Y debajo el lema siguiente, "NOVUS ORDO SECLORUM."

  • Entre los que colaboraron con el diseño del Gran Sello de los Estados Unidos se sabe que los siguientes eran masones: Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, William Churchill Houston, y William Barton. Si ellos diseñaron el Sello basándose en la Masonería es difícil afirmarlo, pero a un Masón debidamente instruido se le revelan los siguientes detalles después de examinar el Gran Sello

    Detrás del billete del dolar se encuentraUn águila cuya ala derecha tiene treinta y dos plumas, el número de grados ordinarios en el Rito Escocés. El ala izquierda tiene treinta y tres plumas, la pluma adicional correspondiendo al Grado Treinta y Tres del mismo Rito conferido por servicio sobresaliente en la Masonería. Las plumas de la cola son nueve, el número de grados en el Capítulo, en el Concilio, y en Comandancia del Rito de York de la Francmasonería. La Masonería Escocesa del Rito tuvo su origen en Francia; el Rito de York se llama a veces el Rito americano; el águila así vestida representa la unión de los masones franceses y americanos en la lucha por la Libertad, la Igualdad, y la Fraternidad.El número total de plumas en las dos alas es de sesenta y cinco que, por equivalencia, es el valor de la frase hebrea YAM YAWCHOD (junto en unidad). Esta frase aparece en el Salmo 133: "Mirad, cuán bueno y cuán agradable es para hermanos de morar junto en unidad," y es usado en el ritual del primer grado de la Masonería.El resplandor encima de la cabeza de águila se divide en veinticuatro partes iguales recordando la Regla Masónica que se divide también en veinticuatro partes iguales y es emblemática del servicio que el Masón se obliga a realizar.Las cinco estrellas señaladas lo recuerdan la Estrella Flamígera de la Masonería, los cinco años del Compañero y los cinco puntos de perfección.El arreglo de las estrellas en la constelación formar triángulos equiláteros superpuestos y la Estrella llamada de David, relativa al sueño del Rey David de construir un Templo, a su Dios, los Compañeros que reedificaron un Templo profanado, y encontraron la Palabra perdida.El oro, la plata, y los colores azules representan el sol, la luna, y al Venerable Maestro, el primero que gobierna el día, la segunda, la noche, y el tercero, la Logia.Mientras la plata, conecta con la letra Gimel o G y se rodea de un campo azul por un resplandor dorado, que recuerda al Masón la letra G, un símbolo muy visible de una Logia.El escudo en el pecho de águila representa en sus colores, el valor (rojo), la pureza (blanco), y la justicia (azul), y recuerda al Masón las virtudes cardinales.El valor de estos colores, por equivalencia, es 103, el valor de la frase EHBEN HA ADAM (la piedra de Adam) y sugiere el tallado perfecto, o piedra cuadrada, de la Masonería.Ciento tres es también el valor del BONAIM, palabra rabínica que tiene un significado de "constructores, masones." Así los colores nacionales deletrean, por equivalencia, el nombre de la fraternidad.La cinta en el pico del águila, conteniendo las palabras E PLURIBUS UNUM (de muchos uno) recuerda también la unidad que ha convertido a muchos hombres en hermanos.En el revés, el Ojo que Todo lo Ve dentro de un triángulo rodeado por un resplandor dorado. Además del significado obvio en la Masonería de este diseño, tiene un valor cabalístico de doscientos setenta y tres que es el valor de la frase EHBEN MOSU HABONIM (la piedra que los constructores rehusaron) familiar a todos Masones del Arco Real. Es también el valor hebreo de HIRAM ABIFF, el Maestro Arquitecto del Templo de Salomón y el actor principal de la leyenda usada en el grado Maestro Masón. El triángulo es isósceles, formado por dos triángulos rectos, los lados que tienen de cinco, doce, y trece unidades en la longitud, ilustran el Problema 47 de Euclídes.El triángulo representa también la culminación de la pirámide inconclusa o trunca y recuerda al Masón la inmortalidad del alma y el Oriente Eterno al que llegará al completar sus trabajos terrenales según los designios del Gran Arquitecto del Universo. La pirámide inconclusa nos recuerda al Templo inconcluso cuando sobreviene la tragedia que golpeó al Maestro Arquitecto Hiram Abiff. La llama del resplandor presente en cualquier lado del Gran Sello nos recuerda la Luz Magnífica de la Masonería, que es la guía, la doctrina y la práctica sin las cuales ninguna Logia puede trabajar.

  • En el área de la öpera de la Flauta Mágica se tiene: En estos sagrados recintos no se conoce la vergüenza,y si un hombre ha caído en falta,el amor le guía por la senda del deber,y es llevado por una mano amiga alegre y contento, hacia mejor destino,En estos sagrados muros,donde los hombres fraternizan, ningún traidor acecha, porque el enemigo es personado,a quien estas enseñanzas no complazcan,no es digno de ser considerado Hermano".

  • "El símbolo no pertenece al dominio de la semiología, sino a la jurisdicción de una semántica especial, es decir que mas que poseer un artificialmente dado, detenta un esencial y espontaneo poder de resonancia.


    En el interior de la logia se produce un reparto de tiempos, un doble juego de planos: de un lado, el nivel de comunicación verbal, lineal, en régimen diurno, solar, poniendo en acción nuestro hemisferio cerebral derecho, permitiendo el uso de herramientas de razón, en un trabajo que hace de la logia un verdadero taller de análisis y pensamiento, de otro lado el nivel de comunicación simbólica, el régimen nocturno, lunar, gestual, esférico, poniendo en acción nuestro hemisferio cerebral izquierdo, permitiendo que la logia sea un verdadero templo, un lugar de evocaciones e invocaciones, un espacio mítico.