Carlos Mora Vanegas

"Se necesita coraje para pararse y hablar. Pero mucho más para sentarse y escuchar". Winston Churchill

GENERALIDADES

¿Es usted una persona tolerante, paciente? ¿Sabe escuchar a las personas? ¿Qué se lo impide? ¿Qué esta haciendo al respecto? ¿Que conflictos le ha originado el no saber escuchar? , son algunas preguntas que requieren de respuestas y evaluar cómo está su rol ante el saber escuchar.

Cuando se cultiva la tolerancia, paciencia y se sabe escuchar, se obtendrán en las relaciones humanas grandes beneficios. No todos lo han logrado, y ello muchas veces da paso a conflictos, intolerancia y no permitir a que el otro exponga sus ideas, inquietudes.

llibreriaona.com nos comenta sobre ello, que saber escuchar a los demás es fundamental para crecer como personas, es el primer paso hacia el conocimiento mutuo. Y aunque todos queremos explicar cosas, es maravilloso encontrarse con alguien que sabe escuchar, porque sin saber cómo, queremos estar con él el mayor tiempo posible. El libro del doctor Francesc Torralba es una guía exacta para desarrollar el arte de saber escuchar, ayudar a desprendernos del ego –algo que tanto nos atenaza y en definitiva saber comprender a los que amamos

enplenitud.com nos relata que escuchar activamente es una manera especial de responder, en la cual quien pretende ayudar comunica un entendimiento general de los pensamientos y los sentimientos expresados. Hace falta tratar de escuchar qué se está diciendo situándose en el punto de vista de la otra persona.

Alexis Codina sobre el tema nos indica, que Según Robertson, todos pensamos que escuchar es importante, pero, ¿cuántos de nosotros lo hacemos bien?. Me permito informar que sería raro encontrar uno entre cien altos ejecutivos que fuese, de verdad, un buen oyente. Mucha gente centra su atención en lo que va a decir después de que termine de hablar la otra persona. Ni siquiera intentan comprobar lo que creen haber oído, y mucho menos reconocer el tono o los matices emotivos. Se trata de errores fundamentales a la hora de emplear esta habilidad básica. Con independencia de los estudios que haya cursado o de su experiencia, usted debe aprender a escuchar.
En sus investigaciones sobre la Inteligencia Emocional, Goleman identificó El arte de saber escuchar entre las principales habilidades de las personas con altos niveles de inteligencia emocional. La considera como la primera de las aptitudes que determinan el manejo de las relaciones, lo que posibilita comprender a los demás, en lo que se incluye percibir sentimientos y perspectivas ajenas, e interesarse activamente por sus preocupaciones.

CONSEJOS UTILES

Nos proporciona enplenitud.com Consejos útiles para escuchar a los que lo necesitan

Lo mejor es ingresar en silencio al mundo privado del otro y dejarlo que sea él mismo.

NO estamos escuchando cuando:

* Decimos que entendemos una situación aunque nunca la hayamos vivido.
* Decimos tener una respuesta para el problema sin dejar que la otra persona termine de expresarlo.
* Interrumpimos a la otra persona antes de que termine de hablar o le completamos sus oraciones.
* Estamos impacientes por tener la palabra nosotros en vez de dejar hablar al otro.
* Contamos nuestra experiencia con lujo de detalles, haciendo que la otra persona sienta que su problema no tiene importancia.
* Hablamos al mismo tiempo con más de una persona.
* Rechazamos el agradecimiento de la otra persona afirmando que no hicimos nada para merecerlo.

ESTAMOS escuchando cuando:

  • Realmente tratamos de entender lo que dice la otra persona, aunque se exprese con dificultad e hilvanando frases que parecen no tener demasiado sentido.
    * Entendemos el punto de vista del otro aún cuando vaya en contra de nuestras más sinceras convicciones.
    * Nos damos cuenta de que el tiempo que le dedicamos a los problemas del otro nos ha desgastado también a nosotros.
    * Dejamos que el otro tome sus propias decisiones con dignidad, aún cuando pensemos que puede estar equivocado.
    * No le sacamos el problema de las espaldas a la otra persona, pero sí la dejamos que lo resuelva de la manera que prefiera.
    * No le ofrecemos un consuelo religioso a la otra persona porque nos damos cuenta que no está lista o no es eso lo que busca.
    * Le damos a la otra persona el espacio suficiente para que se dé cuenta por sí misma qué es lo que anda mal.
    * Aceptamos la gratitud de la otra persona y le decimos cuánto bien nos hace saber que la pudimos ayudar cuando lo necesitaba.

APORTES

Saber escuchar comenta Renny Yagosesky es una muestra de cortesía que nos gana amigos, y nos permite prevenir y anticipar la manera más adecuada de tratar con personas conflictivas y complicadas.

Al sentirse escuchadas, las personas se relajan se abren y nos muestran su mundo interior, sus creencias y valores. Cuando les prestamos atención sincera, les damos una oportunidad de acercarse, de desahogare y de crear o ampliar un vínculo franco y duradero.

Tener la paciencia de escuchar sin interrumpir, posibilita que el conversador atento escoja con cuidado sus palabras, ideas y planteamientos.
Lamentablemente, no somos tan buenos oyentes como podríamos serlo, pues pocas veces valoramos con justicia la importancia de saber escuchar, y no estamos entrenados en esta habilidad.

Algunos de nuestros errores conversacionales más frecuentes, son:
a) brindamos poca atención a nuestros interlocutores.
b) interrumpimos repetidamente la conversación.
c) reaccionamos impulsivamente ante cualquier discrepancia.
d) tratamos temas delicados y polémicos que pueden crear enemistad.
e) desviamos la conversación hacia donde deseamos, ignorando el interés del otro.
f) mostramos con nuestro tono de voz, apatía o agresividad.
g) criticamos a gente ausente o rechazamos sin tacto las opiniones que no compartimos.

Para convertirse en un buen comunicador basándonos en el poder de escuchar, podemos implementar algunas medidas inteligentes basadas en el respeto y el sentido común, nos indica Renny Yagosesky tales como:
- Valorar la capacidad de escuchar como una cualidad importante.
- Conversar de manera consciente.
- Respetar los estilos de relación individuales, y no juzgarlos o contradecirlos si no es estrictamente necesario;
- Practicar la autolimitación verbal (hablar lo necesario) para acostumbrarse a escuchar
- Controlar el impulso de interrumpir, desmentir o aconsejar.
- Prestar atención a los valores y emociones de los otros, pues nos indican las causas de sus conductas.- Mirar a su interlocutor, aunque con intermitencia para no asustarlo.
- responda a sus preguntas o afirmaciones, usando palabras, expresiones cortas ("ah", "entiendo", "claro") o pequeños gestos o movimientos de cabeza o manos.

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