Carlos Mora Vanegas
No todos se han identificado con lo que representa saber compartir, pues involucra haber cultivados algunas virtudes como la ayuda, la bondad, saber dar. Desafortunadamente hay muchos gerentes que por no practicar constantemente el autoconocimiento que le favorezca en su crecimiento no saben lo que representa el alcance, repercusiones que genera el saber compartir, se encuentran anclados en lo que el egoísmo personal manifiesta. No valorizando los logros que se podrían obtener si se práctica el compartir.
No nos sorprende que se manifieste, que el compartir no cuesta nada pero puede contribuir a elevar nuestro nivel de satisfacción personal y el de las personas con quienes tenemos trato a diario y nos damos cuenta también que al compartir lo que tenemos no restamos sino que por el contrario sumamos pues al final siempre tenemos más de lo que pensábamos, no solo por lo que recibimos a cambio, sino también por cuanto más vamos descubriendo que tenemos dentro para compartir.
Lo cierto, que en la medida que nos identificamos con el compartir, especialmente en el rol de la gerencia, caso que nos concierne en este escrito, los beneficios serían maravillosos favoreciendo no solo a la organización, institución donde se labora, sino en todo aquello que permita que los miembros de la organización aporten nuevas ideas, opiniones, dándole paso a su creatividad, a su crecimiento personal.
Sobre ello nos aporta el Centro Holismo Helios, que si nos situamos en el presente conectándonos con esa fuente interna que todos tenemos, y elegimos dejar fluir todo lo que en ese momento queremos manifestar estaremos dando un gran paso que nos permitirá ser mucho más efectivos a la hora de compartir
Se nos agrega, que desde que el ser humano descubrió lo agradable que es compartir con sus semejantes se ha sentido motivado a continuar haciéndolo en un ejercicio de su libre albedrío mediante el cual está en capacidad de elegir libremente a quien darle lo mejor de sí mismo.
Aunque no nos lo parezca de primera impresión por todas las incongruencias que comúnmente encontramos a nuestro alrededor, en el fondo si existe esta motivación a compartir. En realidad detrás de cada una de estas incongruencias se encuentra un motivo, el cual si somos capaces de comprender nos facilitaría integrarnos al medio que nos rodea para así poder compartir en un sentido más amplio que es lo que en realidad se busca.
Definitivamente se nota en lo aportado, que el compartir lleva implícito un factor motivacional que da paso a que las personas se sientan bien, que se identifiquen con quienes de alguna forma le ayudan en su crecimiento, que libremente comparten no solo sus conocimientos, sentimiento, bondades y todo aquello que le de la fortaleza en pro de mantener siempre una autoestima alta.
Hace la pregunta el Centro Holismo Helios, ¿Qué es compartir realmente?, al respecto indican que es dar y recibir, dar siempre lo mejor de nosotros para así estar en condiciones de recibir lo que otros tengan para darnos; y es precisamente concentrándonos en dar que podemos facilitar que mejoren nuestras relaciones personales.
Sucede, que en la actualidad, las personas se concentran más en pedir e incluso exigir perdiendo de vista lo importante y satisfactorio que puede ser dar primero abriendo el camino que le permita a nuestras acciones regresar a nosotros multiplicadas. Si es correcto, todo lo que damos vuelve a nosotros después de crecer y aumentar tanto en cantidad como en calidad y en ello radica la importancia de saber escoger a la hora de dar, de lo contrario podríamos vernos en la situación de desear que lo que se nos devuelve fuese diferente.
Es importante tomar en consideración que para dar tenemos primero que tener, pues en realidad nadie puede dar lo que no tiene. Desde este punto de vista cabe preguntarnos si tenemos nosotros lo suficiente de aquello que esperamos recibir porque de otra manera no estamos en condiciones de dar efectivamente y por supuesto no recibiremos lo que esperamos.
Se nos agrega, que consideremos, que el ser humano esta dotado de una inmensa capacidad de dar, es solo que a lo largo de su vida pudo haber acumulado experiencias que por alguna razón le hicieron modificar su comportamiento en cuanto a permitir la libre expresión de aquello que se siente motivado a dar, o simplemente el medio en el cual creció no le brindo las suficientes oportunidades de presenciar lo que puede ser el compartir en armonía.
Las razones que le impulsaron a tomar esta decisión de modificar su comportamiento pueden ser tan variadas como seres humanos hay en este planeta. Lo cierto es que cada persona reacciona de manera diferente ante determinadas situaciones, mientras que lo que para unos puede ser catalogado de poco importante, para otros puede ser una cuestión sumamente relevante; y es precisamente esta diversidad de criterios ante las mismas circunstancias que hace de los humanos los seres más interesantes del planeta.
Justamente, nos indica el Centro, que partiendo de esta comprensión estamos en mejores condiciones de entender porque a algunas personas les cuesta dar, aun cuando su intención sea precisamente esa. En esos casos puede sernos de utilidad situarnos en la experiencia que estamos viviendo en el momento, pues si bien es cierto que de la experiencia se aprende y este conocimiento nos ayuda a evitar repetir los errores, no es menos cierto que si adoptamos una actitud de predisponernos esperando que nos vuelvan a suceder las mismas cosas, estamos en cierta forma dificultándonos tener éxito en una nueva experiencia.
Si nos situamos en el presente conectándonos con esa fuente interna que todos tenemos, y elegimos dejar fluir todo lo que en ese momento queremos manifestar estaremos dando un gran paso que nos permitirá ser mucho más efectivos a la hora de compartir, principalmente en lo concerniente a dar. Para esto es necesario superar los residuos que aun pudieran quedarnos de experiencias pasadas, o en el caso de no tener puntos de referencia en cuanto a como llevarlo a cabo, comenzar a hacerlo por ensayo y error realizando los ajustes que sean necesarios a medida que se nos presenten, pero si no comenzamos a dar es poco probable que alguna vez lleguemos a recibir tanto como aspiramos. Finalmente en la medida en que se identifica con el alcance del saber dar, compartir esta generando que sus acciones sean trascendentales, perduren, sobre todo cuando con ello ayuda desinteresadamente a sus semejantes. No lo descuide.


Escribe un comentario