CAMOVA

En la medida que nos hemos identificado con la importancia de interrelacionarnos armónicamente gracias a nuestro autoconocimiento, determinando en donde están nuestras debilidades y dándole paso a todas aquellas acciones que nos las transformen en fortalezas, estaremos alcanzando un nivel de crecimiento personal que nos favorece mientras permanecemos con vida.

Por tanto, no nos debe sorprender que se diga, que con el trabajo de crecimiento personal la persona aumente sus posibilidades de pensar, sentir y actuar de una manera saludable y plena. Es un trabajo distinto al que puede hacerse con la psicoterapia, destinada ésta a resolver problemas puntuales concretos. Sin embargo, a veces ambos tipos de trabajo coinciden y se complementan

En esta oportunidad anexamos otras recomendaciones que nos legó George Ivánovich Gurdjieff (creador del cuarto camino), que invitan a ser consideradas y ponerlas en práctica, a saber:

  • Admite que alguien te supere.
  • No elimines, sino transforma.
  • Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
  • Ayuda al otro a ayudarse a si­ mismo.
  • Vence tus antipatí­as y acércate a las personas que deseas rechazar.
  • No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
  • Transforma tu orgullo en dignidad.
  • Transforma tu cólera en creatividad.
  • Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
  • Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
  • Transforma tu odio en caridad.
  • No te alabes ni te insultes.
  • Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
  • No te quejes
  • Desarrolla tu imaginación.
  • No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
  • Paga los servicios que te dan
  • .No hagas propaganda de tus obras o ideas.
  • No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatí­a, complicidad.
  • No trates de distinguirte por tu apariencia.
  • Nunca contradigas, sólo calla.
  • No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
  • Si ofendes a alguien, pide perdón.
  • Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
  • Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
  • No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
  • No conserves objetos inútiles.
  • No te adornes con ideas ajenas.
  • No te fotografíes junto a personajes famosos.
  • No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
  • Nunca te definas por lo que posees.
  • Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
  • Acepta que nada es tuyo.
  • Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
  • Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
  • No mires con disimulo, mira fijamente.
  • No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
  • En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
  • Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
  • Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
  • Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  • No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
  • Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
  • Vive de un dinero ganado por ti mismo.
  • No te jactes de aventuras amorosas.
  • No te vanaglories de tus debilidades.
  • Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
  • Obtén para repartir.
  • Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar

.- El elemento básico de la asertividad consiste en atreverse a mostrar nuestros deseos de forma amable, franca, etc., pero el punto fundamental consiste en lanzarse y atreverse. Lo que se expone en esta página puede ayudarnos a mostrar lo que sentimos y deseamos, porque sabemos que lo estamos haciendo de forma adecuada, que nadie se puede ofender. Esto nos ayudará a atrevernos a hacerlo. La práctica de la asertividad conduce a una reducción notable de la ansiedad.

No hay que descuidar cultivar la asertividad y tomar en cuenta:

  • Evitar en todo momento decir Tú, o usted…tal cosa…por que es una forma de afirmar o responsabilizar al otro, que evidentemente confronta inmediatamente.
  • No perder la calma, respirar, hablar como si estuviera conversando pero con un poco más de actitud o personalidad.
  • Mirar a los ojos a la otra persona, sin ponerse nervioso
  • Adoptar una postura corporal cómoda, relajada, sin brazos cruzados por ejemplo.
  • Decir lo que piensa o cree de la situación con seguridad, sin titubeos. Ejemplo: manifestar que usted esta molesto, decirlo…”estoy molesto por esta situación…”
  • Ser directo, no darse muchas vueltas para decir las cosas
  • Escuchar y responder atentamente y empáticamente a la otra persona
  • Solicitar si corresponde algún compromiso de la otra parte, un cambio
  • Saber que no siempre va a lograr lo que uno quiere o le gustaría
  • Saber a quién decir las cosas (criterio y tacto)
  • No tener temores al qué dirá o dirán.
  • Pensar lo que dice, elaborar un poco más las palabras.
  • Saber en qué momento decir las cosas, ojala en privado con la persona
  • . Saber decirlo en el lugar correcto.
  • Hay que ser flexible y adaptarse. Cada uno tiene sus motivos para hacer las cosas y no es de buena educación interrogar a la gente
  • A la gente no le gusta escuchar que uno se encuentra mal, así que es mejor guardárselo para sí
  • La satisfacción de saber que se ha hecho algo bien es la mejor recompensa. A la gente no le gustan los alardes, la gente que triunfa, en el fondo cae mal y es envidiada. Hay que ser humilde ante los halagos
  • Hay que tener siempre una buena razón para todo lo que se siente y se hace.
  • Hay que ser sensible a las necesidades y deseos de los demás, aun cuando éstos sean incapaces de demostrarlos.

www.camova.com