"Nada hay que iguale el valor del tiempo. El dinero mismo no puede comparársele, pues éste vuelve y aquél no; en una vida se pueden rehacer diez fortunas, pero con diez fortunas juntas, no se puede recomenzar una vida". José Ingenieros.
Muchas personas se quejan constantemente de que no saben administrar su tiempo, de que no les alcanza para cumplir con todas sus actividades, que ello les origina estrés, tensión a demás de reclamos de los amigos, familiares.
Hay quienes señalan y se quejan diciendo: Nunca tengo tiempo para mí.
Siempre estoy corriendo. Me encuentro en una permanente situación de crisis. Tengo muchas cosas que hacer y todas parecen importantes. ¿Cómo puedo establecer prioridades?
Lo cierto, que ello origina serios problemas y muchas veces incidencia en el comportamiento, en la salud, en lo psíquico y debe buscarse la forma de darle una solución adecuada.
Degerencia.com nos indica, que la administración del tiempo se refiere a analizar nuestro uso de este recurso en forma regular, para comprender la forma más adecuada de usarlo en forma efectiva.
Manejar su tiempo le obligará a ser explícito en cuanto al valor que le da a su vida personal y profesional, y le permitirá dirigir sus esfuerzos en concordancia. Controlar su tiempo le ayudará a mantener el equilibrio entre las múltiples presiones bajo las cuales está sometido, facilitándole entonces el logro de sus objetivos, y evitando el estrés y el cansancio.
Consideramos valiosas las aportaciones que al respecto nos lega Sergio F. Sosa Sánchez, quien al respecto señala, que estas personas que se siente incomodas ante la administración de su tiempo sigan las siguientes reglas básicas para administrarlo de una forma más efectiva:
Formular objetivos: específicos, alcanzables, realistas, que puedan medirse de alguna forma y con una fecha límite para alcanzarlos. De cualquier otra forma,
estaremos saltando de una cosa a otra sin un sentido claro de dirección: “de nada sirve correr, si no sabes a dónde te diriges”.
Planificar las actividades que se van a realizar: todo objetivo debe descomponerse en un conjunto de actividades que deben ejecutarse en un tiempo determinado, de tal forma que podamos acercarnos a nuestras metas.
Establecer prioridades: no podemos hacer todo en forma simultánea. Algunas cosas deben hacerse primero que otras. En este sentido, recomiendo revisar y analizar
Realizar sus objetivos a través de un conjunto de acciones estratégicas: no tiene ningún sentido planificar y establecer prioridades si no se ejecutan una serie de acciones para lograr los objetivos planteados. “Si quieres ganarte la lotería, lo primero que debes hacer es comprar el boleto”.
Controlar constantemente el logro de los objetivos que se plantearon: ¿Cómo podemos saber en qué lugar estamos entre nuestra situación inicial y los objetivos planteados? Debemos establecer un conjunto de parámetros que nos permitan determinar en dónde estamos y qué acciones debemos emprender para corregir nuestro rumbo y acercarnos a nuestros objetivos.
Se sugiere también considerar identificar y eliminar los enemigos de su tiempo, siendo los principales problemas para controlar el tiempo los siguientes:
· Sobrecargar su horario: tratar de hacer más de lo que resulta posible.
· Asumir tareas de otros: por ejemplo, cuando un subordinado no hace bien su trabajo
· Perdedores de tiempo (controlables): tales como llamadas telefónicas no planificadas, visitantes inesperados, reuniones improvisadas, etc.
José Manuel Vecino nos recuerda la importancia de estar atento en evaluar la forma de cómo administramos nuestro tiempo, como lo malgastamos y consideremos como actuamos en:
· Atender cosas de poca importancia para el negocio.
· Atender o realizar llamadas que no terminaron en nada.
· Resolver problemas ajenos a nuestra competencia.
· Repetir tareas que ya otro hizo.
· Asistir a reuniones donde nuestra participación no era necesaria o no se manejo adecuadamente la agenda.
· Las interrupciones que no eran de importancia
· etc.
Se sabe también, que otra evidencia de una mala administración en el tiempo es cuando reconocemos que lo urgente le roba tiempo a lo importante y es casi seguro que lo importante tiene mas impacto ya que por lo general (A menos que sea un acontecimiento repentino e inesperado) las urgencias son producto de la falta de planeación o de una adecuada delegación.
Definitivamente tome muy en cuenta, que:
· El tiempo es el único bien real que todos tenemos
· . El tiempo no es algo vago, general: es el ahora, es el presente, es el hoy. Una vez pasado, no se puede volver a tener; se va para siempre.
· El tiempo, usado con acierto, nos puede proporcionar no sólo dinero, sino además, la realización de nuestros sueños y el logro de todos nuestros objetivos


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