CAMOVA
No nos sorprende, que escuchemos a personas que digan estoy hastiado, me aburro, o por que no uno mismo lo ha dicho. ¿A qué se debe ello? ¿Cuál es su causa? ¿Cuáles sus efectos? ¿Qué hacer al respecto?
El aburrimiento, tedio o hastío es un estado de desinterés o de falta de energía, como reacción a estímulos que se perciben como monótonos... (Wikipedia)
Arthur Shopenhauer sobre ello ha escrito, que lo que a todo ser vivo le ocupa y le pone en movimiento es la lucha por la vida. Pero con la vida una vez asegurada no hemos hecho nada aún; necesitarnos sacudir la carga del hastío, hacerla insensible, matar el tiempo, es decir, matar el aburrimiento. En consecuencia con esto vemos que todas las personas que han conseguido ponerse a cubierto de la necesidad y las preocupaciones por la subsistencia después de haber sacudido todas las cargas, son ellos una carga para sí mismos y ven con alegría cada hora que matan, es decir, cualquier abreviación de su vida, en cuya posible prolongación habían empleado hasta entonces todas sus fuerzas. El aburrimiento no es un mal que se deba tener en poco, deja en el rostro la huella de una verdadera desesperación. Hace que seres corno los hombres que tan poco se aman se busquen unos a otros, siendo por esto el origen de la sociabilidad
Para Frank R. Ankersmit, el hastío tiene un vínculo estrecho con el horror meridianus, aquel sentimiento de falta de sentido y de pérdida de la realidad, al cual se tiene en los países del sur una particular susceptibilidad cuando el sol de la tarde llega a su punto más alto. Dicho sentimiento ha sido descrito desde la Antigüedad. En la Edad Media, se hacía referencia al aburrimiento con los términos de melancolía y de acedía; el último término se usaba para describir la apatía total en la cual a veces caían los monjes, y que incluso se consideraba como uno de los siete pecados capitales. La preocupación por el aburrimiento llegó a su auge en los siglos dieciocho y diecinueve. Ennui y spleen, más que cualquier otra emoción, teñían el sentimiento existencial, y ambos siglos tuvieron a famosos que ´se aburrían´, como Voltaire, Marie du Deffand, Goethe, Chateaubriand, Sénancourt, Baudelaire o Napoleón III. Nuestro propio siglo parece haber perdido la sensibilidad para esta forma trágica de aburrimiento, y sólo parece conocerlo en la banal forma de niños inmanejables o ancianos que no saben cómo llenar su tiempo.
El desaparecido compositor, cantor y pianista mexicano Agustín Lara, escribió la siguiente canción sobre el Hastío:
Como un abanicar de pavos reales,
en el jardín azul de tu extravío,
con trémulas angustias musicales,
asoma a tus pupilas el hastío.
Es que quieren volver
tus amores de ayer
a inquietarte.
Y me pueden robar
el divino penar
de adorarte.
Es que quieres sufrir
y volver a vivir tus desvelos.
es que matan tu amor
poco a poco el dolor
y los celos.
Has perdido la fe,
y te has vuelto medrosa y cobarde.
El hastío es para usted
que se aburre de la luz de a tarde.
Si una vez asomó,
que no vuelva a tener la osadía
de manchar la esmeralda de tus ojos, vida mía.
El poeta Antonio Machado se refiere al Hastío:
Pasan las horas de hastío
por la estancia familiar
el amplio cuarto sombrío
donde yo empecé a soñar.
Del reloj arrinconado,
que en la penumbra clarea,
el tictac acompasado
odiosamente golpea.
Dice la monotonía
del agua clara al caer:
un día es como otro día;
hoy es lo mismo que ayer.
Cae la tarde. El viento agita
el parque mustio y dorado...
¡Qué largamente ha llorado
toda la fronda marchita!
José María Viñedo, nos agrega, que el aburrimiento no ocurre de manera externa. Es un estado que se genera en nuestro interior, en nuestra mente. Y la buena noticia es que cualquier estado emocional puede cambiarse ya que los seres humanos tenemos la capacidad de controlar absolutamente como nos sentimos. Nosotros somos los directores de los estados emocionales que experimentamos en nuestras vidas.
La próxima vez que te encuentres aburrido, hastiado, es importante que comprendas que eres tu mismo quien está creando ese estado. Cuando esto ocurra, enfócate en activar tu mente para crear un estado emocional diferente. www.camova.com


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