Carlos Mora Vanegas
No es lo mismo vivir con la seguridad total de los hechos que se pueden manifestar y ver la forma como podemos manejarlos, sin embargo, la realidad nos indica, que nos debatimos siempre dentro de la incertidumbre , que no sabemos que nos pude suceder en cualquier momento, especialmente en lo que concierne a nuestra vida.
Osho nos relata que la vida es incierta y nadie pude cambiar esto. No hay forma de que sea de otra manera. Y es bueno que nadie pueda hacerla segura, porque entonces estaría muerta. La vida es frágil, delicada y se interna continuamente en lo desconocido: ahí reside su belleza. Hay que ser valiente, aventurero, apostar para moverse con la vida. Estarás allí para abordarlo-como estuviste en el pasado y lo estarás en el futuro- y serás más capaz porque tendrás más experiencia.
Por tanto agrega Osho, no se trata de si el otro estará allí en el momento siguiente, , sino que , si está disponible para ti en este momento ámalo. No desperdicies este momento pensando en el futuro y preocupándote por él, porque es una actitud suicida. No dediques ni un solo pensamiento al futuro, porque no se puede hacer nada al respecto y es una completa pérdida de energía. Ama esta persona y que ella te ame.
Si vives el momento plenamente, existen todas las posibilidades de que al momento siguiente la persona sigue estando disponible. Es posible, no se puede prometer nada. Pero hay más posibilidades, porque el momento siguiente procederá del momento presente.
Insiste Osho en señalar, que la vida solo es posible con la inseguridad. Se trata de algo fundamental que hay que comprender: la vida en su esencia misma es inseguridad, es incierta. Mientras la protejas estarás destruyendo tu propia vida. La protección es la muerte, porque solo los que están muertos y enterrados están totalmente protegidos. Nadie puede hacerles daños; no puedes pasarles nada: Ya no habrá muerte para ellos; ya les ha sobrevenido. No les va ocurrir nada más.
¿Deseas la seguridad de una tumba?. Sin saberlo, eso es lo que intenta hacer todo el mundo. Los medios son distintos, pero la meta la misma. Con el dinero, el poder, el prestigio, el conformismo social, la pertenencia a un rebaño- religioso, político-, a una familia, a una nación, ¿qué buscas?. Te rodea un temor desconocido y empiezas a erigir la mayor cantidad de barreras posibles entre el temor y tú. Pero esas mismas barreras te impedirán vivir. Una vez que lo hayas comprendido, conocerás el significado de sannyas. Consiste en aceptar la vida como es, en derribar todas las barreras y dejar que la vida tome posesión de ti. Es u paso peligroso, pero los que son capaces de darlo reciben una enorme recompensa, porque solo ellos viven, los demás sobreviven.
En la vida no se puede encerrar ni capturar nada. Hay que vivir al aire libre, permitiendo todo tipo de experiencias y sintiendo un profundo agradecimiento mientras duren. Agradecimiento, pero no miedo al mañana. Si el día de hoy ha traído una hermosa mañana. Un hermoso amanecer. el canto de los pájaros, grandes flores ¿ por qué preocuparte por el mañana, si mañana será otro día?. Quizá el amanecer tenga colores distintos. Quizás los pájaros cambien un poco su canto, quizás haya nubes y la danza de la lluvia. Pero eso tiene su propia belleza, su propio alimento.
Es bueno que las cosas cambien, que todas las noches no sean iguales, que no se repitan todos los días. Algo nuevo, en eso consiste lo excitante de la vida, su éxtasis, porque si no nos aburriríamos. Y quienes han asegurado su vida por completo se aburren. Están aburridos de su mujer, de sus hijos, de sus amigos. Millones de personas experimentan el aburrimiento, aunque sonrían para ocultarlo.
Señala Osho, que la humanidad entera está enferma por la sencilla razón de que hemos permitido que la inseguridad de la vida sea nuestra religión. Nuestros dioses, nuestras virtudes, nuestros conocimientos y nuestras relaciones con la seguridad. Desperdiciamos toda la vida en acumular lazos de seguridad. Nuestras virtudes y austeridades no son sino un esfuerzo para estar seguros incluso después de la muerte, como una cuenta bancaria en el otro mundo. Pero mientras tanto, se nos escapa de las manos una vida enormemente hermosa. Los árboles son tan hermosos porque no conoce el temor de la inseguridad. Los animales salvajes poseen tal esplendor porque no saben que existe la muerte, que insiste la inseguridad. Las flores pueden bailar al sol y en medio de la lluvia porque no le preocupa que pasará por la noche. Se caerán sus pétalos y al igual que surgieron de una fuente desconocida desaparecerán en la misma fuente desconocida. Pero mientras tanto entre esos dos puntos, la aparición y la desaparición tienes la posibilidad de bailar o desesperarte.
Una persona auténtica abandona la idea de la seguridad y empieza a vivir con absoluta inseguridad, porque tal es la naturaleza de la vida. No puedes cambiarla. Y lo que no puedes cambiar debes aceptarlo con alegría.
En lo particular experimenté el hecho cierto de la inseguridad, un día como cualquiera normal. Me levanté. Me bañé, me fui a desayunar y simplemente no supe nada de mi, hasta después de nueve días en coma, desperté frente a tres doctores que me observaban y simplemente me dijeron-tranquilo vienes de una operación en el cerebro y permaneciste ausente 9 días, no dándote la seguridad de que siguieras viviendo en este mundo de las formas perecederas.
Nunca supe realmente que me pasó, hasta que después me relataron que estando desayunando me caí y me llevaron a una clínica sin signos vitales , con poca probabilidad de vida,, se me hizo una craneotomía.
Lo único que mantengo en mi memoria es que pensé que había despertado de un profundo sueño en donde experimenté muchas cosas que me recuerdo y que ya las he comentado en otras oportunidades.
Coincido después de lo que afronté con la posición de Osho, de que dado a la incertidumbre de nuestro tiempo de permanencia en este plano y ante la certidumbre que nos toca tarde o temprano dejarlo, debemos saber aprovechar intensamente nuestro tiempo, permanencia, disfrutar los minutos, días, semanas, años y estar despierto en todo aquello que nos correspondes realizar mientras se nos da la oportunidad de permanecer. Hoy estamos, mañana no sabemos si estaremos, ese es el precio de aceptar la vida y con ella la incertidumbre, lo incierto de nuestra permanencia, aspecto que no lo manejamos, ni sabemos el tiempo que permaneceremos, ni la forma en como dejaremos a nuestro cuerpo físico, siempre dentro del comportamiento normal. Porque puedo tener la certeza de cuando quiero morir si yo tomo la decisión voluntaria de hacerlo, que no es nuestro caso de análisis.
En resumen, es muy significativo lo señalado por Osho, DE que si hay que ser valiente, aventurero, apostar para moverse con la vida. Hay que vivir este momento y vivirlo plenamente. Dentro de un momento, ya se verá. Estarás allí para abordarlo _ como estuviste en el pasado y lo estarás en el futuro_ y serás más capaz porque tendrás más experiencia.
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