Carlos Mora Vanegas
El poder de hablar solo se ha convertido en un elemento importantísimo para dar forma a nuestras vidas. Mire en su interior. Trabe conocimiento con el jefe interior y con su usted. ¿Cómo se llevan? Convierta ese jefe en una forma positiva ¡Entonces controlará su comportamiento. Su cuerpo y sus relaciones con los demás!
Robert Conklin
En el Dhamapada (primer verso) se señala: Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; se fundamenta en nuestros pensamientos y está constituido por nuestros pensamientos.
Se ha preguntado alguna vez ¿qué sucede cuando en el místico Oriente se pregona que el humano , por el solo hecho de tener un cuerpo físico vive una existencia condicionada; está sujeto al medio ambiente, al dolor, al placer, a los deseos, a la vejez y a la muerte inevitable. La vida ordinaria semeja una cárcel con múltiples escaparates, donde los prisioneros creen elegir entre una y otra cosa sin salir de sus muros?.
Lo cierto, que lo único libre, para Oriente es el espíritu. Pero este pasa por desapercibido, porque esta velado por las fantasías, las ideas y los deseos de la pequeña mente individual, de ahí la necesidad del encuentro con un nuevo sendero.
No obstante, Shree Rajneesh agrega, que el Sendero es fácil, Desafortunadamente tu no estas en el Sendero y ninguna técnica, ni todos los métodos del mundo y ningún maestro, para ser más preciso te dan el Sendero; el Sendero existe ya, sus métodos y técnicas simplemente te conducen hacia el Sendero. El Sendero esta ahí, no hay necesidad de crear un sendero, ya existe. Pero tú estás perdido en un bosque. Hay que conducirte al Sendero.
Insiste Rajneesh, en que cuanto más dividido esté, más lejos del camino estarás, todo lo contrario, cuanto menos dividido estés más cerca estarás del camino.
Los pensamientos dividen porque siempre llevan al opuesto dentro de ellos; el amor lleva el odio; la amistad lleva la enemistad; el agrado el desagrado. Lo cierto que no se debe olvidar, de que en la búsqueda de ese Sendero, se debe tener presente que cada momento del pasado está en nosotros mismos, que todo lo que haces concientemente lo vives, y ya no es un residuo, porque nunca lo vives totalmente y algo permanece incompleto. Cuando algo está incompleto “hay que cargar con ello”: estás esperando a que lo completen.
Tome en cuenta, que cualquier cosa que esta completa cae, porque ya no tiene sentido cargar con ella; todo lo que está incompleto se engancha: espera ser completado.
No hay que descuidar la senda, hay que encontrarla en uno mismo, comprender la importancia del por qué te encuentras o te sientes solo, que no significa que estás solitario, estás contigo mismo. Si estás solo nos dice el maestro, creces, porque hay espacio para crecer, no existe otro que ponga trabas, nadie que obstruya, nadie que cree problemas más complejos. Creces tanto como quieras crecer dependiendo del trabajo que realizas, de sorprenderte inatento y descubrir esa gran energía espiritual que hay en uno.
De ahí, que no nos debe extrañar que se comente, de que como no hay comparación: No eres feo ni guapo; ni pobre ni rico, ni blanco ni negro; ni venezolano ni colombiano; estas solo
Agrega el maestro: cuando el otro no existe, el ego no puede existir, no le damos oportunidad a crear egos falsos, dañinos: existe con el otro. Presente o ausente el otro es necesario para el ego.
A través de trabajar y caminar en tu nueva senda, estás logrando un poco de espacio para ponerte en orden, para conocerte, convivir más contigo mismo, sintiéndote a ti mismo, observándote a ti mismo.
En ese sendero son válidas las inquietudes del premio Nóbel William Faulkner (1950), cuando señalaba: Creo que cuando el último tañido del destino haya retumbado, desvaneciéndose de la última roca inservible que oscila en el espacio sin el apoyo de la marea en el último atardecer rojizo y moribundo, incluso entonces quedará todavía un último sonido: el de la débil e inagotable voz del hombre, todavía hablando.
En este corto tránsito por esta dimensión de las formas, de lo físico, le sugerimos no andar por la senda equivocada, hay que despertar sorprenderse inatento y aprovechar cada minuto de la existencia concedida, de esa oportunidad que se nos da de transitar por la Senda correcta, esa que probablemente ha descuidado o simplemente, no se le ha dado la relevancia que se merece, no desperdicie el tiempo, inténtelo, propóngaselo y los resultados será maravillosos.
¡Ah! Tenga presente lo señalado por William Blake: Todo lo que vive no vive a solas ni tampoco por sí mismo..