Carlos Mora Vanegas
Los tres votos de la antigua China: Que el cielo te realice. Realízate a ti mismo. Larga Vida.
Dentro de los legados de los estudios terapéuticos realizados por el siquiatra Dr. M. Scout Peck en su libro: The road leas travaled (1978) , nos hace referencia, que mucha gente no dedica el tiempo requerido para resolver problemas intelectuales, sociales o espirituales de la vida.
Al respecto, se ha cuestionado, si usted realmente se detiene para evaluar seriamente sus problemas, buscar las alternativas óptimas para darles la solución que requieren, analizar las causas de ellos, sorprenderse los que estos le originan, cuál es su actual rol en el escenario donde actúa, si esto es frecuente o esporádico. A quienes afecta y de que manera lo perjudica en pro de lograr armonía, integración, crecimiento.
Peck insiste en que se tenga presente: Quién de nosotros puede decir que infaliblemente dedica su tiempo suficiente a analizar los problemas de sus hijos o porque no las tensiones que se perciben en el seno de la familia?¿Quien de nosotros es tan autodisciplinado que nunca dice ante problemas de familia: Esto supera mi capacidad?
Agrega el siquiatra Peck, que en realidad , en la manera da afrontar los problemas, existe un defecto más primitivo y más destructivo que los intentos inapropiados de hallar soluciones instantáneas ; se trata de un defecto más común y generalizado: la esperanza de que los problemas desparezcan por sí solos.
Lo cierto es, que no se puede pasar por desapercibido, que los problemas no desaparecen. Es necesario vivirlos, experimentarlos, pues de otra forma permanecen y constituyen para siempre una barrera que se opone a la madurez y desarrollo del espíritu.
Usted por supuesto, no puede pensar que los problemas se resuelven solos, debe enfrentarlos con disciplina y convicción de encontrar las soluciones adecuadas, debe serenarse, estar convencido de que lograra que ellos no vuelvan aflorar, estar más atento y más conciente de sus acciones y de todo aquello que se ha propuesto lograr, alcanzar sus metas sin perjudicar a nadie.
Considere y no descuide la evidencia de que usted y nadie más que usted es el responsable de sus acciones y al no estar atento existe la posibilidad de ser instrumentalizado, manipulado, condicionado, dependiente, encarcelado en ilusiones artificiales, en el poder de los Yoes que ha creado y en todo lo que origina conflicto.
Agrega Peck, que afrontar un problema voluntariamente y temprano, antes de vernos obligados por las circunstancias, significa desechar algo agradable o menos penoso para emprender algo más penosa. Significa decidir sufrir ahora con la esperanza de una satisfacción futura en lugar de continuar entregándonos a la satisfacción presente con la esperanza de que el sufrimiento no sea necesario.
Se dice, se comenta, que mientras no se resuelva el problema capital de negar los problemas nunca se irá más allá del primer paso, ni siquiera con la ayuda de toda la psicoterapia del mundo. Debemos por lo tanto, estar constantemente indagándonos, observándonos, evaluando objetivamente nuestro comportamiento en las interrelaciones con los demás y especialmente con nuestro Yo Superior. Evitar todo aquello que nos origina y nos conlleva a crear problemas, situaciones desarmónicas, desequilibrio que altere nuestro comportamiento en pro de ser cada vez mejores y más auténticos, asertivos y con un nivel alto de autoestima.
Buda ya decía, que la vida es sufrimiento y desde luego, esto no se puede negar, de ahí, que los que pasamos por esta dimensión de formas perecederas, ilusorias, estamos conscientes de esta verdad y más aún cuando nos percatamos de nuestro rol y sus conflictos en este turbulento escenario.
Scout Peck una vez más nos invita reflexionar, que cuando nos damos cuenta que la vida es difícil- una vez que lo hemos comprendido y aceptado realmente-, ya no resulta difícil, porque una vez que se acepta es la verdad, la dificultad de la vida ya no importa, por el contrario, se debe trabajar en no caer, ni originar problemas que nos impida disfrutarla.
De ahí, que no nos debe sorprender que la mayoría de las personas no comprendan de forma cabal la idea de que la vida es difícil. No obstante, no dejan de lamentarse, ruidosa o sutilmente, de la enormidad de sus problemas, de la carga que representan y de todas sus dificultades, así como el gran daño que originan especialmente sobre ello o sobre su familia, su sociedad, nación o raza, y no sobre otros, No nos queremos sorprender inatentos, conformistas, originadotes de desarmonía y de situaciones que impiden el que seamos felices.
No se puede negar, que los problemas como cita Perk. Originan en nosotros frustración, dolor, tristeza, melancolía, sentimientos de soledad o de culpa, cólera, miedo, angustia, ansiedad, desesperación, odio, afectándonos seriamente y son tan desagradables que en ocasiones son más fuertes que cualquier dolor físico. . Justamente a causa del dolor que los acontecimientos o conflictos nos producen- en donde muchas veces somos los culpables por no estar atentos- los denominamos problemas.
Los problemas fomentan nuestro valor y nuestra sabiduría. Solo a causa de los problemas maduramos mental y espiritualmente. Benjamín Franklin señaló: Lo que hiere enseña. Por tanto, las personas juiciosas, lejos de tener problemas, los afrontan de un buen grado y aceptan el sufrimiento que comportan. Sea usted un de ellos, no se de por vencido. Recuerde usted es un guerrero…


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