Barack Obama

CAMOVA
No se puede negar el reñido concurso por los candidatos del partido demócrata de los Estados Unidos para elegir a su candidato que lo represente en las elecciones presidenciales que se avecinan en Diciembre.
Justamente. uno de ellos Barack Obama, que pareciera ser el ganador, debe integrarse más de ser así con la realidad latinoamericana, aspecto que se ha descuidado y ha dejado mucho que decir de la política exterior Americana. Para quienes vivimos en el continente Latinoamericano es muy significativo saber cuáles son las propuestas, acciones que el candidato Obama tiene, propones sobre Latinoamérica, puesto es un Continente que está generando nuevos cambios, demandando un renacer que le favorezca en su desarrollo, crecimiento, ser menos dependiente de los países de avanzada, especialmente de los Estados Unidos a fin de transformar sus potencialidades, riquezas, con que cuenta.
Al respecto de esta inquietud, hay un artículo escrito por Andrés Oppenheimer, en el diario La nación de Buenos Aires, en donde expone que le gustan las propuestas de Obama de designar un enviado especial para la región y de llevar a cabo cumbres anuales, porque ésas son medidas que obligarían a prestarle atención a la región a un nuevo presidente sin una historia personal de interés en América latina.
Y también la su postura sobre la inmigración, especialmente el hecho de que entienda que no se trata solamente de un tema de muros fronterizos, sino también de desarrollo regional: mientras a América latina no le vaya mejor, su gente seguirá emigrando hacia el Norte. Sobre todo, es una buena noticia que Obama haya hecho sus deberes sobre América latina. Ahora, el desafío será mantenerlo interesado en la región.
Andrés Oppenheimer señala, que el probable candidato presidencial demócrata, Barack Obama, que nunca ha viajado a América latina, hizo sus deberes. Cuando lo entrevisté por primera vez sobre las relaciones de Estados Unidos con América latina, el año pasado, Obama no pudo mencionar el nombre de ningún jefe de Estado latinoamericano y me miró desconcertado cuando le pregunté sobre las noticias más importantes de ese momento en la región
Pero cuando volví a entrevistarlo, la semana pasada en Miami, poco antes de pronunciar su primer discurso dedicado a América latina, Obama habló con soltura sobre los temas regionales e incluso mencionó a dos presidentes por su nombre.
Obama sabe que tiene que conquistar a los hispanos, que han votado mayoritariamente por Hillary Clinton en las primarias, y ha empezado a prestar atención al continente.
En la entrevista, Obama dijo que el gobierno de George W. Bush ha sido "negligente" con respecto a la región e instó a "una nueva alianza de las Américas". Cuando le pedí detalles concretos sobre qué haría, mencionó, entre otras cosas:
• "Tendríamos que nombrar un enviado especial para la región para trabajar activamente con todos sus líderes y con acceso directo a mí", señaló. Ese cargo existía durante el gobierno de Bill Clinton, pero fue suprimido por Bush.

• "Deberíamos realizar una cumbre anual con todos los líderes para hablar de nuestros objetivos e intereses comunes", dijo. Actualmente, la Cumbre de las Américas se realiza cada tres o cuatro años.

• Dijo que crearía la Alianza Energética de las Américas, para aprender de la experiencia de Brasil en la producción de etanol y explorar las oportunidades de producción de energía nuclear con México, Brasil, la Argentina y Chile.

• Dijo que aumentaría sustancialmente la ayuda externa a América latina. "Es muy importante que no sólo nos concentremos en el comercio, sino también en la ayuda", dijo. "El hecho de que nuestra ayuda total a América latina en este año equivale a una semana de lo que gastamos en Irak da una idea clara de cuáles son nuestras prioridades."

• Dijo también que se abocaría a lograr "una reforma inmigratoria integral", que incluya fronteras seguras, una vía de legalización para millones de trabajadores indocumentados y esfuerzos destinados a promover el desarrollo económico en México y América Central.
Para Oppenheimer resultó novedosa su idea de crear "una nueva Alianza de las Américas". Todos los recientes presidentes de Estados Unidos han lanzado iniciativas continentales con nombres igualmente ambiciosos, que apenas tuvieron algún impacto
Desde luego Obama de ganar debe evaluar su rol, alianza con los países latinoamericanos, que en estos momentos pasan por cambios que tienen como fin la unificación Latinoamericana, comprometido a ser un bloque unido capaz de generar todas las transformaciones que les garanticen desarrollo, derrota a la pobreza, miseria, explotación
Ya han empezado a consolidar sus uniones con constantes Cumbre, alianzas, compromisos, creación del Alba, Banco del Sur, Unión Latinoamericana a fin de que le proporcione resultados que lo desliguen del dominio de las potencias extranjeras y como lo denomina la Revolución Bolivariana , libre, no dependiente del imperio Norteamericano.
Fidel Castro justamente ante las posibilidades de triunfo de Obama y de acuerdo al discurso que recién pronuncio en Miami en donde hay miles de refugiados cubanos , le exhorta a que tome en cuenta por ejemplo, que para cooperar con otros países, Estados Unidos sólo puede enviar profesionales vinculados a la disciplina militar. No puede hacerlo de otra forma, porque carece de personal en número suficiente dispuesto a sacrificarse por otros y ofrecer apoyo significativo a un país con dificultades, aunque en Cuba hemos conocido y han cooperado con nosotros excelentes médicos norteamericanos. Ellos no tienen la culpa porque la sociedad no los educa masivamente en ese espíritu.
La cooperación de nuestro país nunca la hemos subordinado a requisitos ideológicos. Se la ofrecimos a Estados Unidos cuando el Katrina golpeó duramente la ciudad de Nueva Orleáns. Nuestra brigada médica internacionalista lleva el nombre glorioso de Henry Reeve, un joven nacido en ese país que luchó y murió por la soberanía de Cuba en la primera guerra por nuestra independencia.
Esperemos ver que propone concretamente Obama a Latinoamérica.