
CAMOVA
Hemos venido escribiendo en varias oportunidades sobre las acciones que los gobiernos deben tomar en pro de resguardar los derechos de los niños, su explotación en el trabajo, pues son muchos los países, especialmente los subdesarrollados, incluyéndonos nosotros los ubicados en el Continente latinoamericano, caso de Venezuela, en donde la pobreza todavía se manifiesta en un gran número de familia que tienen hijos que sostener, en donde debido a los pocos ingresos, a sueldos y salarios bajos que no soportan lo altos precios de los productos básicos necesitan que los menores se incorporen a la fuerza de trabajo para incrementar sus ingresos y adquirirlos.
Las cifras más actuales indican que existen aproximadamente trece millones de niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años atrapados en el trabajo infantil en América Latina, lo que significa que por cada cinco niños, uno es trabajador
Sobre esta realidad, comunicarseweb.com.ar. escribe, que bajo el lema "La eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance", se celebró los días 7, 8 y 9 de mayo en San José de Costa Rica el Segundo Encuentro Tripartito de Comisiones Nacionales de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Adolescente Trabajador. La reunión fue organizada por el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En el Encuentro tomaron parte representantes de los órganos constituyentes de la Organización Internacional del trabajo (OIT): gobiernos, organizaciones de empleadores y organizaciones de trabajadores, quienes conforman en sus respectivos países las Comisiones Nacionales de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Adolescente Trabajador.
Las Comisiones Nacionales de Centroamérica, Panamá y República Dominicana compartieron información y experiencias acerca de los avances de los países en materia de prevención y erradicación del trabajo infantil y protección del trabajo adolescente. Todo ello, con el objeto de avanzar en el cumplimiento de los objetivos planteados en la Agenda Hemisférica 2006-2015 (adoptada en la XVI Reunión Regional Americana de la OIT, celebrada en Brasilia en mayo de 2006), a saber: eliminar las peores formas de trabajo infantil en un plazo de 10 años (2015) y eliminar el trabajo infantil en su totalidad en un plazo de 15 años (2020).
Para conseguir este objetivo, se consideró imprescindible elevar a políticas públicas la lucha contra el trabajo infantil, esto es, introducir la prevención y erradicación del trabajo infantil en los Planes Nacionales de Desarrollo de los países.
Los principales puntos de debate, análisis y acuerdos versaron sobre:
- Fijación de los Términos de Referencia y calendarios para la realización de evaluaciones de la política nacional sobre trabajo infantil. Estas evaluaciones y diagnósticos son el paso previo para el establecimiento de las "Hojas de Ruta" para el cumplimiento de las Metas contenidas en la Agenda Hemisférica.
- "Trabajo infantil y Políticas Sociales y de Desarrollo". Se analizó la necesidad de incorporar la prioridad de la prevención y erradicación del trabajo infantil en los Planes Nacionales de Desarrollo, Estrategias y Programas de Reducción de la Pobreza, así como en los Programas de Transferencias Condicionadas.
- Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Trabajo Infantil. Con el sector empleador se analizó y se fijó la Ruta de actividades nacionales que se llevarán a cabo que permitan llegar al Foro Centroamericano sobre RSE y trabajo infantil que se celebrará en El Salvador a finales del mes de octubre.
- Plan Continental sobre Trabajo Infantil de la Confederación de Sindicatos de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA). Se fijaron acciones para incorporar y reforzar las actividades de las organizaciones sindicales de América Central y República Dominicana.
Recuérdese, que La OIT ha ido modificando los convenios propuestos sobre trabajo infantil. El primer convenio específico por la abolición del trabajo infantil fue el Convenio 138, también llamado de Edad Mínima, porque consistía en establecer las edades mínimas de trabajo reformando convenios anteriores. Se adoptó en 1973 y hasta hoy lo han firmado 130 de los 176 países que forman la OIT. El Convenio estableció la edad de 13 años para trabajos ligeros, y de 12 para países cuya economía y medios de educación estuviesen insuficientemente desarrollados. Pero la ratificación no supone aceptar sólo una edad. Ya en el artículo uno, el Convenio especifica que los países que lo ratifiquen deben comprometerse a “seguir una política nacional que asegure la abolición efectiva del trabajo de los niños y eleve progresivamente la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo a un nivel que haga posible el más completo desarrollo físico y mental de los menores”.
Se dice, que Millones de niños (no se dispone de una cifra exacta) trabajan duramente, día y noche, alejados del hogar familiar desempeñando tareas domésticas como la recogida de agua, el cuidado de otros niños de menor edad, la limpieza de la casa o atendiendo al jardín. Casi todos ellos son explotados, se ven expuestos a condiciones de trabajo peligrosas y son víctimas de abusos. Todos, sin excepción, corren peligro debido a la propia naturaleza del trabajo infantil doméstico.
Se comenta también que no todos los niños ocupados en el servicio doméstico acaban perdiendo su futuro. La experiencia de la OIT en Asia, América central y del sur y África pone de manifiesto que, con unas instituciones sociales y nacionales fuertes, y con opciones de ingresos o crédito para los padres, los niños con edades inferiores a la mínima de acceso al empleo pueden ser rescatados con éxito del servicio doméstico. El FNCCI, el consejo de empleadores de Nepal, ha patrocinado la educación de niños que no pueden abandonar inmediatamente su empleo y asisten a la escuela a tiempo parcial.
"El trabajo infantil doméstico es un derroche de talento y potencial humano. Con la ayuda de soluciones constructivas y sostenibles brindadas por el programa de cooperación técnica de la OIT, nuestros mandantes de todo el mundo están preparados para poner fin a esta forma de abuso", asegura Frans Roselaers, Director del Programa Internacional de la OIT para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC)

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