
Carlos Mora Vanegas
Sentimos y vemos con mucha inquietud, como las escuelas de administración de las universidades nacionales no se han preocupado seriamente de cuál debe ser el perfil del licenciado en administración que el país demanda para garantizar una participación proactiva, beneficiosa en pro del deteriorado sector empresarial.
Se mantienen los mismos programas, no adaptados a las necesidades que los actuales escenarios demandan para garantizar a las empresas, organizaciones, una participación competitiva que le favorezca en pro de su misión, visión.
Se mantiene un currículo anclado en el tiempo, no propio a las modificaciones, cambios que el escenario nacional, por ejemplo, el venezolano ha generado, producto de un nuevo gobierno que ha provocado modificaciones determinante en la cultura política de los venezolanos, incidiendo desde luego en lo económico en el sector empresarial, especialmente en el privado, que jamás estaba acostumbrado a desenvolverse dentro de una ideología socialista.
Las acciones del nuevo gobierno al definirse como Socialista y dar paso a lo que se ha denominado revolución Bolivariana, ha generado acciones que afectan significativamente al comportamiento organizacional de las empresas, a su cultura, su misión, estructuras, conllevando a que las universidades , especialmente, las escuelas de Administración, diagnostiquen, evalúen, cuál debe ser el perfil del administrador para esta realidad y emprender la retroalimentación de las acciones necesarias que den paso a nuevas cátedras, conocimientos, que favorezcan el desarrollo, participación de las empresas, organizaciones dentro del nuevo modelo, además de las exigencias que la globalización, aperturas presentan
De seguir con lo viejos programas, con asignaturas no acorde a la realidad, con docentes no identificados con estos nuevos cambios, además de la ausencia del avance de las herramientas, conocimientos administrativos que han surgido, no pueden garantizar la formación de profesionales idóneos que enfrente esta realidad, perjudicando seriamente el desarrollo productivo del sector empresarial, que pasa por malos momentos, debido a la no prevención de los sucesos que actualmente se manifiestan.
Concretándonos a la realidad valenciana, en donde hay un cinturón industrial de la región central venezolana, en donde operan un significativo número de pymes tanto del sector industrial, como de consumo, observamos, que hay una paralización significativa de muchas empresas, además de la ausencia de líderes gerenciales, administradores, dispuestos afrontar los cambios, darle paso a las transformaciones necesarias para garantizar competitividad, productividad, aprovechar las oportunidades, debido en gran parte a la ausencia de conocimientos, habilidades, experiencia que afronten los requerimientos que los escenarios demandan, así como la competitividad con nuevos desarrollo, técnicas gerenciales que le favorezcan en la conquista de sus mercados.
Se nota la ausencia de las escuelas de Administración de las universidades públicas y privadas de contar con un perfil del administrados diseñado para afrontar esta realidad, descansando muchas con programas, pensum de estudios fuera de la realidad, además, de ausencia de un significativo número docentes capacitados para proporcionar los conocimientos necesarios que contrarresten los retos, aprovechen las oportunidades, transformen las debilidades y fortalezcan todas esas ya logradas. Se contrata a docentes sin experiencias, aval académico, vivencias en la práctica del sector empresarial, recién graduados, no adaptados a proporcionar nuevos conocimiento, sino a repetir los tradicionales.
No hay retroalimentación en el contenido de las materias de acuerdo a los requerimientos modernos, se repiten conocimientos de décadas que no representan las exigencias, retos, cambios del presente. Cada asignatura debe ser reevaluada, además de considerar sus prelaciones unas con las otras de tal forma que el participante obtengan informaciones congruentes que den oportunidades a generar nuevos conocimientos, a no perder tiempo es repetir informaciones y sobre todo obsoletas de acuerdo a la realidad .
Hay que evaluar la razón de ser de cada asignatura si se justifica en el presente, eliminar a muchas que ya no desempeñan un rol determinante en la formación del administrador, dar paso a nuevas, que permitan graduar a profesionales con los conocimientos, herramientas necesarias para garantizar éxito, desarrollo, pertenencia a la realidad demandada
Se requiere reestructurar los años de formación, el tiempo necesario para otorgar el grado de administrador, tratar de proporcionar los conocimientos justos que pueden minimizar la estadía dentro de la universidad, por ejemplo en vez de cinco años a cuatro.
Se necesita de más responsabilidad en relación a una vinculación más dinámica productiva entre las empresas, Escuelas y el mismo Colegio de Administradores que favorezcan a todos, especialmente en la primera, que puede generar empleos, prácticas, profesionales, compenetración con la realidad operativa de las empresa en escenarios turbulentos como el caso venezolano, en donde la incertidumbre, el riesgo desempeñan un rol determinante en la vida de las empresas.
Venezuela requiere de un administrador: proactivo, ético, integral, creativo, innovador, capaz de manejar adecuadamente las interrelaciones humanas, conocerse así mismo, generar cambios, ser un verdadero agente de este, enfrentar los retos, aprovechar las oportunidades, emprendedor, estratega, planificador, visionario, optimista, con conocimientos administrativos actualizados que involucre todos los tópicos gerenciales modernos que se han derivado de la competitividad, del nacimiento de nuevos enfoques administrativos. Saber utilizar adecuadamente la potencialidad de los recursos de la empresa en toda su potencialidad
Un administrador que evalué las acciones que el gobierno ha emprendido y afectan al comportamiento del sector productivo, las vinculaciones positivas que pueden derivarse, los efectos de la apertura del comercio internacional, las posibilidades que genera el outsourcing, cluster, alianzas, franquicias, proyectos de inversión, entre otros.
Concretamente, las universidades nacionales no pueden ignorar su responsabilidad, compromiso para con el país de definir un perfil del administrador adecuado a la realidad de éste Hoy más que nunca, esta retroalimentación en pro de la definición de un buen perfil es una obligación, de lo contrario, las empresas, el sector empresarial del país se estancará, deteriorara y los efectos negativos para todos los actores involucrados en ello se dejará sentir caóticamente.

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