CAMOVA
El gran reto del siglo XXI es humanizar la gestión de las organizaciones, una responsabilidad que depende de la voluntad de la cúpula directiva"
Gonzalo Martíne
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Las características del comportamiento organizacional moderno, muestran grandes cambios en lo que concierne al rol del trabajo de acuerdo a las exigencias de los escenarios económicos, en donde la competitividad es determinante y obligan a las empresas presentar productos que los consumidores demandan, conllevado a muchas empresas a realizar jornada de trabajos muchas veces agotadoras, más cuando no se cuenta con la tecnología, capacitación de recurso humano adecuado, que permita generar un rol que le garantice una buena competitividad .
Nos indica dgb.de/sprachen/spanisch, que se tenga presente, que trabajar no sólo significa asegurar la existencia. Es la condición esencial para la autorrealización del individuo y para su participación en la vida social. El trabajo crea bienestar social y calidad de vida. Cabría preguntarse si realmente las empresas venezolana, nuestro interés ,están plenamente identificadas con este compromiso, ¿Qué se está haciendo en función de resguardar la humanización del trabajo?¿Cómo garantizarlo sin lesionar los derechos de los trabajadores?
La prosperidad no sólo es fruto del trabajo remunerado. El trabajo educacional y en el hogar, así como los cargos honoríficos, contribuyen de manera importante a la prosperidad. Sin embargo, el trabajo remunerado y aquél no remunerado siguen estando repartidos de manera injusta entre los sexos. La estructuración del trabajo remunerado sigue orientándose en el modelo del trabajador "normal". Una mentalidad convencional y un insuficiente apoyo social y privado en el cuidado de los niños obligan a la mujer a asumir una doble carga entre trabajo remunerado y tareas domésticas. Las estructuras de poder en la sociedad representan un obstáculo para la equiparación real entre los sexos. Las mujeres se encuentran subrepresentadas sobre todo en los puestos que implican poder social y responsabilidad. Esta división del trabajo de acuerdo al sexo es una característica estructural del trabajo remunerado que tiene consecuencias profundas para la mujer, como p.ej. una remuneración menor y escasas posibilidades de ascenso. El empleo a tiempo parcial y el trabajo de pocos ingresos son las formas típicas del trabajo remunerado femenino.
Estamos plenamente identificados con que el derecho al trabajo es un derecho humano. Cada mujer y cada hombre deben tener la oportunidad de desempeñar un trabajo que le proporcione una existencia digna. No puede haber discriminación alguna, ni preferencias, se debe dársele las oportunidades de acuerdo a sus conocimientos, experiencias, habilidades, destrezas
El Programa de la Postgrado de la especialidad de gerencia de la Calidad y productividad de Faces Universidad de Carabobo, ve con preocupación, como muchas empresas venezolana, especialmente pymes cualesquiera sea su rublo, no se han preparado a los cambios a fin de garantizar una humanización que le favorezca en el desempeño laboral, en donde su recurso humano se sienta operando dentro de un clima laboral beneficioso en lo que concierne a productividad, calidad, eficiencia, rendimiento, dándole paso a un comportamiento organizacional adecuado a las exigencias del presente, más, en un escenario turbulento como el que actualmente se afronta, consecuencia de las acciones del gobierno en función de establecer lo que ha denominado socialismo. Aspecto que el trabajador venezolano no había experimentado, ya no se diga la gerencia y ello ha incidido significativamente en el comportamiento organizacional de muchas empresas, generando temor, incertidumbre.
Ante esta realidad, en donde se han dado grandes cambios, producto del desarrollo tecnológico, aparición de nuevos productos, nuevo estilo de liderazgo, modificaciones estructurales, calidad y productividad, nuevos conocimientos y herramientas administrativas, hace que la gerencia resguarde la operatividad de su recurso humano, poniendo planes, acciones, estrategias que logren objetivos establecidos a fin de garantizar permanencia, conquista de mercados sin deshumanizar el trabajo.
Justamente ante este tema de humanización del trabajo, nos aporta Rosalinda Gámez Gastélum, que de acuerdo con Lucas Marín y García Ruiz (2004), se considere que lo único importante para humanizar el trabajo no es la tarea. También es decisivo que el hombre sienta que el trabajo es verdaderamente suyo y tenga una participación activa en la toma de decisiones. Sin embargo, es difícil alcanzar ambas condiciones. No obstante, las llamadas Nuevas Relaciones Humanas afirman haber encontrado una fórmula en la que todos ganen, Justamente el empowerment puede ayudar a que los trabadores se sientan menos aislados, más tomados en cuenta, permitiéndoles tomar decisiones.
Considero, que las escuelas de relaciones Industriales deben centrarse más en las repercusiones, alcance que se han generado en el presente, producto no solo de los efectos de la Globalización, nuevas aperturas, comercio internacional ,competitividad, sino de las propias acciones del Gobierno con las transformaciones, políticas que esta realizando y sus repercusiones en la economía , operatividad, productividad de las empresas, y evaluar como todo ello atenta contra la humanización del trabajo a fin de proporcionar las herramientas, conocimientos, que contrarresten los efectos negativos que afecten el comportamiento organizacional, el buen clima de una empresa, los derechos que todo trabajador tiene. El trabajo tiene en si mismo una dignidad intrínseca. Como lo señala Rosa Abascal, el ser humano que lo realiza tiene la posibilidad de crecer y por lo tanto ser mejor. Por medio del trabajo, el ser no solo transforma la naturaleza para adaptarlo a sus necesidades, sino que alcanza una plenitud como persona convirtiéndose en cierto modo más humano.
Definitivamente, la gerencia debe ser garante de la humanización del trabajo, no descuidar como las variables externas, e internas incidan en su deterioro. Recuerde lo que nos cita elpais.com de que en el día a día de muchas empresas es frecuente que se produzca el llamado "efecto piramidal nocivo", que consigue "trasladar el malhumor y el estrés de arriba abajo, afectando a un buen número de trabajadores", como lo sostiene el experto en comunicación empresarial, Joan Elías. A veces, "la dirección de la compañía critica severamente el trabajo realizado por alguno de los mandos intermedios, cuyo enfado provoca la misma reacción sobre sus colaboradores".De este modo, "poco a poco se va creando una cultura empresarial basada en el castigo y el resentimiento, que contribuye a que la insatisfacción, el miedo y la falta de compromiso sean el denominador común de la plantilla".; desde luego todo ello incide en la deshumanización del trabajo. No se debe descuidar para nada la ergonomía, las buenas condiciones del trabajo-