CAMOVA

“Nadie ha aprendido el sentido de la vida hasta que ha sometido a su ego para servir a sus hermanos”. Ralph Waldo Emerson

“Que tontos son aquellos que se alejan de lo que es real, verdadero y duradero y en cambio persiguen las formas fugaces del mundo material, formas que son simples reflejos en el espejo del ego.” Han Shan

Mientras permanecemos con vida en esta dimensión, con la forma que se nos ha dado, estamos interrelacionados con el Ego, al que debemos saber manejar, cultivar a fin de que no nos origine conflictos, estrés, todo aquello que afecte nuestro crecimiento, personalidad, conducta.
Para ello, lo invitamos a contestar: ¿Sabe realmente lo que el ego representa? ¿ Qué es el ego? ¿Cómo este incide en nuestra conducta, comportamiento? ¿Qué tanto nos afecta ser egocéntrico? ¿Cómo manejar cultivar nuestras acciones de tal forma que no le demos oportunidad al ego a manifestarse? ¿Qué hacer para dominar al ego y no éste a nosotros? ¡Cómo incide el ego en nuestro crecimiento personal, en nuestras relaciones?.
Wikipedia nos recuerda sobre el Ego o el Yo, que en psicología, yo o ego (del latín), se define como la unidad dinámica que constituye el individuo consciente de su propia identidad y de su relación con el medio; es, pues, el punto de referencia de todos los fenómenos físicos.
El yo es un término difícil de definir dadas sus diferentes acepciones. A lo largo de la historia su definición se ha relacionado con otros términos como psique, ser, alma o conciencia. Pero una aproximación académica exigiría hacer precisiones según la disciplina desde la que se enuncie. El estudio del yo puede decirse que abarca, disciplinas de orientación biológica, (psicobiología, neurobiología, Neuropsicología etc) tanto como disciplinas de corte filosófico y humanista. El término yo desde una aproximación académica se relacionaría con términos como conciencia y cognición.
Por su parte, en proyectopv.org se lee, que e
l Ego es la fábrica de pensamientos que hemos hecho realidad, pensamientos limitantes, es el sistema de exclusión a la Divinidad; aunque nos recuerde que esa está allí, es el miedo a dejarnos llevar por un halo de esperanza que nos conduzca al verdadero amor, es la culpa, es el odio a nosotros mismos y la creencia de nuestra separación con la chispa divina. El Ego es carencia, que indica que nos hace falta algo, que tenemos razón de ser, sin saber que el Ser no lo indica una convicción sino más bien una actitud, y para llegar a ésta debemos pasar por situaciones no tan fáciles, reflexivas y por lo demás sanadoras, pero al fin y al cabo paradójicas e inexplicables hasta que tu decides y lo aceptas. En realidad, el problema no radica en el cuerpo, tomando como cuerpo, lo físico, lo tangible, radica “en la mente” es el problema de la culpa y nuestra culpa es una defensa en contra del amor que en realidad somos. Vemos lo que queremos ver o lo que necesitamos ver -como escuchar o ver agua en el desierto- no podemos cambiar el mundo, pero podemos cambiar la forma de mirar al mismo. Sustituimos la culpa de nuestros Egos, que hemos hecho realidad, por lo real de nuestra identidad como espíritu, la cual la chispa de divinidad que poseemos nos lo recuerda constantemente, pero el Ego se encarga de decirnos que no es así, háblale a esa esencia divina y pídele que te aclare tus pensamientos. Recuerde siempre esto, los errores se corrigen.

Eckhart Tolle, en relación al ego nos aporta algunos signos a considerarse en el ego, tales como:

Pedir reconocimiento por alguna cosa que has hecho y enfadarte o preocuparte si no lo obtienes.

* Intentar atraer la atención hablando de tus problemas, contar la historia de nuestras enfermedades o montar una escena.

* Dar la opinión cuando nadie la ha pedido y cuando no se tiene ninguna influencia en la situación.

* Estar más atent@ a la impresión que causamos a nuestro interlocutor, es decir, , usar a la gente como espejo de nuestro ego o como potenciador de nuestro ego.

* Querer impresionar a los otros a través de nuestras posesiones, conocimientos, aspecto físico, nivel social, fuerza física, etc.

* Reaccionar con ira contra una situación o una persona.

* Tomarse las cosas personalmente, sentirse ofendid@.

* Creer que tienes razón y que los otros están equivocados a través de fútiles quejas mentales o verbales.

* Querer que nos vean o parecer importante.

Cuando detectemos uno de estos esquemas en uno, se sugiere hacer un experimento: descubrir qué se siente y qué pasa si abandonamos este comportamiento.
Se agrega también que cuando detectamos uno de estos esquemas en uno se sugiere hacer un experimento: descubrir qué se siente y qué pasa si abandonamos este comportamiento.
leorismoargentino.com.ar, sobre el ego nos aporta:
Un científico descubrió el arte de reproducirse a sí mismo tan perfectamente que resultaba imposible distinguir el original de la reproducción.

Un día se enteró de que andaba buscándole el Ángel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de sí mismo.

El Ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares que tenía ante sí era el científico, de modo que los dejó a todos en paz y regresó al cielo.

Pero no por mucho tiempo, porque, como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurrió una ingeniosa estratagema.

Regresó de nuevo y dijo: "Debe de ser usted un genio, señor, para haber logrado tan perfectas reproducciones de sí mismo, sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un único y minúsculo defecto".
El científico pegó un salto y gritó: "¡Imposible! ¿Dónde está el defecto?".
"Justamente aquí", respondió el Ángel mientras tomaba al científico de entre sus reproducciones y se lo llevaba consigo. "Todo lo que hace falta para descubrir al "ego" es una palabra de adulación o de crítica".
El Ego es la fábrica de pensamientos que hemos hecho realidad, pensamientos limitantes, es el sistema de exclusión a la Divinidad; aunque nos recuerde que Esa está allí, es el miedo a dejarnos llevar por un halo de esperanza que nos conduzca al verdadero amor, es la culpa, es el odio a nosotros mismos y la creencia de nuestra separación con la chispa divina. El Ego es carencia, que indica que nos hace falta algo, que tenemos razón de ser, sin saber que el Ser no lo indica una convicción sino más bien una actitud, y para llegar a ésta debemos pasar por situaciones no tan fáciles, reflexivas y por lo demás sanadoras, pero al fin y al cabo paradójicas e inexplicables hasta que tu decides y lo aceptas. En realidad, el problema no radica en el cuerpo, tomando como cuerpo, lo físico, lo tangible, radica “en la mente” es el problema de la culpa y nuestra culpa es una defensa en contra del amor que en realidad somos. Vemos lo que queremos ver o lo que necesitamos ver -como escuchar o ver agua en el desierto- no podemos cambiar el mundo, pero podemos cambiar la forma de mirar al mismo. Sustituimos la culpa de nuestros Egos, que hemos hecho realidad, por lo real de nuestra identidad como espíritu, la cual la chispa de divinidad que poseemos nos lo recuerda constantemente, pero el Ego se encarga de decirnos que no es así, háblale a esa esencia divina y pídele que te aclare tus pensamientos. Recuerda siempre esto, los errores se corrigen.

Por último, tenga presente lo que frasesypensaamientos com. ar. nos recuerda, que el ego es un término que, en su aplicación general, denota el consciente o el aspecto subjetivo de la personalidad. Ego deriva del latín "ego", yo. En antropología se usa la palabra ego para designar el yo desde cuyo punto de vista se consideran las relaciones de parentesco o filiación. En el psicoanálisis de Sigmund Freud, el ego es la instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior. Según Carl Jung, el ego es el punto focal de la conciencia. Es el portador de nuestra conciencia consciente de existir, así como el sentimiento permanente de identidad personal. Coloquialmente, se usa ego para referirse a un exceso de autoestima.