Carlos Mora Vanegas
Somos seres humanos, que en muchos momentos damos origen a comportamientos que pueden dar paso a problemas que pueden afectarnos significativamente en lo psíquico, físico, salud, como sucede con el acoso laboral que se da en algunas empresas y en donde la gerencia debe tomar las acciones correspondientes para evitar que ello no se siga manifestando a fin de garantizar un buen clima organizacional en favor de la armonía, resultados que la empresa debe alcanzar.
La cátedra de comportamiento organizacional del programa de postgrado de la especialidad de gerencia de la calidad y productividad, del Área de postgrado de Faces la Universidad de Carabobo, ha venido realizando investigaciones sobre cómo el acoso se manifiesta en las empresas de la Región, especialmente en las Pymes, dado a que estás son una gran mayoría determinante en el cinturón industrial del Estado Carabobo.
Desde luego, se ha determinado que en algunas el acoso se manifiesta, conllevando muchas veces a descontentos, improductividad, desarmonía que debe ser evitado por la gerencia.
A través de charlas, seminarios, talleres sobre el tópico se ha influenciado en la gerencia, ejecutivos, participantes a considerar seriamente el alcance, repercusiones, que el acoso laboral genera, motivo del artículo, sin desechar que también se manifiesta el acoso sexual, tema para otro escrito.
Al acoso se le conoce también como mobbing, en donde el científico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema.
El término mobbing proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por otros varios.
El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir, derivado del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal.
Arianna Molina Castillo participante del programa nos agrega, que Heinz Leymann utilizó el término mobbing para referirse a una forma de violencia de grupo entre adultos y en el espacio de trabajo. Este término proviene del verbo inglés To mob que significa “acosar”, asaltar, atropellar, atacar en masa a alguien.
H. Leymann define al mobbing “aquella situación en la que una persona o un grupo de personas ejercen violencia psicológica extrema, y esto de forma sistemática durante un tiempo prolongado, sobre otras personas en el lugar de trabajo.
Los especialistas coinciden en que la violencia psicológica en el trabajo está alcanzando niveles de epidemia. Chismes malintencionados, vacíos, humillaciones.
La entrada en vigor de la ley de prevención de riesgos laborales obliga a todas las empresas a identificar y evaluar los riesgos de origen psicológico. El abordaje del problema debe en estos momentos, iniciarse desde la identificación y evaluación de los riesgos de origen, para disponer posteriormente las medidas preventivas oportunas.
No se debe olvidar, que cuando la gerencia se identifica plenamente con los alcances, repercusiones que genera el acoso laboral debe comprometerse en su detención y dar paso a las acciones que permitan un control de éste en el trabajo, puesto que da paso a beneficios a toda la organización, debido a que las consecuencias negativas no solo las padecen las personas afectadas, sino también la empresa, en tanto que es un problema que afecta a la rentabilidad y a la eficacia económica, por el absentismo que implica, por la reducción de la productividad de las personas afectadas y/o por el pago de indemnizaciones a los trabajadores despedidos, entre otras.
Wikipedia al respecto nos indica, que el acoso laboral, es conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a través del término inglés mobbing ('acosar', 'hostigar', 'acorralar en grupo'), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compañeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional boosing), de forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso años. Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas.
Nos agrega Arianna Molina, sobe el tema que os psicólogos han definido al hostigamiento laboral como toda conducta abusiva exteriorizada a través de gestos, palabras, actitudes, comportamientos que atentan por su repetición o sistematización, contra la dignidad o la integridad física o psíquica de una persona, poniendo en peligro su empleo o degradando el ambiente de trabajo (Irigoyen, 2001)
De igual manera se asocia con el “psicoterror laboral”, por ser una situación en la que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente, como media una vez por semana y durante un tiempo prolongado como media unos 6 meses sobre otra persona o personas, respecto de las que mantienen una relación asimétrica de poder, en el lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que finalmente esa persona acabe abandonando el lugar de trabajo ( Molina, 2001)
Cabe señalar, que el acosamiento laboral o mobbing es mas común de lo que se cree, sin embargo, se denuncia poco, por 2 razones: 1)- por miedo a quedarse en paro, porque es difícil de demostrar, 2-) porque incluso el trabajador no conceptualiza que lo que le pasa en la empresa sea violencia tipo mobbing, la victima tarda alrededor de 1 año y medio en darse cuenta, actualmente los estudios realizados apuntan a que un 15% de los trabajadores sufren o han sufrido mobbing en cierta intensidad, en España cerca de 700 mil personas están sufriendo sus efectos negativos, y cerca de 1 millón y medio lo han padecido en el pasado, sin embargo únicamente se denuncian unos 400 casos de mobbing por año, y en menos de la mitad de los casos se le reconoce al trabajador ser victima de a acoso laboral. En el escenario venezolano, a pesar de que se manifiesta el acoso, son pocas las denuncias que al respecto se hacen.
Como opera el mobbing, de acuerdo a Wikipedia, he aquí algunos síntomas:
• Gritar, avasallar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas.
• Asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposibles de cumplir, y tareas que son manifiestamente inacabables en ese tiempo.
• Sobrecargar selectivamente a la víctima con mucho trabajo.
• Amenazar de manera continuada a la víctima o coaccionarla.
• Quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias, sin interés o incluso ningún trabajo que realizar («hasta que se aburra y se vaya»).
• Modificar sin decir nada al trabajador las atribuciones o responsabilidades de su puesto de trabajo.
• Tratarle de una manera diferente o discriminatoria, usar medidas exclusivas contra él, con vistas a estigmatizarlo ante otros compañeros o jefes (excluirle, discriminarle, tratar su caso de forma diferente).
• Ignorarle (hacerle el vacío) o excluirle, hablando sólo a una tercera persona presente, simulando su no existencia («ninguneándolo») o su no presencia física en la oficina, o en las reuniones a las que asiste («como si fuese invisible»).
• Retener información crucial para su trabajo o manipularla para inducirle a error en su desempeño laboral, y acusarle después de negligencia o faltas profesionales.
• Difamar a la víctima, extendiendo por la empresa u organización rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad.
• Infravalorar o no valorar en absoluto el esfuerzo realizado por la víctima, negándose a evaluar periódicamente su trabajo.
• Bloquear el desarrollo o la carrera profesional, limitando retrasando o entorpeciendo el acceso a promociones, cursos o seminarios de capacitación.
• Ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente a otras personas o a elementos ajenos a él, como la casualidad, la suerte, la situación del mercado, etc.
• Criticar continuamente su trabajo, sus ideas, sus propuestas, sus soluciones, etc.
• Monitorizar o controlar malintencionadamente su trabajo con vistas a atacarle o a encontrarle faltas o formas de acusarle de algo.
• Castigar duramente o impedir cualquier toma de decisión o iniciativa personal en el marco de sus responsabilidades y atribuciones.
• Bloquear administrativamente a la persona, no dándole traslado, extraviando, retrasando, alterando o manipulando documentos o resoluciones que le afectan.
• Ridiculizar su trabajo, sus ideas o los resultados obtenidos ante los demás trabajadores, caricaturizándolo o parodiándolo.
• Invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo, su teléfono, revisando sus documentos, armarios, cajones, etc.
• Robar, destruir o sustraer elementos clave para su trabajo.
• Atacar sus convicciones personales, ideología o religión.
• Animar a otros compañeros a participar en cualquiera de las acciones anteriores mediante la persuasión, la coacción o el abuso de autoridad
Arianna Molina proporciona algunos ejemplos de conductas que adopta el empresario que vulneran los derechos laborales del trabajador:
• Traslado de puesto de trabajo
• Modificación de condiciones de trabajo
• Cambio de funciones
• Movilidad geográfica
• Inadecuada política de seguridad e higiene que lleve el empresario
• Cambio de horario
• Discrepancias de carácter personal
• Atentar contra la intimidad del trabajador
¿Cuáles son las consecuencias psicológicas y laborales?, sobre ello Wikipedia aporta:
• Lento deterioro de la confianza en sí misma y en sus capacidades profesionales por parte de la víctima.
• Proceso de desvaloración personal.
• Desarrollo de la culpabilidad en la víctima (la propia familia suele cuestionarla sobre su comportamiento).
• Creencia de haber cometido verdaderamente errores, fallos o incumplimientos.
• Somatización del conflicto: enfermedades físicas.
• Insomnio, ansiedad, estrés, irritabilidad, hipervigilancia, fatiga, cambios de personalidad, problemas de relación con la pareja, depresión.
• Inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso familiares.
• Bajas laborales que el acosador suele aprovechar contra el trabajador.
• Agresividad con la familia.
• Aumento de la conflictividad con la familia.
• Aumento de las enfermedades de los hijos y problemas escolares.
• Retraimiento de la víctima con la familia y amigos.
• Abandono de los amigos y rechazo por parte del entorno de la víctima, cansados de la "obsesión" con el problema laboral. «No te quejes, que nosotros no estamos mejor: el puteo va con el sueldo.»
• Falta de apoyo de los familiares ante los intentos de la víctima de hacer frente a la situación, legal o psicológicamente.
• Estigmatización social en los sectores de actividad laboral próximos.

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