
Carlos Mora Vanegas
Cada vez se observa la participación de la mujer en las organizaciones, no solamente como una secretaria, personal calificado operativo, sino como ejecutivos, profesionales, aun en la gerencia, desempeñando funciones que antes estaba bajo la potestad del hombre.
No debe sorprendernos que se comente, que hoy en día la mujer esta manifestando su descontento con respecto a ser considerada diferente y no apta para ciertas actividades y la sociedad lentamente esta aceptando el nuevo rol de la mujer, la mujer trabajadora, la mujer con capacidad de liderazgo
Las características de las dinámicas de los actuales escenarios económico, la demanda de personal calificado, competitivos, ha dado paso a que la mujer se incorpora en el trabajo, en donde muchas han alcanzado exitosos resultados en el desempeño de sus cargos en el logro de los resultados.
En el caso de las empresas, organizaciones venezolanas, cada vez se nota como la mujer profesional se está incorporando en ellas, desempeñando funciones que gracias a su formación profesional, capacitación han generado resultados que han beneficiado a las empresas en su crecimiento, comportamiento organizacional.
En muchos de los postgrados relacionados con la ciencia administrativas, ingeniería industrial, el número de participación de la mujer se torna cada vez más representativo que él de los hombres, muchas, logran sus postgrados con éxito y se incorporan a la dinámica de trabajo proporcionando sus conocimientos que han dado buenos resultados a las empresas donde prestan sus servicios.
En el caso concreto de la especialidad de postgrado de gerencia de la calidad y productividad, del Área de postgrado de Faces de la Universidad de Carabobo, el 60 % son mujeres, en donde en sus diez año de vida se han graduado un buen números de mujeres que ocupan , desempeñan, un rol determinante en lo que a calidad y productividad de las empresas de la región demanda y sus aportaciones en algo han contribuido en el logro de los objetivos de la empresa.
Sabuni ha expresado su satisfacción porque la igualdad de género en el mercado de trabajo ha mejorado mucho mercado de trabajo ha mejorado mucho, se puede decir que son tantas las mujeres como los varones en puestos productivos y de servicio como nunca antes. Los sectores tradicionales bajo dominio de los hombres, se han quebrado, por lo que es necesario afirmar la presencia de la mujer en el liderazgo empresarial venciendo la natural resistencia a abrirles paso en estructuras tradicionalmente reservadas al otro sexo. Hemos dado significativos pasos hacia delante en el sector público colocando a mujeres tantos como autoridades, cuanto como ejecutivas en empresas y dependencias del Estado, asegura la alta funcionaria. Y lo más notable es que la diferencia en la retribución de hombres y mujeres se está nivelando, haciendo desaparecer las desigualdades discriminantes.
Hibert Coca comenta, que La actuación femenina significa la regularidad funcional en el comportamiento: Los individuos actúan de acuerdo con un esquema que les permite cumplir una determinada función.
Se trata de la observación de un modelo aprendido, modelo de conducta que se organiza en relación con la posición del individuo dentro del grupo con el que interactúan. Comprende, pues, las actitudes, valores y comportamientos asignados por la sociedad a toda persona.
La personalidad representa un papel importante en la elección e integración de los múltiples roles que asume el individuo y, a la inversa, cada uno de los roles dejará su sello sobre la personalidad, en lo que respecta a la absorción de los modelos sociales y culturales de orden intelectual, afectivo, estético, etc.
Una mujer que ha conseguido el equilibrio entre sus ansias maternales y su realización como individuo establecerá una relación más beneficiosa con sus afectos
El ocuparse de las personas y no solo de las tareas se les hace más fácil a las mujeres porque es parte del aprendizaje de los roles asistenciales, que tienen que ver con la maternidad y el cuidado de los otros que se les atribuye a la mujer.
Nuria Chinchilla, profesora del IESE no duda en anunciar que el presente siglo es un momento decisivo para la mujer aunque, para conseguir el éxito, “debe ir acompañada del hombre”. Chinchilla aseguró en su presentación que la ambición femenina es mucho mayor que la masculina, “aunque para conseguir el éxito ambos son complementarios”. La profesora del IESE recordó las palabras de Álvaro d´Ors, catedrático de la Universidad de Navarra, quien frente a la tríada revolucionaria "libertad, igualdad y fraternidad" de la Ilustración ofreció una antagónica "responsabilidad, legitimidad y paternidad". Así, Chinchilla reflexionó las palabras de d´Ors y anunció que "no hay dos personas iguales. Entonces, ¿por qué no hablamos de diversidad en lugar de igualdad?”. Asimismo, subrayó que la fraternidad debería denominarse maternidad o paternidad, "o la persona encargada de cohexionar a los hermanos hacia un proyecto líder".
Al incorporarse la mujer en las empresas ha conllevado a la formación de un nuevo paradigma, en donde su rol ya es muy considerado, tomando muy en cuenta su talento, capacidades, destrezas, agregándose a ello que se pretende querer enfatizar una cultura de empresa más orientada a la consecución de resultados que al presentismo, esa vieja cultura que todavía cree que solo el hombre es capaz de alcanzar resultados.
La mujer al identificarse con el dominio de los conocimientos modernos, con los actuales tópicos gerenciales, modelos, el saberlos manejar ha considerado que es apta para desempeñar cualquier cargo gerencial, y lo ha venido demostrando poco a poco. Ha perdido el temor, a desarrollado su nivel de competencia, confianza, ha venido adquiriendo seguridad en ella misma, en lo que es capaz y ha conllevado que hay que saber aprovechar las oportunidades que el presente le da para desempeñar cargos gerenciales, oportunidades que no pueden ser desperdiciadas, demostrando su capacidades con el logro de buenos resultados.

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