Se comenta con exceso sobre cambios, compromisos de los países, especialmente los del Continente Latinoamericano en pro de transformar sus sistemas políticos sociales, económicos dando paso a programas que irradiquen el hambre, que se manifieste una equidad económica que favorezca a todos y evitar que el hambres siga incrementando el número de desnutridos. No obstante, la realidad muestra otro resultado. Considérese como lo destaca proyectohambre.org, Latinoamérica es una región sumamente heterogénea que abarca una zona vasta y con características geográficas muy diversas. La población total de Latinoamérica es de 525 millones de personas. En la región hay diversos grupos de personas, inclusive más de 200 grupos indígenas, así como minorías étnicas de ascendencia africana. Pese a las diversas características de clima, nivel económico y antecedentes históricos en los diferentes países de Latinoamérica, hay un nexo común que caracteriza la naturaleza de la pobreza y el hambre en la región. Latinoamérica se distingue por las desigualdades extremas existentes dentro de la sociedad, basadas en una trama de características como género, raza/etnia, clase y ubicación geográfica. Las poblaciones indígenas de Latinoamérica suelen ocupar los niveles más bajos de la sociedad y, por consiguiente, son los que más probablemente tengan que enfrentar las atrocidades de estas enormes desigualdad Los números de Eportal,net nos agrega al respecto, que Además, el aumento del precio de los combustibles y fertilizantes complica aún más la consecución de esta meta. Entre 2007 y 2008, los alimentos se han incrementado en más del 50% y los fertilizantes se han duplicado. Para hacer frente a la emergencia alimentaría, la organización ya tiene el "Programa mundial de lucha contra el hambre", para el que se necesitan anualmente 24 mil millones de dólares en inversiones públicas en los países pobres. Néstor Rivero nos recuerda, que Argentina produce 10 veces los alimentos que consume, pero hay mucha gente, y niños, que mueren de hambre. Brasil 8 veces, y es igual. Y América Latina, 3 veces lo que necesita para consumir, salvo Haití, Dominicana y Panamá con problemas de producción. "No hay excusa para que haya hambre en nuestra región, el problema es el modelo de concentración de riqueza y mala distribución del ingreso. Aunque mejoramos, la meta es desterrar la desnutrición gradualmente de aquí a 2025", señaló al Diario Clarín el representante de Ex responsable del plan Hambre Cero en Brasil, Da Silva dijo, que en la región hay 53 millones de desnutridos por indigencia (de ellos, 20 millones son niños), dentro de los 216 millones de pobres, 42% de la población. "La pobreza baja y países como Argentina —que hizo una labor sorprendente estos años en seguridad alimentaria—, Brasil, Cuba, Costa Rica, Chile, Colombia o Ecuador mejoran. Pero el resto no tanto, y es un tema que no requiere costos altos —tenemos excedentes de alimentos— sino cambios de políticas públicas".
El programa contempla la mejora de la producción agrícola en las comunidades rurales más pobres, con una inversión de 12 mil millones de dólares. Para los más necesitados —unos 214 millones— la cuestión sigue siendo cómo facilitarles el acceso a la comida, para lo que se proyecta un presupuesto de 5.200 millones de dólares.
Los diferentes gobiernos tienen también su responsabilidad en la tarea de cumplir con el objetivo que se propuso
Definitivamente, los gobiernos deben prestarle más atención a esta grave situación, saber administrar eficientemente sus entradas económicas, riquezas que ayuden a resolver los serios problemas que muchos países afrontan, como el caso de Venezuela que debe invertir sus dólares, ingresos en pro de la salud, educación, vivienda y sobre todo la producción de sus productos básicos y no depender de la importación de estos.



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