CAMOVA
La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.
Severo Catalina
La historia nos ha mostrado que los grandes imperios no duran todo el tiempo que quieren permanecer, más cuando se ha demostrado que para mantener su poder se debe saber gerenciar, manejar adecuadamente sus recursos y sobre todo, saberse interrelacionar con todos aquellos países sin provocar situaciones que tarde o temprano los pueden afectar, como ha sucedido a los Estados Unidos que afrontan una crisis económica seria y que sin duda alguna requerirá de transformaciones que garanticen su estabilidad y no afecte significativamente a quienes en el viven y que ello también repercute en algunos países de este globo terráqueo.
El Buró Nacional de Investigación económica (NBER, por sus siglas en inglés) define una recesión como una caída significativa en la actividad económica y que dura más de unos pocos meses y afecta el empleo, el ingreso personal, la producción industrial, y las ventas en el sector manufacturero y minorista.
Nos indica sobre este aspecto, Mario Diament del diario
Nueve de cada 10 entrevistados en una reciente encuesta de Reuters, considera que la economía se encuentra ya en plena recesión y en la última semana, el porcentaje de quienes piensan que las cosas se pondrán peor trepó del 57 al 79%.
En lo que va del año, unas 800.000 personas se quedaron sin empleo, 200.000 de ellas sólo en el mes de septiembre. Esto lleva el total de desocupados a 9,5 millones, a los que se suman otros seis millones que sólo trabajan parcialmente.
Septiembre de 2008 ya se ha consagrado como uno de los meses más infaustos de la historia reciente, si no el que más. La debacle hipotecaria ha hecho desaparecer el crédito, y en esta sociedad, sin crédito, nadie compra nada. Las empresas no pueden obtener crédito para hacer frente a sus deudas y los que no pueden cobrar tampoco pueden pagar.
La venta de nuevas propiedades descendió al nivel más bajo de los últimos 17 años y en los últimos 12 meses su valor declinó el 16,3%, de acuerdo con Standard & Poor s.
Las empresas automotrices, por su parte, reportan las ventas más exiguas de las últimas dos décadas: sólo en septiembre, cayeron un 30%.
Los aviones viajan medio vacíos. Los supermercados están vendiendo más comida por la simple razón de que la gente evita comer afuera.
Según Moody s Economy.com, el valor neto de los hogares norteamericanos (el total de activos del grupo familiar, menos los pasivos) cayó 10 billones de dólares en las últimas cuatro semanas, y los planes de jubilación ha perdido dos billones de dólares en los últimos 15 meses.
Los esfuerzos del gobierno y
Nos agrega Diament en su escrito, que gradualmente empiezan a aparecer historias desgarradoras de familiares, amigos o conocidos que lo han perdido todo o están a punto de perderlo. La gente apela a sus ahorros, a sus reservas y a sus planes de retiro.
Según The Wall Street Journal , la persistente caída en el precio de las propiedades, que en algunas áreas llega hasta el 30%, ha hecho que, prácticamente, una de cada seis viviendas tenga hipotecas por un valor superior al del inmueble. Esto equivale a unos 12 millones de hogares al borde de la ejecución.
Todo esto ocurre cuando faltan apenas 24 días para las elecciones presidenciales, y aunque las encuestas favorecen a Barack Obama, la diferencia dista aún de ser decisiva.
Hay una curiosa calma en todo el país que puede muy bien interpretarse como el estoicismo que los norteamericanos suelen exhibir en los momentos críticos, o tal vez se trate de una inexorable convicción en el destino manifiesto de los Estados Unidos.
Cualquiera que sea la explicación, es ingenuo no advertir que la presente crisis no es una más, sino el signo más claro del fin de una época
No cabe la menor duda, que los Estados Unidos afrontan una seria crisis, que la deberán enfrentar cualquiera de los dos candidatos que están por ser elegido en el próximo mes de noviembre y considerar la situación a fin de no agravar las consecuencias y afectar más la economía norteamericana.
Es un hecho cierto, que la recesión económica ha llegado Estados Unidos y la clave para saberlo son las cifras de desempleo que se dieron a conocer , aunque oficialmente podrían pasar dos años para que lo reconozcan, advirtió el banco de inversión Merrill Lynch.
El informe laboral publicado fue el más débil desde agosto del 2003, cuando la economía sufrió una pérdida de 43,000 empleos en el mes. La tasa de desempleo aumentó del 4.7 en noviembre al 5.0% en diciembre, su nivel más alto desde noviembre del 2005.
Las horas trabajadas también disminuiros 0.4% anual al cuarto trimestre de 2007, lo que se suma a la baja de 0.6% en el tercer trimestre. “Disminuciones continuas en el total de horas trabajadas siempre han estado asociadas a una recesión”, advirtió Merrill Lynch en su reporte “Recesión una realidad”..
CNNexpansión. com al respecto indica, que un análisis de CNNMoney.com advirtió que puede llevarse entre 6 y 18 meses declarar una recesión.
Para los consumidores son pocos los indicadores de que ya se está en una recesión, el primero es si la economía está o no produciendo plazas de trabajo, si conoces a gente que está perdiendo su empleo y no puede encontrar otra, es un indicador significativo, alertó CNNMoney.com.
Añadió que otro indicador es si los precios no están subiendo rápido y si las tasas de

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