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César Agusto Sandino

CAMOVA

"Mi corazón solo palpita por la patria ". Sandino

Todo aquel que ama la libertad, que está plenamente identificado con la tierra en donde nació y sabe de su responsabilidad, de su compromiso con los héroes que dieron su vida por una Nicaragua libre, no puede ignorar lo que legara Sandino quien todavía cabalga por esa tierra, a través de un frente Sandinista, quizás no como el hubiese deseado, en donde predominan otros intereses de grupos de poder , más que el aportar los esfuerzos para sacar al país de la pobreza, de anclamiento que por años ha estado sufriendo, no solo por los embates de la naturaleza, sino la de los propios nicaragüense divididos que han generado hasta guerra civil a un costo de vidas muy alto y que todavía no se vislumbra su avance ,pareciera ser que las sombras no le dan posibilidad a la luz de alumbrar otro escenario que Nicaragua requiere, con un nuevo liderazgo que genere las transformaciones, cambios en pro de su desarrollo.

Pareciera que se olvida, aun por quienes han dado vida al Frente Sandinista, lo que en la antesala de su muerte expresara Sandino, de que su único afán propende al resurgimiento de Nicaragua por medio del trabajo, y en los años pasados he luchado por la libertad de nuestra patria. Hace pocas noches el general Somoza me ha dado un abrazo en señal de concordia y hemos canjeado nuestros retratos con dedicatorias efusivas en prueba de armonía. Llámenlo ustedes y que venga a decirme lo que desea. Nos explicaremos con toda cordialidad, y mejor que nuestros labios se moverán nuestros corazones. El mío sólo palpita por la Patria.

Téngase presente, que Sandino fue un muchacho de baja estatura, abstemio, tímido, que se convirtió en un líder militar para oponerse a las actitudes entreguistas de la clase política nicaragüense y a las "ambiciones imperialistas" del gobierno estadounidense en Nicaragua.

Foroswebgratis.com nos recuerda, que la pobreza, privaciones y angustias que caracterizaron la infancia de Augusto C. Sandino, fueron las mimas que en la sociedad nicaragüense de tintes feudales y patriarcales han sufrido los llamados "hijos naturales" (es decir, fuera de matrimonio). Cuando eran recibidos en la casa paterna, los hijos naturales estaban en la obligación de trabajar en los distintos menesteres del hogar para retribuir su propio sustento.

El mismo Sandino refirió a un periodista: " Abrí los ojos en la miseria y fui creciendo en la miseria , aún sin los menesteres más esenciales para un niño y mientras mi madre cortaba café, yo quedaba abandonado. Desde que pude andar lo hice bajo los cafetales, ayudando a mi madre a llenar la cesta para ganar unos centavos. Mal vestido y peor alimentado fui creciendo, o quizás fue por eso que no crecí. Cuando no era el café era el trigo o el maíz lo que nos mandaban a recolectar, con sueldos tan mínimos y tareas tan duras que la existencia era un dolor.

Sandino, llamado General de Hombres Libres por el intelectual francés Henry Barbusse, logró reunir a campesinos, artesanos, profesionales en la formación del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, mismo que la poeta chilena Gabriela Mistral denominara "pequeño ejército loco", y combatieron durante seis largos años contra las tropas estadounidenses de ocupación.

A muchos se le ha olvidado lo que Sandino dijo: Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán. Augusto C. Sandino

Mientras permaneció con vida y totalmente identificado con su lucha, con su compromiso por esa tierra triangular, sus batallas, sus hazañas, jamás podrán ser olvidadas, no solo para los nicaragüense, los del istmo centroamericano, sino que el mundo libre siempre lo tendrá presente en lo que significa ser un hombre cabal, plenamente identificado con la democracia, la libertad de los pueblos.

Siempre se tendrá presente expresiones como:

"Los actos de heroísmo de las mujeres que colaboraron en el ejército, no sólo son muchísimos, sino que además las mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron por amor a la patria y todas, campesinas, maestras de escuelas, enfermeras, amas de casa y aún señoritas de sociedad, rindieron servicios sin los cuales nuestra guerra no habría sido posible".

"He manifestado a mis amigos que si en Nicaragua hubiera cien hombres que la amaran tanto como yo, nuestra nación restauraría su soberanía absoluta. Mis amigos me contestaron que posiblemente habría en Nicaragua ese número de hombres, o más".

Desafortunadamente a través del tiempo , de los hechos que se han suscitado en el país, de su realidad presente, pareciera que son pocos los hombres que aman al país, de lo contrario éste ya ofrecería una buena calidad de vida a sus habitantes, el hambre no originaría mucha mortandad, sufrimiento, especialmente en la niñez . No abandonaría a su patria sus hijos. Se tendría una Nicaragua floreciente, con un desarrollo económico, cultural, social propio de los países que si se han preocupado por el interés colectivo, no por los intereses individuales.

Sandino evocaba en vida: Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza. El hombre que de su patria no exige un palmo de tierra para su sepultura, merece ser oído, y no sólo ser oído sino también creído.

Foroswebgratis.com. nos invita además tener presente lo que se aporta en el primer manifiesto político, lejos de lo que pueda pensarse no es un manifiesto de un partido político, si no de un patriota que llama a la lucha de todos los nicaragüenses. A la lucha contra la Gran Potencia del Norte. En cualquier caso, él nunca perdió ni trato de olvidarse de su procedencia humilde. Se dice que sólo aquellos que han conocido las condiciones extremas podrán saber e implicarse, más que nadie, con los problemas de su pueblo y de la clase a la que representan. Al grito de “Patria y Libertad” aunó a todos los que estaban dispuestos a luchar por una patria libre, sin distinción de ningún tipo como se puede observar en las siguientes palabras “Pueblo hermano: al dejar expuestos mis ardientes deseos por la defensa de la Patria, os acojo en mis filas sin distinción de color político…”. Él hablaba de revolución liberal, habría que estudiar esta definición en el tiempo, sobretodo, aquellos que quieren hilar fino y hablar de Sandino y de su componente exclusivamente político. A lo más que llega en este manifiesto político es a proclamarse internacionalista y en el derecho de ser libre y exigir justicia. A su patria, la amaba y veía que le vendían para el beneficio exclusivo de unos cuantos, mientras el pueblo estaba en la miseria, que él había tan bien conocido.

El primero de enero de 1933, las tropas de la Marina de Guerra de Estados Unidos abandonan Nicaragua: han sido expulsadas por el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, encabezado por Sandino.

Y conforme lo había prometido el héroe, de cesar las hostilidades militares apenas saliera el último soldado invasor de tierra nicaragüense, Sandino comienza a negociar los términos del desarme de su tropa, hecho que se realiza oficialmente el 2 de febrero de 1933.

Sandino y sus acompañantes fueron conducidos al lugar de su ejecución, unos terrenos baldíos en las afueras de la ciudad. Fueron colocados frente a una zanja excavada con anterioridad y allí, a la luz de los focos de un camión, asesinados con fugo de metralla y fusiles; sus cuerpos una vez despojados de sus ropas y objetos personales (relojes, anillos) que se vendieron al día siguiente en Managua, fueron lanzados a la zanja. El lugar de aquella tumba sería guardado en adelante en Nicaragua, como secreto de Estado.

Gabriela Mistral, poetisa chilena y ganadora del Premio Nóbel de Literatura, escribió en París, 1928, opinando sobre la figura de Sandino, lo siguiente: "Sandino carga sobre sus hombros vigorosos de hombre rústico, sobre su espalda viril de herrero o forjador, con la honra de todos nosotros”.

Emilio Portes Gil, ex-presidente mexicano, dijo lo siguiente: "Personalmente, Sandino era un hombre todo energía; todo valor, todo desinterés. Pequeño y raquítico de cuerpo, pero grande de espíritu; sus sueños eran amplios como los de todo visionario hispanoamericano. Quería redimir a su patria y pensaba en unir a todas las Repúblicas del Centro y del Sur del Continente, un fuerte bloque que sirviera de valladar a la amenaza de una absorción extranjera. Sueño grande, sin duda, pero difícil de realizar. Sin embargo, Sandino demostró, con el sacrificio de cinco años de lucha cruenta, que su ideal era sincero, noble, generoso en grado sumo.