CAMOVA

Democracia significa gobierno por los sin educación, y aristocracia significa gobierno por los mal educados

Gilbert Keith

Educación es algo que reciben los más, que muchos transmiten y que pocos tienen. Karl Kraus

En los últimos años, se ha incrementado el número de universidades privadas y ello de acuerdo a los resultados que muchas ya han presentado con sus graduandos en diferentes profesiones que ofrecen, especialmente, las económicas, administrativas y de ingeniería, dejan mucho que decir de la calidad de sus egresados; desde luego, habrán pocas excepciones, lo preocupante, es que los egresados pasan a engrosar la línea de desempleados que cada vez más se incrementa, otros a desempeñarse como negociantes en la economía informal, taxistas, y hay quienes optan por abandonar el país.

Todo ello a ¿qué se debe?, a que los propietarios, dueños, accionistas les interesa más el negocio que la responsabilidad académica a la que deben estar comprometidos, en incrementar cada vez más el número de participantes, aprovechando la carencia de cupos que las universidades públicas ofrecen. Desde luego, la demanda es más que la oferta y esa debilidad es muy aprovechada, hasta el extremo, que los costos para ingresar y mantenimiento es muy alto de acuerdo a las características inflacionarias que afronta el país, produciéndose una discriminación significativa en aquellas familias que no pueden costear estos gastos, quedando un número significativo de jóvenes sin tener acceso al estudio formal, a una universidad que les proporcione los conocimientos que solicitan de acuerdo al interés de la profesión en donde quieren desempeñarse.

Los que ingresan, muchos con un sacrificio significativo para la familia, desafortunadamente, no ven compensados los esfuerzos, sobre todo, cuando al egresar los participantes, los conocimientos impartidos no corresponden a la realidad que los actuales escenarios exigen y muchos ingresas en la fila de los desempleados.

A todo ello se agrega, la calidad de los docentes que se contrata, muchos sin experiencias, inexpertos, con conocimientos no adaptados a la realidad, todo ello porque los sueldos que se ofrecen son muy bajos, originando con ello que los docentes calificados no les interese ingresar. En el caso venezolano que nos concierne, es absurdo notar que a un profesor se le paga Bs fuerte 12 la hora (=$5.50), cuando en las universidades públicas un profesor titular gana Bs45 (=$22).

Es lamentable, como las autoridades de estas universidades no consideren, que con un salario alto, incentivador, motivador, pueden lograr que calificados docentes, ingresen a su planta de profesores, garantizando una formación con excelencia académica e investigativa que capacite y desarrolle a los profesionales que el país requiere y que justifiquen el altos costo invertido

A todo ello se agrega además, la ausencia de perfiles profesionales en las carreras que ya hemos mencionados: Administración, Ingeniería, Economía, Contaduría por señalar las que más conocemos. Programas no propios a los que Venezuela necesita, además demandados por los escenarios económicos internacionales.

Sus pensum de estudios está fuera de la realidad, integrados por asignaturas que no corresponden a los conocimientos que se necesitan para afrontar los retos, generar los cambios, dar paso a las transformaciones necesarias que favorezcan el desarrollo del país.

Muchos de las asignaturas, simplemente tienen nombre, algunos modernos de acuerdo a las universidades de avanzadas, pero su contenido dejan mucho que decir y más cuando son transmitidos por docentes que no cuentan con el aval académico necesario para garantizar resultados positivos.

Hay una ausencia dinámica de investigación que permita incorporarse a las universidades en pro de la colaboración, ayuda de la resolución de los principales problemas que el país afronta en estas disciplinas.

No se cuenta con bibliotecas que mantengan libros actualizados, banco de datos de información que proporcionen ayuda a los participantes en la optimización de sus conocimientos y aplicabilidad de estos en su ejercicio profesional.

Existe muy poca vinculación de estas universidades con los sectores empresariales, con el Estado, que les permita adentrarse en las reales necesidades de estos sectores, sacar provecho a sus experiencias, necesidades, ayudarse a complementar en forma beneficiosa lo asimilado en la teoría, fortalecer con prácticas profesionales, participación dinámica su formación profesional.

Es preocupante, como en el caso venezolano, se manifiesta una queja constante de las empresas de que los graduados salen con conocimientos muy estrechos, con poca amplitud, muy limitados y demasiado teóricos y con conocimientos no propios de los escenarios actuales , concretamente, no están proporcionando lo que el país necesita en pro de su soluciones, logros.

Ante esta realidad preocupante para la educación superior venezolana, se deben tomar medidas que eviten que se siga deteriorando. Se hace necesario tomar acciones que conlleven a demandar de las universidades privadas más rigurosidad académica, menos facilismo, comercialización, más compromiso.

Deben denunciarse todas las deformaciones, debilidades que mantienen y afectan seriamente a la formación de profesionales que Venezuela requiere, exigir más academicismo, mejor formación, especialmente en las carreras que hemos mencionado, que hoy más que nunca, son necesarias para garantizar acciones que ayuden al país salir de las turbulencias que afronta y más, ante una crisis mundial que repercutirá en nuestra economía.

Las universidades públicas ante esta realidad , tienen oportunidades de afrontar los retos que les beneficie en su proyección de capacitar profesionales óptimos , si se lo proponen, más ante una competencia que muestra muchas debilidades; simplemente deben sus autoridades reestructurar sus acciones en pro de una academicismo de buen nivel , proponerse a rescatar el deterioramiento de la educación superior , garantizando la formación de buenos profesionales que colaboren con el país en pro de alcanzar el desarrollo que desde ha tiempo ya se debiera de haber alcanzado.