Carlos Mora Vanegas
Cuando tratamos de descubrir lo mejor que hay en los demás, descubrimos lo mejor de nosotros mismos.
A.Ward
Ser ambiguo y dejar todo para después son los recursos de los débiles de espíritu. J.Updike.
Afortunadamente en nuestro vogar por la senda que nos conlleva a encontrar ese faro de luz que la alumbre, encontraremos aportaciones maravillosas de aquellos caminantes que se han mantenido despierto y han sabido aprovechar el tiempo concedido para permanecer en esta dimensión.
Gracias a ese legado de destellos y al interés de saberlos aprovechar, de tal forma que colaboren con nuestro despertar y aviven nuestra sabiduría es por lo que los recordamos y compartimos con aquellos lectores que en alguna forma sientan la relevancia, alcance de su contenido, mensajes plasmados en fábulas.
La zorra y el cuervo gritón
Un cuervo robó a unos pastores un pedazo de carne y se retiró a un árbol.
Lo vio una zorra, y deseando apoderarse de aquella carne empezó a halagar al cuervo, elogiando sus elegantes proporciones y su gran belleza, agregando además que no había encontrado a nadie mejor dotado que él para ser el rey de las aves, pero que lo afectaba el hecho de que no tuviera voz.
El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos.
La zorra, sin perder tiempo, rápidamente cogió la carne y le dijo:
Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltaría realmente para ser el rey de las aves.
n Cuando te adulen, es cuando con más razón debes cuidar de tus bienes.
La zorra y la careta vacía
Entró un día una zorra en la casa de un actor, y después de revisar sus utensilios, encontró entre muchas otras cosas una máscara artísticamente trabajada. La tomó entre sus patas, la observó y se dijo:
-- ¡Hermosa cabeza! Pero qué lástima que no tiene sesos.
n No te llenes de apariencias vacías. Llénate mejor siempre de buen juicio.
Un anciano león, incapaz ya de obtener por su propia fuerza la comida, decidió hacerlo usando la astucia. Para ello se dirigió a una cueva y se tendió en el suelo, gimiendo y fingiendo que estaba enfermo. De este modo, cuando los otros animales pasaban para visitarle, los atrapaba inmediatamente para su comida.
Habían llegado y perecido ya bastantes animales, cuando la zorra, adivinando cuál era su ardid, se presentó también, y deteniéndose a prudente distancia de la caverna, preguntó al león cómo le iba con su salud.
-- Mal -- contestó el león, invitándole amablemente a entrar.
-- Claro que hubiera entrado -- le dijo la zorra -- si no viera que todas las huellas entran, pero no hay ninguna que llegara a salir.
n Siempre advierte a tiempo los indicios del peligro, y así evitarás que te dañe.
El león y los tres bueyes
Pastaban juntos siempre tres bueyes.
Un león quería devorarlos, pero el estar juntos los tres bueyes le impedía hacerlo, pues el luchar contra los tres a la vez lo ponía en desventaja.
Entonces con astucia recurrió a enojarlos entre sí con pérfidas patrañas, separándolos a unos de los otros.
Y así, al no estar ya unidos, los devoró tranquilamente, uno a uno.
n Si permites que deshagan tu unidad con los tuyos, más fácil será que te dañen.
El buen rey león
Había un león que no era enojoso, ni cruel, ni violento, sino tratable y justo como una buena criatura, que llegó a ser el rey.
Bajo su reinado se celebró una reunión general de los animales para disculparse y recibir mutua satisfacción: el lobo dio la paz al cordero, la pantera al camello, el tigre al ciervo, la zorra a la liebre, etc.
La tímida liebre dijo entonces:
-- He anhelado ardorosamente ver llegar este día, a fin de que los débiles seamos respetados con justicia por los más fuertes.
E inmediatamente corrió lo mejor que pudo.
Cuando en un Estado se practica la justicia, los humildes pueden vivir tranquilos..., pero no deben atenerse.
El león y el delfín
Paseaba un león por una playa y vio a un delfín asomar su cabeza fuera del agua. Le propuso entonces una alianza:
-- Nos conviene unirnos a ambos, siendo tú el rey de los animales del mar y yo el de los terrestres-- le dijo.
Aceptó gustoso el delfín. Y el león, quien desde hacía tiempo se hallaba en guerra contra un loro salvaje, llamó al delfín a que le ayudara. Intentó el delfín salir del agua, mas no lo consiguió, por lo que el león lo acusó de traidor.
-- ¡No soy yo el culpable ni a quien debes acusar, sino a
a la tierra!
n Cuando busques alianzas, fíjate que tus aliados estén en verdad capacitados de unirte a tí en lo pactado
El León,
Cansado y viejo el rey león, se quedó enfermo en su cueva, y los demás animales, excepto la zorra, lo fueron a visitar. Aprovechando la ocasión de la visita, acusó el lobo a la zorra expresando lo siguiente:
-- Ella no tiene por nuestra alteza ningún respeto, y por eso ni siquiera se ha acercado a saludar o preguntar por su salud.
En ese preciso instante llegó la zorra, justo a tiempo para oír lo dicho por el lobo. Entonces el león, furioso al verla, lanzó un feroz grito contra la zorra; pero ella, pidió la palabra para justificarse, y dijo:
-- Dime, de entre todas las visitas que aquí tenéis, ¿quién te ha dado tan especial servicio como el que he hecho yo, que busqué por todas partes médicos que con su sabiduría te recetaran un remedio ideal para curarte, encontrándolo por fin?
-- ¿Y cuál es ese remedio?, dímelo inmediatamente. -- Ordenó el león.
-- Debes sacrificar a un lobo y ponerte su piel como abrigo -- respondió la zorra.
Inmediatamente el lobo fue condenado a muerte, y la zorra, riéndose exclamó:
-- Al patrón no hay que llevarlo hacia el rencor, sino hacia la benevolencia.
n Quien tiende trampas para los inocentes, es el primero en caer en ellas.
Fte: edyd.com/Fabulas/


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