CAMOVA

Es lamentable, como un gobierno que se dice revolucionario, capaz de emprender gestas que den paso a las transformaciones que Venezuela necesita y de una vez encausarla por la senda de luces en donde ya debiera transitar desde hace años, descuide lo que la Educación representa, lo que ella encierra para todos aquellos que tienen derecho en adentrarse en el alcance, repercusiones que genera el prepararse para aportar los conocimientos requeridos que permitan, que el país se desenvuelva exitosamente, ante los retos que los actuales escenarios le demanda.

Cada día, se lee, observa, el gran descontento que la comunidad universitaria manifiesta ante el atropello del Gobierno en relación al descuido de proporcionarle a las universidades, un presupuesto digno de quienes les proporcionan los conocimientos, experiencia, que conlleven a que los participantes se capaciten formen y obtengan un titulo que beneficie al país .

Es muy lamentable leer y experimentar en el caso de los docentes depender de un salario, sueldo no adaptado a la realidad inflacionaria del presente, un sueldo no justo a las funciones, requerimientos a desempeñarse, no homologados de acuerdo a las necesidades para subsistir decentemente, en un ambiente en donde los precios para la adquisición de los productos básicos no alcanzan para abastecer a una familia.

Preocupa como al gobierno, por objetivos particulares de su política, le interesa solucionar el problema de otros países hermanos, aportándoles capital, proveniente de una renta que es de todos los venezolanos y no distribuirlo equitativamente en favor del país, en lo concerniente a educación, salud, vivienda, empleos.

El gobierno debe ubicarse en su realidad nacional e invertir con sus ingresos, producto de la renta petrolera, el fortalecer esas debilidades que por años ha venido sufriendo un país que lo tiene todo para ser una gran potencia que garantice una calidad de vida que el venezolano es merecedor y tiene derecho.

No nos oponemos a los cambios, consideramos que es necesario transformar al país, darle prioridad a aquellas injusticias que se han venido cometiendo a través de su historia y aun por los anteriores gobiernos, quienes también han descuidado la educación, nos oponemos a la forma de gestionar los cambios que afecten aspectos relevantes para su desarrollo como el de la educación que nos concierne, porque en ella hemos convivido por años, como actores , docentes, que hemos contribuido con nuestros conocimientos en aportar los necesarios para formar profesionales comprometidos , capaces de interpretar los retos y generar las transformaciones que den paso a nuevos .Nos oponemos en la forma como el gobierno maneja sus estrategias, acciones que desfavorecen a la educación y sus logros en todos los niveles, especialmente el que nos involucra, las universidades.

Es necesario como alguien señalaba, la necesidad que el gobierno tenga más compromiso con las universidades públicas , proporcionándoles presupuestos suficientes para su operatividad a fin de brindar estas mejores investigaciones y aprovechamiento de las transferencias tecnológicas y la convicción de que las universidades están para acercar soluciones a los problemas más graves y más urgentes del país. A no seguir desperdiciándose el talento humano que las universidades generan en sus distintas especialidades, a evitar la fuga de ese capital humano que otros países aprovechan gratuitamente en su formación.

El Gobierno nacional no puede seguir descuidando la manera de cómo controlar el cómo las universidades desempeña ese rol que el país requiere con la formación de los profesionales que se necesitan, especialmente ante las exigencias del nuevo gobierno comprometido en establecer un socialismo adaptado a su época, estar plenamente identificado que hoy el capital humano es una herramienta estratégica y el conocimiento se ha revalorizado

Ante las nuevas exigencias del gobierno en pro de sus programas, planes, se requiere de la participación de las universidades que colaboren en sus acciones, para ello, el gobierno no puede abandonarlas, ofreciéndoles presupuestos bajos para su operatividad, desmotivando a su comunidad universitaria en todos sus categorías, necesita proporcionarles el capital necesario para habilitar el que se manifiesten acciones, programas que beneficie a la investigación, desarrollo tecnológico, solución de problemas y de paso a la capacitación de profesionales debidamente garantizados con los conocimientos que el tiempo presente exige.

Hay que evitar que las universidades públicas se tornen pasivas y deterioren la calidad educativa a la que están obligadas preservar, divulgar, para ello, se les debe aportar con todos los recursos que se necesitan para alcanzar la excelencia educativa.

El mismo gobierno deberá evaluar cuál es el rol actual de las universidades en el presente, cómo ellas deben integrarse en sus programas , tener respuestas a preguntas : ¿La universidad está respondiendo a las demandas que existen en el mercado? ¿Esta creando el nivel de profesionales e investigadores que la sociedad y el mercado demandan? ¿O se está produciendo una cantidad de profesionales que el mercado no absorbe?.

Se debe estar concientes, que la universidad, además de formar ciudadanos y profesionales para el mercado de trabajo también tiene que formar personas que ayuden a entender los problemas del país

Las universidades Públicas deben concentrarse más en sus derechos a su operatividad haciéndole ver al gobierno que su participación sería beneficiosa para este ,si realmente se cumple con las peticiones que se requieren para ser más operativa, como es proporcionarle presupuestos de acuerdo a la realidad económica del presente, presupuestos que las mismas universidades deben presentar y el gobierno tener un equipo de control preparado para ver su justificación y la manera de cómo se manejan los ingresos que se le proporcionan.

Estamos concientes además del rol que las universidades deben desempeñar y evitar malas interpretaciones en el manejo de su presupuesto, tomar muy en cuenta opiniones como , que el presupuesto de las universidades públicas es aportado, en más de un 95 %, por el Estado, de acuerdo con la formulación presupuestaria que cada una de estas instituciones hace anualmente y la metodología diseñada, a tales fines, por la Oficina de Planificación del Sector Universitario. Sin embargo, a pesar de los controles administrativos que se ejercen, por Ley, mediante las Oficinas de Contralorías Internas y demás organismos de control administrativos que hay en las universidades, no existe un sistema de evaluación financiera que permita determinar la eficiencia de los aportes presupuestarios.

Lo único que se sabe es que las universidades, en la mayoría de los casos, están insolventes con su personal, con los proveedores de los servicios de apoyo y con la dotación de materiales y equipos actualizados para el desempeño eficiente de las diferentes actividades académicas. Es necesario y conveniente, para las propias universidades, aclarar esta situación mediante el establecimiento de sistemas de rendición de cuentas a la comunidad universitaria y la sociedad en general. Este sistema de rendición de cuenta debería formar parte de un proceso de evaluación institucional que permitiera, a partir de un registro permanente de información relevante, monitorear su desempeño sectorial y global, a fin de tomar decisiones fundamentadas oportunamente y rendir cuenta de su gestión ante la sociedad. Un sistema de evaluación universitaria debería dar cuenta de aspectos tales como: la calidad y pertinencia del egresado, la obsolescencia del currículo, la calidad del desempeño docente, la calidad de la investigación, la pertinencia de la extensión, la necesidad de formación académica en el personal, la calidad de gestión, la eficiencia en el uso de los recursos financieros y la calidad de los servicios de apoyo. Actualmente, el énfasis fundamental de las universidades, en cuanto a evaluación, está referido al rendimiento estudiantil.

Considero, que en beneficio de Venezuela, de su transformación del rescate de su educación es necesario una mejor vinculación del Estado con sus universidades y establecer ambos estrategias, programas, planes que favorezcan a todos.

Esperamos que el gobierno nacional se concentré más en lo que representa la educación superior para uin país que está en proceso de transformaciones y les de el apoyo que necesitan.