SISTEMA NACIONAL DE ORQUESTAS JUVENILES E INFANTILES DE VENEZUELA GANA PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE LAS ARTES

CAMOVA

No hay secretos para el éxito. Este se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.

Colin Powell

Siempre es grato disfrutar momentos en que se premia los grandes esfuerzos, el trabajo constante en pro de metas establecidas, más cuando se le dedica el tiempo, esfuerzos, abnegación, dedicación, como es el caso de la Orquesta Juvenil Venezolana bajo el cargo de José Antonio Abreu

José Antonio Abreu, compositor y economista de 68 años, fue galardonado con el Premio UNICEF en 2006, y ha recibido otros reconocimientos internacionales de prestigio por hacer realidad este sueño.

José Antonio Abreu nació en Valera (Estado de Trujillo, Venezuela) en el año 1939. Cursó sus estudios musicales en la Escuela Superior de Música "José Ángel Lamas" de Caracas. En 1975 asumió la dirección titular de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, creó la FESNOJIV y formó una orquesta con jóvenes de todo el país, que debutó ese mismo año. La obra de José Antonio Abreu ha sido reconocida con numerosos premios internacionales. La UNESCO otorgó en 1993 a la FESNOJIV el Premio Internacional de la Música y en 1998 concedió al maestro Abreu el título de Embajador de Buena Voluntad para la Música y la Paz y a los jóvenes que forman parte del sistema de orquestas, el de Artistas por la Paz. Además, Abreu fue designado por este organismo delegado especial de la Organización para el Desarrollo del Sistema Mundial de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles, misión que tiene como finalidad la promoción y difusión del modelo venezolano por todo el mundo. Doctor honoris causa por el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra (Boston, 2002) y por las universidades Católica Andrés Bello y Nacional Experimental Francisco de Miranda, ambas de Venezuela, el maestro Abreu recibió en 2007 el Premio Don Juan de Borbón de la Música, en su segunda edición.

Tal como lo relata informador. com.mx. fue muy emotivo el ver como cuatro alumnos del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela pusieron la nota de color en la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias cuando honrados, felices y espontáneos le agradecieron a ``su abuelo'', el maestro José Antonio Abreu, el recibir dicho galardón.
Luz Marina Ramírez, una menor que forma parte de la Sinfónica Infantil de Caracas, se mostró muy emocionada por haber asistido al evento. Sin embargo, los nervios no le pasaron factura y saludó con cierto desparpajo al público que llenaba el Teatro Campoamor de Oviedo con el diploma que acredita al Sistema como ganador en la categoría de las Artes.
``Me siento honrada y estoy en nombre de todas las personas quienes quisieran estar aquí en este momento'', dijo la joven al término de la ceremonia. ``Quiero decir que si en algún momento alguien siente que no puede más con el Sistema, recordarle que nuestro lema es tocar y luchar''.
Su compañero, Rubén Cova, trompeta en la misma Sinfónica, también agradeció a Abreu, fundador y director del Sistema, todo lo que está aprendiendo.
``El maestro es una persona que nos ha ayudado, lo quiero, es un padre para mí'', señaló, ``como la música''.

Alumnos un poco más veteranos que también compartieron con Abreu el honor de recoger la distinción tuvieron palabras de elogio para el fundador de este modelo de educación musical.
``Con este premio seguimos comprometidos a trabajar cada día más a fondo con mayor calidad y compromiso'', afirmó Alejandro Carreño, concertino en la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar.
``Me siento representando a toda Venezuela, a todo El Sistema y a los jóvenes de todo el país. Agradezco al Maestro, nuestro abuelo, por todo esto que es su creación'', añadió su compañera de orquesta, la violinista Verónica Balda.

Téngase presente, que el Sistema esta Compuesto actualmente por 120 orquestas juveniles y 60 infantiles, la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (FESNOJIV) comenzó a funcionar en 1975 para que los estudiantes de música pudieran poner en práctica sus conocimientos teóricos.
El proyecto se dio a conocer internacionalmente en 1995 con la actuación de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil en el Kennedy Center de Washington (EE.UU.). Su destacada calidad artística ha llevado a las Orquestas del Sistema por todo el mundo, llegando a actuar en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, y ante el Papa Juan Pablo II. Algunos de los más prestigiosos directores del mundo, como Claudio Abbado, Zubin Mehta, Sir Simon Rattle (de la Filarmónica de Berlín), Gustavo Dudamel, actual director de la Sinfónica de Gotemburgo (Suecia) y que se formó en este sistema, y el maestro Eduardo Mata han dirigido a estos jóvenes, que han tenido la oportunidad de actuar con figuras de la talla de Plácido Domingo, Mstislav Rostropovich, Alicia de Larrocha, Montserrat Caballé o Vladimir Spivakov, entre otros muchos.

La candidatura fue presentada por Fernando Masaveu, presidente de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, y recibió el apoyo de otros galardonados como Jesús López Cobos, el Orfeón Donostiarra o Daniel Barenboim, así como del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de la Royal Philarmonic Orchestra de Londres. Al premio optaban 28 candidaturas

Para los miembros del jurado, el galardón aúna la ética y la excelencia artística y, según el cineasta José Luís Garci, "es una idea maravillosa cambiar la pistola por un violín", mientras que la periodista Beatriz Pécker ha considerado que une los méritos musicales con "ese lado del arte como transformador de la sociedad".

El director de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA), Max Valdés, se ha mostrado satisfecho con la distinción a una iniciativa que, ha recordado, "vio nacer" y que tiene un carácter "único en el mundo" hasta convertirse "en un modelo para todos". Para el director de Clásicos Populares de RNE, Fernando Argenta, se trata de un proyecto "utópico" que saca a niños de la pobreza y la delincuencia para tocar música "con una pasión y una disciplina ejemplar que hace que aún se pueda creer en la humanidad".

En el discurso de clausura de la ceremonia, -presidida por el príncipe Felipe y su esposa la princesa Letizia y a la que también asistió la reina Sofía-, el heredero de la Corona española se refirió a esa organización para resaltar su capacidad de ver que con la música se pueden hacer crecer los sentimientos de solidaridad y autoestima.

Definitivamente la bandera venezolana se alzó muy alto con la representación del maestro Abreu y su orquesta, haciéndole ver a Europa que en América latina hay mucho talento musical.

El maestro José Antonio Abreu, creador la red de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, agradeció el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2008, indicando que se fomentará el compromiso con las futuras generaciones.

"La Fundación Príncipe de Asturias puede abrigar la certeza que el premio ha reafirmado en nuestro corazón el compromiso de seguir adelante con tenaz empeño al servicio de la infancia de Venezuela e Iberoamérica" señaló

"En nombre de las orquestas y coros juveniles, hago propicia la ocasión para reiterarle las seguridades en nuestra más alta consideración, entrañable afecto y perenne gratitud", dijo el maestro Abreu.

No cabe la mendor duda, que resultados como estos, deben ser tomados muy en cuenta por el actual gobierno que se ha empeñado transformar a Venezuela y conducirla en la senda que le permita desarrolalrse en pro de todos. Debe centrarse más en aportar las ayudas necesarias para dar paso al desarrollo del talento humano, en este caso el musical, que ya ha demostrado al mundo lo que vale ymás cuando mucho de ese talento viene de clases humildes.