Eckhart Tolle
CAMOVA
"La sabiduría sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres, y de adorno a los ricos" Diógenes
Cada oportunidad que se nos da de permanecer, mantenernos con vida, debemos saberla aprovechar en pro de nuestro crecimiento personal, considerar todos aquellos hechos, pruebas que nos aporten experiencia, resultados y nos indiquen que tanto hemos crecido, especialmente en lo espiritual.
Como hemos señalado en otras oportunidades, afortunadamente nos acompañan en este tránsito, personas que nos legan sus aportaciones, producto de sus reflexiones, aprendizaje, de la importancia de estar despiertos, prestársele atención a nuestras acciones, comportamiento, indagar en su contenido en todo aquello que nos ayuden a vislumbrar lo importante que es saber aprovechar el tiempo que se nos ha dado para permanecer en esta dimensión.
En esta ocasión, hemos considerado muy importantes algunas sugerencias, pensamientos, reflexiones que nos lega Eckhart Tolle, que compartimos con el lector que se mantiene despierto ante el compromiso de crecer y optimizar sus resultados que le favorezcan en su paso por esta dimensión.
Tal como nos lo indica Wikipedia, Tolle nació como Ulrich Tolle en Alemania. Vivió con su padre en España desde los 13 años (en 1961) hasta que se trasladó a Inglaterra en sus primeros 20.
Tolle no recibió una educación formal a partir de los 13 años, aunque si tomó cursos de idiomas y otras materias. Acudió a la escuela nocturna para cumplir los requisitos de admisión para entrar en las universidades inglesas. Estudió en las Universidades de Londres y Cambridge. A los 29 años, Tolle experimentó lo que el considera una transformación espiritual que marcó el principio de su labor como consejero y maestro espiritual. Desde 1996 Tolle vive en Vancouver, British Columbia, Canada
Nos recuerda Tolle:
· Cuando hablamos de observar la mente estamos llevando a la esfera personal un evento de significa- do cósmico: a través de ti, la conciencia está despertando de su sueño de identificación con la forma y se está retirando de la forma. Esto presagia un suceso —y a la vez forma parte de él— que probablemente aún queda en un futuro lejano. Ese suceso es el fin del mundo.
· Mantenerte presente significa habitar tu cuerpo plenamente. Tener siempre parte de tu atención en el campo energético interno de tu cuerpo. Sentir el cuerpo por dentro, por así decirlo. La conciencia corporal te mantiene presente. Te ancla en el ahora.
· El cuerpo que puedes ver y tocar no puede llevarte al Ser. Pero este cuerpo visible y tangible sólo es un caparazón externo o, más bien, una percepción limitada y distorsionada de una realidad más profunda. En tu estado natural de conexión con el Ser, esa realidad más profunda puede sentirse a cada momento como el cuerpo interno invisible, la presencia interna que te anima. Por tanto, «habitar el cuerpo» es sentirlo desde dentro, sentir la vida dentro del cuerpo y así llegar a saber que eres más allá de la forma externa.
· Estarás desvinculado del Ser mientras tu mente consuma toda tu atención. Si te ocurre esto —y a la mayoría de la gente le sucede continuamente—, significa que no estás en tu cuerpo. La mente absorbe toda tu conciencia y la transforma en materia mental. No puedes dejar de pensar.
· En los quehaceres de tu vida no concedas el ciento por ciento de tu atención al mundo externo y a la mente. Mantén parte de tu atención dentro. Siente tu cuerpo interno mientras participas en tus actividades cotidianas, especialmente cuando te relacionas con otras personas o con la naturaleza. Siente la quietud en lo profundo de él. Mantén la puerta abierta. Es muy posible ser consciente de lo No Manifestado a lo largo de la vida. Lo sientes como una profunda paz de fondo, una quietud que nunca te abandona, pase lo que pase fuera. Así te conviertes en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado, entre Dios y el mundo.
· La acción compulsiva y la tendencia a extraer la propia autoestima y la identidad de factores externos, como el éxito, es una ilusión inevitable mientras te identifiques con la mente. Esto hace que no puedas aceptar las fases bajas del ciclo, que no las dejes ser. Finalmente, la inteligencia del organismo puede adueñarse de la situación como medida de autoprotección y provocar una enfermedad que te obligue a detenerte para que pueda tener lugar la necesaria regeneración.
· En cuanto la mente juzga que un estado o situación es «bueno», le toma apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación como de una posesión, un papel social, un lugar o tu cuerpo físico. La identificación te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo, y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien eres o de quien crees ser.
· Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín consumen. La situación acaba, o cambia, o puede producirse un cambio de polaridad: lo que ayer o el año pasado era bueno, súbita o gradualmente se vuelve malo. La misma situación que antes te hacía feliz, ahora te hace desgraciado. La prosperidad de hoy se convierte en el consumismo vacío de mañana. La boda feliz y la luna de miel se convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
· Tu felicidad y tu infelicidad son, de hecho, la misma cosa. Sólo las separa la ilusión del tiempo
· La felicidad derivada de una fuente secundaria nunca es muy profunda. Sólo es un pálido reflejo de la alegría de Ser, de la vibrante paz que encuentras en tu interior cuando entras en el estado de no-resistencia. El Ser te lleva más allá de los opuestos polares de la mente y te libera de la dependencia de la forma. Aunque todo colapsara y se derrumbara a tu alrededor, en lo profundo de tu núcleo interno seguirías sintiéndote en paz. Puede que no te sintieras feliz, pero al menos estarías en paz.
· Las emociones negativas recurrentes contienen a veces un mensaje, como también lo contienen las enfermedades. Pero cualquier cambio que introduzcas, tanto si tiene que ver con tu trabajo como si afecta a tus relaciones o a tu entorno, será superficial a menos que surja de un cambio en tu nivel de conciencia. Y en cuanto a eso sólo puedo aconsejarte una cosa: mantente más presente. Cuando hayas alcanzado cierto grado de presencia, ya no necesitarás que la negatividad te indique qué necesita tu situación de vida.
· Cuando dices «no» a una persona o situación, esa negativa no ha de venir de la reacción, sino de la intuición, de una toma de conciencia clara de lo que es correcto para ti en ese momento. Haz que sea un «no» no-reactivo, un «no» de alta calidad, un «no» libre de toda negatividad que no cree más sufrimiento. Si no puedes rendirte, actúa inmediatamente: expresa tu queja, haz algo que pueda cambiar la situación, o retírate de ella. Asume la responsabilidad de tu vida.
· No contamines tu hermoso y radiante Ser interno ni
*Fte. obras de Eckhart Tolle El Silencio habla y Practicando el poder del ahora. El Poder del Ahora


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22 jun 2009 | 04:38 PM
Hola, gracias por compartir este blog. Támbien quiero compartir la existencia de un libro consciente y por tanto vital, lleno de vida espiritual, energetica... que colabora en una mayor profundización y crecimiento interior-espiritual titulado "Viaje a la Divinidad-Muerte en vida" En la página http://viaje-a-la-divinidad.lacoctelera.net/ se puede ver la portada e información sobre el libro.
Es un libro máginifico, con un mensaje consciente del cual hay que impregnarse para cambiar interiormente, y cuando haya cada vez más individuos conscientes, eso se reflejará. El libro narra experiencias vitales del autor que ha conectado con una energía profunda que es su propio alimento, y habla de la inconsciencia de la identificación con la mente y trampas que la mente produce en cada proceso