CAMOVA

La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad

Antón Pavlovich

Cada vez es más preocupante como las universidades descuidan la relevancia, el alcance de saber gerenciar, manejar el talento humano de su personal, tanto de sus docentes, como de los participantes y aun del personal administrativo.

Se desperdicia exageradamente el potencial humano, todo ello, por no pretársele atención al desempeño eficaz de cada uno de los miembros de la universidad, prestarle atención a sus necesidades, motivarlos a que aporten las ideas, acciones que favorezcan la excelencia académica que el presente requiere.

Si realmente se manifestaran líderes, autoridades universitarias con visión, capaces de resguardar y saber aprovechar el talento humano, otros serían los resultados de las universidades, estaría siempre la creatividad, innovación manifestándose, aportando soluciones, opiniones que no solo le favorezcan en el desempeño de su rol, sino que colaboraría con la comunidad en pro de aquellas acciones, lineamientos que se debieran seguir a favor del desarrollo económico, político, económico, cultural del país.

Es lamentable, como muchas autoridades preocupadas más por sus intereses personales, de los grupos del poder dominante, figuración, no dan oportunidad a que se aproveche el talento de muchos docentes, investigadores y estudiantes que colaborarían con las transformaciones que hoy las universidades requieren para estar actualizadas y desempeñando ese rol que se aspira de ella en función del país.

Es inaceptable como los grupos de poder dentro de la universidad, desperdician el talento de aquellos docentes que no comparten con sus intereses, marginándolos o simplemente no considerando su creatividad, discriminándolos, hasta hacerle su estadía intolerante, afectando seriamente a la universidad en el logro de resultados que garantice academicismo, servicio, responsabilidad que favorezca a todos.

Nos sorprende por ejemplo, que en una Universidad española se comente, que cualquiera que tenga una mínima relación con la Universidad española sabe que la docencia está abandonada, que no sirve para nada, que el profesor que prepara sus clases, las actualiza y las imparte es medio tonto, pues eso no sirve para nada en la carrera académica.

Se puede ser uno de los profesores más demandado por los alumnos en alguna facultad, de los que mejor opinión tienen los alumnos, y además un profesor de los más prestigiosos de la Universidad. Todo esto da igual para la Universidad cuando mira para otro lado, más cuando este tipo de profesores puede originarles problemas a otros que no aportan nada, pero están resguardados por los grupos de poder. Lo que hacen muchos directores que desperdician el talento de los docentes, simplemente no considerar estos hechos que reclaman más atención. No nos sorprende que encontremos autoridades ,que ante aquellos docentes que usan su talento, que reclaman de oportunidades para desarrollar su potencial, no se le preste atención, no se les considere, ni siquiera se les da ese reconocimiento que podría ser un estímulo motivador para otros docentes que aporten auténticos conocimientos que el escenario en donde se actúa exige.

Muchos son los casos que vemos en nuestras universidades nacionales, en muchas Facultades, escuelas que a un profesor de alto prestigio se le puede acosar durante años, hasta aburrirlo, hacer que se sienta sin el respaldo de la institución y que acabe marchándose. En la Universidad se lamentará tan irreparable pérdida, pero nadie moverá un dedo por evitarlo, ni se movió en su momento. Es muy triste percibir como se han perdido a los profesores excelentes, se ha decaído la excelencia académica y como se desperdicio el talento tan fácilmente

No nos extraña que se premia , se reconoce, se apoya más a aquellos que se mantienen fieles a los grupos de poder, a quienes su aportaciones no benefician para nada al academicismo, ni a la misma comunidad universitaria, a quienes simplemente aprovechan a la universidad.

Es difícil aceptar, como en la capacitación, formación de los profesionales sus docentes no motivan a que estos generen nuevos conocimientos, den paso a su creatividad, a que propicien propuestas, soluciones a los problemas que se afrontan, a que se integren a la realidad del país, que aporten opiniones, conlleve a que se de paso a una nueva pedagogía, aprendizaje más realista, práctico.

Percibimos con optimismo sin embargo, , el que algunas Universidades como la del Zulia, como lo manifiesta Judith Aular de Durán, no se debe descuidar la supervisión y coordinación de la investigación, docencia y extensión, así como los servicios estudiantiles, con miras facilitar, impulsar y ejecutar proyectos, planes y programas enmarcados en un eje trasversal donde el talento humano y el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación son la clave.Simplemente hay que saber aprovechar el talento.
“La interrelación de la investigación, docencia y extensión, a través de la aplicación del conocimiento científico y tecnológico en la solución de problemas del sector externo, es el norte y en base a ello aunaré esfuerzos señala.

Conclusiones

Venezuela nuestro caso, deben las universidades nacionales, especialmente la que me concierne, Universidad de Carabobo, prestarle más atención a la gestión del talento de su recurso humano que por muchos años se ha descuidado. Comprometerse las Autoridades a dar paso a acciones, estrategias que generen estímulos que socaven la pérdida de talento y se sepa aprovechar éste más cuando están dadas las oportunidades para ello.