Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.
Aldous Huxley

CAMOVA

Todo se está preparando para la tan esperada Cumbre del G.20 a realizarse en Washington, D.C. a partir del 15 de Noviembre como es sabido y ha sido comentado, la cumbre ha sido organizada por George W. Bush, presidente del Partido Republicano, cuyo gobierno está acusado de haber estimulado la desregulación financiera. Su sucesor, el demócrata Barack Obama, asumirá sus funciones el 20 de enero y no estará presente en la cumbre."La posición estadounidense no es clara y ninguna decisión que Bush adopte comprometerá de manera alguna a Obama", dijo a AFP Ralph Bryant, investigador de la Brookings Institution.El G20 concentra el 85% de la riqueza del planeta y los dos tercios de su población. El grupo reúne siete economías avanzadas (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón), la Unión Europea (UE) y los principales países emergentes (Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia y Turquía). Con carácter especial España estará representada en la cumbre de Washington.

Tómese muy en cuenta, que la Cumbre "no tiene por meta ir hacia un regulador único de los mercados; no son muchos quienes sostienen esa posición",

Françoise Kadri comenta, que los europeos, con Francia a la cabeza, quisieran que la cumbre dé el empujón inicial a una amplia reforma del sistema financiero, un "segundo Bretton Woods", nombre de los acuerdos que gobiernan la economía mundial desde el final de la II Guerra Mundial.

Estadounidenses y europeos reconocen la necesidad de una mejora de la transparencia financiera, de la administración de los riesgos, de la coordinación entre los reguladores nacionales y de una mayoría armonía de las reglas contables y de capitalización de los bancos.

La administración Bush, inicialmente reticente sobre la organización de la cumbre, cree que un "plan de acción" será adoptado en Washington. Según un alto responsable estadounidense, hay un espacio de acuerdo para "que todos los productos financieros y las instituciones del sector sean reguladas en forma apropiada" para que nadie escape al control.

Algunas decisiones podrán ser adoptadas para algunos temas particulares, según un diplomático europeo, que mencionó el mercado de contratos de seguros contra la insolvencia de un tomador de préstamos (CDS, 'Credit default swaps'), que fracasaron con la aseguradora AIG

Se comenta, que aunque los líderes presentes en el encuentro estén, según todo indica, buscando puntos en común, la mayoría tal vez prefiera concentrarse en cuestiones financieras propias- Según Richard Marston, profesor de Finanzas de Wharton.Marston. “Creo que cada uno de los países volverá a su propia estructura regulatoria en los próximos años. Ellos conversarán — principalmente los bancos centrales — como siempre lo hacen. Pero, no puedo garantizar de ninguna manera que EEUU y los países de la zona euro trabajen en conjunto para coordinar sus políticas”.

Muchos consideran que probablemente esta Cumbre no alcance los resultados esperados, al respecto de ello, Richard J. Herring, profesor de Finanzas de Wharton, comenta, que “La idea de una cumbre a estas alturas es prematura y hasta peligrosa”, señala receloso de que los líderes mundiales, ansiosos por mostrar que están haciendo algo, acaben actuando demasiado deprisa a la hora de crear políticas y regulaciones.

El recién presidente electo de los Estados Unidos, Barak Obama rechazó la invitación de Bush para participar, prefiriendo buscar otra ocasión para encontrarse con los líderes mundiales.

Comenta el profesor Herring, algo que es muy cierto, el que los europeos, “tienen mucho que arreglar en la Unión Europea antes de reinventar el orden financiero mundial”.

Se señala, que La Casa Blanca ha declarado, que espera que los líderes del encuentro elaboren algunos “principios generales” para lidiar con cuestiones financieras, y no traten de fijar regulaciones rígidas. Uno de los principios más útiles que podrían ser adoptados, dice Zandi, sería el principio de resistencia a cualquier impulso proteccionista.

“Es preciso que los países asuman públicamente el compromiso de no erigir barreras al comercio y a las inversiones”, dice. “Creo que ésa es una preocupación legítima. A medida que las cosas se vuelvan cada vez más difíciles, crecerá la presión política sobre los países para que haya más proteccionistas, lo que sería muy contraproducente. El aumento del proteccionismo fue lo que contribuyó a la Gran Depresión

Considérese, que la Unión Europea acude a la cita del G-20 con un ambicioso plan de propuestas bajo el brazo. Los europeos esperan que de la reunión salga un plan de trabajo preciso, que lleve a adoptar medidas concretas y operativas en el plazo de 100 días.

La presidencia de turno de la UE, que ostenta el jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, ha señalado que España tendrá silla, voz y voto en la cumbre del G-20 (los países más ricos del mundo y las economías emergentes) en un comunicado remitido a los 27 socios comunitarios y que, lógicamente, también ha llegado a la Moncloa. En esa reunión es la que abordará cómo atajar la crisis financiera mundial y que algunos han calificado como de refundación del capitalismo.

Se anunció oficialmente, que la delegación europea en la conferencia en la que se debatirá la reforma del sistema financiero mundial estará formada por los mandatarios de cinco países (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España), así como el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. En realidad, los cuatro primeros acuden por derecho propio, pues forman parte del G-20 (el grupo de los países más ricos y las economías emergentes, bajo cuyo paraguas se convoca la conferencia). La novedad es la presencia de España, que nunca ha participado en un foro de este tipo.

Por otra parte téngase presente, que el presidente chino, Hu Jintao, asistirá a la próxima cumbre del G-20 en Washington con "actitud constructiva" y el objetivo de "aumentar la representación de las economías emergentes en los organismos internacionales", informó hoy un portavoz oficial. Según explicó a la prensa el viceministro chino de Asuntos Exteriores, He Yafei, la crisis económica y financiera mundial obliga a los países asistentes a tomar dos tipos de medidas distintas, a corto plazo y a largo plazo. Entre las medidas más urgentes, el Ejecutivo chino reclamó "estabilizar y dar confianza al mercado y fortalecer la supervisión financiera para prevenir una recesión global", mientras que a largo plazo se plantea una reforma "entera" del sistema financiero para que sea "justo". "El sistema financiero internacional tiene deficiencias y necesita ser reformado (...) Hay que prestar más importancia a los países en desarrollo y a los menos desarrollados, pues China es un país en desarrollo. Cuando los países desarrollados implementan políticas macroeconómicas, deben tener en cuenta el impacto en el resto del mundo", señaló el viceministro.

No hay que olvida por último, que la UE aboga por la puesta en marcha de colegios de supervisores para mejorar la vigilancia de todos los bancos transfronterizos importantes. También pretende la intensificación de la lucha contra los paraísos fiscales y financieros, además del diseño de códigos de conducta para evitar que las remuneraciones de los directivos empujen a la toma de riesgos excesivos.

La UE también apoya que aumente la representación de países emergentes como China o India en instituciones como el FMI y el G-8. En este sentido, se propone hacer más transparente la selección del director del FMI como del presidente Banco Mundial, cargos que siempre han estado ocupados por representantes de Europa o EEUU.

Definitivamente, se nota que el G-20 está diciendo vamos a hacer un sistema que funcione, y el decirlo está ayudando a que el sistema funcione, Esperemos que es lo que realmente sucederá