CAMOVA

Si te caes siete veces, levántate ocho

Proverbio Chino

En los últimos días se ha visto, como la crisis financiera de los Estados Unidos ha tenido serias repercusiones en las Bolsas de Valores de algunos países, lo que ello ha representado para el neoliberalismo, para la economía mundial, para las instituciones financieras , hasta la necesidad de buscar soluciones en Cumbre como el G-20 en Washington.

No obstante, ante esta realidad que no se puede ignorar , hay que considerar el rol de China que renace con una gran potencialidad, ocupando ya un puesto muy significativo en la economía mundial, como país desarrollado, con grandes potenciales que no puede ser ignorado por los otros países de este planeta.

Considérese, que en ocasión del 80 aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCH), el Presidente del Partido Comunista de Rusia Guennadi Ziuganov opinó que en la actualidad China se ha convertido en una potencia mundial con gran influencia, y es precisamente bajo la dirección correcta del PCCh que China ha podido conquistar un éxito tan grandioso.
Sostuvo que gracias a la reforma singular realizada por el pueblo chino bajo la dirección del PCCh, China ha pasado a ser una de las potencias más grandes del mundo. El PCCh ha sabido integrar orgánicamente el valor socialista con el tradicional de China, y combinar maravillosamente la sabiduría de la cultura nacional con la ciencia, la tecnología y la administración modernas, construyendo en la tierra china una potencia respetada por todos y llena de vitalidad.

Charles Freeman, experto en China del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, un think tank de Washington, ha opinado que hay, para China, una oportunidad en medio de la crisis: "Sin duda, ganará poder de influencia a partir del proceso de conversaciones del G-20" en la Cumbre ya citada que se ha de la que debe surgir una respuesta a la crisis y una nueva arquitectura financiera internacional. "Pekín -observó- busca una mayor participación de los países en desarrollo, pero también, de manera muy cuidadosa, busca asegurarse un mayor peso para sí misma".

Se dice que "La crisis le está dando a China la oportunidad de integrarse mejor a este sistema económico internacional y esto a su vez le va a permitir definir reglas de juego, tener un mayor peso político."

No cabe la menor duda comenta Francisco Seminario en el diario la Nación de Buenos Aires, que el ahogo financiero de Estados Unidos, con su traspaso ya evidente a la economía real, de alguna manera sirven de trampolín a estas aspiraciones, compartidas además por países como la India, Rusia y Brasil. "China está reclamando una mayor participación en toda la estructura institucional internacional, en el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio y el FMI, que es hoy un bombero sin agua", como lo señaló Felipe de la Balze, secretario general del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). "La crisis le está dando a China la oportunidad de integrarse mejor a este sistema económico internacional -añadió-, y esto a su vez le va a permitir definir reglas de juego, tener un mayor peso político."

No hay que olvidar comenta Seminario, que China produce 500 millones de toneladas de granos, cinco veces más que la Argentina, pero consume 550 millones. De este total, 30 millones son de soja, ocho millones de las cuales son provistas por la Argentina, junto con otras ocho millones convertidas en aceite", detalló Fernández Taboada, quien el mes pasado participó en la Segunda Cumbre Empresarial China-América Latina, en Harbin, en el norte de China.

"Seguramente seguiremos exportándole estos productos, porque las necesidades de consumo de China se van a mantener en los niveles actuales", añadió. Pero más positiva aún es la diversificación que comenzó a insinuarse en el último año, con ventas de vino que se triplicaron y exportaciones crecientes de madera, lana, cuero, tubos de acero para la industria petrolera y hasta ropa de diseñadores argentinos. La impresión que trajo consigo de Harbin el director de la cámara de comercio bilateral es que "hay otros productos argentinos, además de la soja, que pueden ganar espacio en el mercado chino".

También así opinó Jorge Malena, para quien China, pese a la crisis, seguirá siendo un motor del crecimiento económico mundial. "El PBI chino va a crecer este año entre un 7 y un 9 por ciento, dos puntos menos de lo previsto por efecto de la crisis, y sus compras en el exterior guardarán relación con este crecimiento", dijo. En este contexto, añadió, al promover el consumo interno, las señales que ofrece China al mundo no son de crisis comercial, y "todo aquello que no consiga en Asia lo buscará en África o América latina".

Es como una paradoja como se sabe, que China, convertida en la cuarta potencia mundial y gobernada aún por el Partido Comunista, deba acudir al rescate de la economía global

Agrega Seminario, que el mayor temor del gobierno chino es que la crisis se agrave, caiga fuertemente el comercio internacional, empeore la situación interna y el régimen (autoritario, vale recordar) pierda la legitimidad que le dio el crecimiento de las últimas décadas. De ahí el megaplan de inversiones y estímulo económico anunciado esta semana, por el cual el gobierno volcará 586.000 millones de dólares a obras de infraestructura y planes de vivienda. Las bolsas del mundo entero interpretaron esta decisión como una buena noticia.

No cabe la menor duda, que China, con reservas de 1,9 billones de dólares y un enorme superávit, podría emerger de la crisis con una posición internacional fortalecida, una mayor cuota de influencia en los organismos de crédito con sede en Washington y su creciente mercado interno más integrado al consumo global.

Por último, Jorge Malena señala, que el protagonismo que la comunidad internacional y el Norte desarrollado le están dando a China para que emplee parte de su bonanza económica en mitigar la crisis es evidente. Y China, que ha generado esa bonanza gracias a las inversiones extranjeras y al intercambio comercial, está aprovechando la coyuntura para ganar un perfil mucho más alto.

Con todo esta realidad de este actor en el escenario mundial podría considerarse el alcance de lo expresado por Ziuganov quien puntualizó que China ha elegido el camino correcto de la reforma: Primero, mantiene la estabilidad política, evitando escisión social, lo que constituye el factor más importante para cualquier reforma; Segundo, China no sólo ha tomado como referencia las experiencias de otros países para llevar a cabo su reforma, sino que también ha trazado una orientación que corresponde a la situación y las características propias del país.

Definitivamente a China hay que tomarla muy en cuenta y confiamos que en nuestro caso el presidente Hugo Chávez aproveche la oportunidad que el gobierno de China le ha dado con una apertura que le ayude en objetivos que den paso a industrias, comercios, que favorezcan a ambos, sin dar paso a compromisos que puedan ser letales en la economía y dependencia.

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