CAMOVA

No se puede ignorar la reunión de la Cumbre G-20, lo que en ella se trató cuando la crisis financiera se ha dejado sentir y se requieren de acciones, estrategias, compromisos que garanticen seguridad económica, a los países que integran el planeta Tierra. Acuerdos que se lograron y se definieron en la reunión.

Lo cierto, que una vez terminada la Cumbre en Washington en donde se encontraron los líderes cuyos países representan el 85% de la economía mundial, se comprometieron aplicar medidas fiscales para estimular las economías nacionales .

Específicamente se acordó iniciar un plan para estrechar la vigilancia sobre los mercados financieros y tener un mejor control, coordinación las políticas económicas a fin de evitar que se presente una nueva crisis, relanzar el crecimiento y reformar el sistema financiero.

Los líderes acordaron que el FMI y el Banco Mundial deben cambiar, así como buscar las acciones, estrategias que mejoren la integridad de los mercados financieros. Se deberá modernizar sus estructuras e incrementar representación de los países en desarrollo.

El Presidente saliente de los Estados Unidos , George Busch , señaló vamos a revisar de nuevo las normas sobre la regulación del mercado y el fraude.

El G-20 de indicó que luchará por una nueva regulación eficiente, que aliente en mayo comercio de productos y servicios financieros.

Y en línea con las advertencia estadounidenses, como lo señala la AFP, contra un regreso al proteccionismo, los líderes acordaron reavivar las estancadas negociaciones en la organización Mundial del Comercio (OMC) sobre la liberalización del comercio mundial antes del fin de año. Se subrayó la importancia de rechazar el proteccionismo y no volcarnos hacia adentro en épocas de incertidumbre financiera.

Se indicó que se luchará para alcanzar un acuerdo este año sobre las modalidades que lleven a la conclusión exitosa de la Agenda de Doha de la OMC con un resultado ambicioso y equilibrado. Se agrega además, que los países están resueltos a hacer avanzar la reforma de las instituciones de Bretton Woods de manera que reflejen mejor la evolución de los respectivos pesos económicos en la economía mundial para incrementar su legitimidad y su eficiencia.

Una nota interesante dentro de esta reunión fue la propuesta del presidente de Brasil Luiz Inacio da Silva, que el G20 financiero sea un grupo permanente de jefes de Estado y Gobierno destinados a articular políticas financieras y exigió una mayor participación de los países emergentes en entidades financieras (aspecto que compartimos plenamente).

Lula da Silva atacó frontalmente a los especuladores irresponsables, exigió que los países ricos asuman la culpa por la crisis financiera que se diseminó por el mundo y advirtió, que la inconsecuencia de los mercados desarrollados pone en riesgos las políticas de estabilización económica e incluso social adoptadas por los países emergentes.

Dijo estar contento, de sentir una madurez que hacía tiempo que no veía y de haber trabajado colectivamente.

Japón ofreció 100.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional para que aumente sus reservas.