La dimensión espiritual sólo se abre cuando estás despierto, completamente despierto (consciente). Y la única manera de estar despierto es dejar de dormir y de soñar. Osho
De aquí, la insistencia en señalar la relevancia de estar despierto y afrontar las pruebas con la convicción de que sus resultados nos generan crecimiento en pro de nuestra evolución espiritual.
No nos debe sorprender que se escriba, que el estar despierto es soltarse, es no tener ataduras con lo físico, es vivir en armonía con el espíritu. Estar despierto es vivir la verdadera felicidad. Cuando estamos dormidos nos anclamos y basamos nuestra felicidad en el Ego.
Osho nos aporta sobre el estar despierto, que una de las cosas más importantes que hay que entender del hombre es que el hombre está dormido. Aun cuando cree que está despierto, no lo está. Su estado de vigilia es muy frágil; su estado de vigilia es tan insignificante que carece por completo de importancia. Su vigilia es sólo una bonita palabra, pero totalmente vacía.
Uno duerme de noche, duerme de día... desde el nacimiento hasta la muerte, uno va cambiando sus pautas de sueño; pero nunca llega a despertar de verdad. Sólo porque hayas abierto los ojos, no te engañes a ti mismo pensando que estás despierto. A menos que se te abran los ojos interiores, a menos que tu interior se llene de luz, a menos que puedas verte a ti mismo, ver quién eres... no creas que estás despierto. Esa es la mayor ilusión en la que vive el hombre. Y si uno se convence de que está verdaderamente despierto, entonces ya no tiene sentido hacer ningún esfuerzo por despertar.
Lo primero que debes grabarte bien en el corazón es que estás dormido, completamente dormido. Estás soñando, un día tras otro.
Definitivamente mientras permanecemos, debemos estar atento en todo aquello que emprendemos, manifestarnos despierto en lo que nos genera las transformaciones necesarias par a saber aprovechar la vida que se nos ha concedido
Hay que sorprendernos en la acción, estar despierto en todo aquello que emprendemos, realizamos y sacarle provecho a los resultados
Gautama Buda, Dhammapada señala: La vigilia es el camino de la vida. El tonto duerme como si ya estuviera muerto,
Pero el maestro está despierto y vive eternamente. Está vigilante. Tiene claridad.¡Qué feliz es? Porque ve que estar despierto es vivir. Qué feliz es siguiendo el camino de los despiertos.
Con gran perseverancia medita, buscando la libertad y la felicidad.
Se dice también, que vivimos sin prestar ninguna atención a lo que ocurre a nuestro alrededor. Sí, hemos llegado a ser muy eficientes en lo referente a hacer cosas. Lo que hacemos, lo hacemos ya tan eficientemente que no necesitamos ninguna conciencia para hacerlo. Se ha convertido en algo mecánico, automático. Funcionamos como robots. Todavía no somos hombres, somos máquinas.
Eso era lo que George Gurdjieff decía una y otra vez, que el hombre, tal como existe, es una máquina. Ofendió a mucha gente, porque a nadie le gusta que le llamen máquina. A las máquinas les gusta que las llamen dioses; entonces se sienten muy felices, se hinchan de satisfacción. Gurdjieff decía que las personas eran máquinas y tenía razón. Si te contemplas a ti mismo" verás lo mecánico que es tu comportamiento.
Se ha escrito además, que la humanidad normal está completamente dormida. Ni siquiera los animales están tan dormidos.
¿Has visto a un ciervo en el bosque? Lo alerta que parece, la cautela con que se mueve. ¿Has visto a un pájaro posado en un árbol? Lo inteligentemente que vigila todo lo que ocurre a su alrededor. Si te acercas al pájaro, y este lo permitirá hasta cierta distancia. Más allá, un solo paso más y echará a volar. Tiene una clara conciencia de su territorio. Si alguien penetra en ese territorio, es peligroso.
Si miras a tu alrededor, te sorprenderás: El hombre parece ser el animal más dormido de la tierra.
Una mujer compra un loro en la subasta de los enseres de un prostíbulo de lujo, y mantiene tapada la jaula del loro durante dos semanas, con la esperanza de que así olvide su vocabulario obsceno. Cuando por fin destapa la jaula, el loro mira a su alrededor y dice: «jAorrk! Casa nueva, madame nueva.» Cuando entran las hijas de la mujer, el loro añade: «jAurrk! Chicas nuevas.» Cuando por la noche llega el marido, el loro dice: «jAurrk! Los mismos clientes de siempre.»
Por último, recordemos lo que Accione nos aporta ,cuando dice: La religión, obviamente, presupone que la vida terrestre es un modo de dormir desde el cual es posible despertar a la vida eterna. El Nuevo Testamento, por ejemplo, constantemente usa las imágenes de dormir y despertar. De acuerdo a los Evangelios y a las Epístolas, nos dormimos con Adán y despertamos con Cristo, y
Es naturalmente difícil, por supuesto, convencernos de que estamos dormidos. Una persona dormida, en la mitad de un sueño, no puede despertarse por sí misma. El sueño puede ser tan desagradable que lo despierta naturalmente o se le debe remecer para que despierte. Muy rara vez nos podemos despertar voluntariamente. Es aún más difícil hacerlo desde un sueño hipnótico. Y si es difícil despertar a voluntad de estos estados de sueño leve, podemos imaginar la dificultad de despertar voluntariamente del profundo dormir y soñar de nuestra vigilia normal.


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