CAMOVA

Con el dinero se puede comprar un lugar en el cementerio, pero no un lugar en el cielo.

Anónimo

No cabe la menor duda, que la palabra que más fuerza tiene en el presente es la de crisis, especialmente la que con más énfasis ha aparecido generando temor, alerta, reuniones, análisis, alianzas para enfrentarla, sobre todo la económica, que se ha derivado producto de la mala gestión financiera de los Estados Unidos.

Lo interesante es que ella abarca a muchos actores desde los países en lo concerniente a su economía, desarrollo, así como todos aquellos que integran al país, desde Gobierno, empresas, instituciones, consumidores, personas comunes entre otros.

Una vez que se ha originado y ha empezado a dar paso a repercusiones no favorables, como ha sucedido en muchos países, es necesario, prepararse para afrontarla de tal forma que se alcance resultados que eviten consecuencias negativas.

Nuestro interés en el escrito es como una personba común debe saberla enfrentar sin que ello le origene afectaciones en su comportamiento, vivir diario,

Se ha escrito, como lo señala agrobit.com/gestion,que la palabra crisis, en el lenguaje chino, está compuesta por dos palabras : amenaza y oportunidad. Es decir ante una crisis siempre coexisten peligros y amenazas con oportunidades. Entonces es importante que estemos atentos a las amenazas que se ciernen sobre nuestro rubro de negocios, pero también es muy importante que estemos muy atentos a las oportunidades que harán que nos adaptemos al cambio, y así podamos sobrevivir y crecer. Morirán aquellos comerciantes, empresarios y profesionales que sólo pasan el día quejándose de cómo va mal todo, y no hacen ningún esfuerzo por adaptarse al cambio.

Cuando se manifiesta, muchos estudiosos de su alcance aportan propuestas, soluciones, sugerencias para afrontarla y así se encuentran muchas páginas escritas al respecto.

En esta oportunidad, nos ubicaremos como personas que vivimos en un país, como el caso venezolano, en donde se manifiesta un escenario muy turbulento, producto de su inestabilidad política y en donde cada vez más, se nota la incidencia de variables externas, y aun internas que inciden significativamente en la vida económica del país, que de no sabérsele manejar por las autoridades de gobierno, pueden generar una crisis en donde todos los venezolanos afrontaran consecuencias serias en su calidad de vida. De ahí la importamcia de estar atetos en lo que ello representa.

Fabian Sinibaldi, sobre lo que involucra una crisis señala, que lo que una situación de crisis requiere en realidad es mantener "la cabeza fría": tiene que estar activa toda nuestra capacidad para desarrollar actitudes y conductas racionales o, mejor dicho, contraintuitivas. Esto quiere decir que, antes los sentimientos inevitables de ansiedad, temor, depresión, retracción o impulsivos, podamos comportamos independientemente de ellos.

Lo primero que hay que tener en cuenta para lograrlo es aceptar las crisis como tales. A nadie le gusta sufrir, pero negar las cosas no hace otra cosa que empeorar nuestra situación. No podemos buscar soluciones para un problema que no percibimos. En este sentido, lo que debemos desarrollar son muros de contención que nos ayudarán a limitar los daños. El más importante de estos muros es el que nos defienda del pánico. Algunos muros de contención recomendados son:

· Pensar que toda crisis es temporal: la idea de que lo malo llegó para quedarse nos impide ser objetivos. "Siempre que llovió, paró".

· Evitar la infección psicológica: se produce cuando lo malo de un determinado ámbito de vida invade todo lo demás. "El trabajo y sus problemas los dejo dentro de la oficina".

· Salir del sentimiento de deuda. Siempre que sucede algo traumático, ineludiblemente descubrimos que podríamos haber hecho esto o lo otro mejor. Esto nos consume valiosas energías.

· Realizar movimientos adaptativos: debemos adaptarnos a las nuevas circunstancias del momento. Quizá reducir el confort habitual o achicarse con algunos gastos.

Hace hincapìe Sinibaldi en señalar, que se tome en consideración, que , las oportunidades no están en las crisis, sino que derivando la capacidad de ciertas personas de hacer una lectura diferencial de lo que está sucediendo. Aunque lograrlo requiere preparación y capacidad. Aquí está el secreto. Debemos anticiparnos a las oportunidades que sí o sí llegarán. En esto ayudará mucho el intercambio de conversaciones con otras personas en base a experiencias y sentimientos vividos. Sin dudas, esto hará que "abramos nuestra mente".

Carolina García nos sugiere sobre la situación, que debemos:

1. Conservar la calma. Hay que ser previsores, no adelantar acontecimientos que nos pueden llevar a sentimientos de desesperación excesivos y falta de autocontrol.

2. No crear alarma. La alarma nos lleva al descontrol y evita que seamos capaces de buscar soluciones.

3. Organizar los gastos y los ingresos. Como ser social el individuo necesita también desarrollar actividades de ocio que le ayuden a mantener su bienestar. Se puede salir a cenar a un sitio más barato, ir sólo una vez al cine al mes o buscar actividades de ocio al aire libre, más baratas, y que producen sensaciones de bienestar, ya que no tenemos el lastre de un alto gasto sobre nosotros.

En toda crisis se producen cambios, pero se debe recordar que no sólo debemos vigilar nuestro bolsillo sino que también debemos estar en una predisposición psicológica y emocional adecuada para poder afrontarla correctamente.

es.biz.yahoo.com, por último sugiere considerar, que:

- Hay que estar tranquilo en todo momento y leer la prensa a diario, nos ayudará a mantener la calma ya que estaremos más informados, tanto de lo bueno como de lo malo.

- En los mismos medios de comunicación, sobre todo los especializados en economía y finanzas, ofrecen entre sus contenidos consejos e ideas para afrontar la crisis y ahorrar de forma sencilla y útil.

- Hay que revisar periódicamente las cuentas y gastos de la casa, así como los ingresos mensuales. Una vez valorado todo, hay que tener en cuenta en qué se gasta y cómo se gasta.

- Aunque se deba recortar gastos tanto de la cesta de la compra, optando por las marcas blancas, así como de los carburantes y el ocio, hay que tener en cuenta que este último es básico para el bienestar de cualquier persona. Que haya crisis no quiere decir que no tengamos el derecho de disfrutar, responsablemente, del descanso.

- Recortar todas las actividades de ocio puede ser doblemente negativo, ya que hay más tiempo para pensar en lo malo y genera estrés y depresión, lo que puede afecta directamente en el trabajo.

- Calcular y racionar los días al mes que se asiste al cine o se sale a cenar es una buena estrategia para reducir gastos sin dejar de hacer lo que nos gusta.

En definitiva, debemos prepararnos en como afrontar la crisis que se presenta, analizando sus repercusiones, efectos y como ello nos puede afectar y así dar paso a las acciones que nos ayuden afrontarla ,sin dejarnos atrapar por el temor, miedo, inestabilidad emocional, tomando muy en cuenta las aportaciones de los que se señalaron en el escrito.