CAMOVA
La constancia hce la excelencia
Anónimo
Preocupa ver como cada vez más las universidades, especialmente las nacionales, han entrado en una fase de debacle en lo académico, en donde se vislumbra, se siente, un deterioramiento significativo en la excelencia académica, en la capacitación y formación de sus profesionales, especialmente, las concernientes a las ciencias económicas, y tecnológicas.
Todo ello es perjudicial, no solo para los profesionales que egresan, sino para el mismo país, para el gobierno que se supone debe contar con buenos profesionales que le ayuden a desarrollar los programas económicos, sociales, técnicos que se ha propuesto realizar.
Cada vez se nota, la deficiencia en la capacitación de profesionales que no están formados de acuerdo al perfil que el presente demanda, tal es el caso de los administradores, economistas, relacionistas industriales, contadores, ingenieros industriales, mecánicos.
Ha habido un descuido, poca preocupación de las autoridades de muchas de las universidades nacionales, en evaluar, cuál debe ser el profesional de estas carreras señaladas, que sean necesarios para desenvolverse exitosamente de acuerdo a los requerimientos del escenario nacional, de las oportunidades, amenazas, retos, cambios que se suscitan constantemente.
No se ve una retroalimentación en el currículo de estas carreras, que den paso a los conocimientos, herramientas que son necesarias para garantizar un desempeño óptimo de los profesionales que egresan. Se mantienen muchas asignaturas, conocimientos que no corresponden al presente, afectando seriamente el aprendizaje del profesional que egresa.
Esto desde luego, ha venido deteriorando la excelencia académica, además de que no se hace uso de investigaciones de campo que contribuyan en la solución de muchos problemas que estas carreras afrontan, especialmente, en una Venezuela llena de incertidumbre, riesgos, amenaza, pero que también se le presentan oportunidades, que de saberlas aprovechar pueden ayudar a que se rescate la excelencia académica.
Se vislumbra mucha pasividad en las universidades, muy poco compromiso con la realidad actual, casi no se manifiesta esa proactividad que se necesita, el de manifestar opiniones, participar dinámicamente ante los serios problemas que en lo político, económico, técnico el país afronta.
Es lamentable, que ante la crisis mundial que se afronta, la baja de los precios del petróleo, la inseguridad, las universidades nacionales a través de las Facultades de Ciencias Económicas, Ingeniería, no participen, no den a conocer sus puntos de vistas, pronunciándose sobre esta realidad, dándola aso al talento y aportando ideas, soluciones que beneficien al país.
Se nota el interés más en la figuración de muchos de seguir desempeñando ese rol como autoridades ficticias , muchas, bajo la protección de los mismos grupos de poder que han controlado a las universidades por año y que han deteriorado académicamente a estas. No se vislumbra en quienes aspiran a ser nuevas autoridades, programas, planes académicos, de investigación, de gerencia educativa convincentes, que muestren ,que se darán cambios radicales en la transformación de profesionales, que estos realmente estén preparados para afrontar los retos, más anclarse en el poder y poder realizar sus objetivo dando paso a un Socialismo que favorezca a todos.
No nos oponemos a los cambios, siempre cuando estos sean democráticos, transformadores en resultados que beneficien a todos los que habitamos en el país. Apoyamos las modificaciones sin deteriorar el academicismo, la investigación, la excelencia Somos partidarios de renovaciones, de salir de las sombras para encausarnos a la luz que ilumine esa senda que conduzca a Venezuela a desarrollarse, por ello hemos prestado servicios de docente por muchos años, con la esperanza de contar con profesionales, que sean agentes de cambios que den paso a través de su desempeño resultados que favorezcan no solo a las instituciones donde laboran sino al país mismo.
Se requiere definitivamente, rescatar la excelencia académica y para ello, se debe contar con docentes creativos, innovadores, con experiencia, hábiles en generar transformaciones, motivar a sus alumnos a que propicien nuevos conocimientos y que se de paso a esos cambios requeridos para salir adelante. Se necesita de docentes con ética, moral, visionarios, no figurativos, sino verdaderos agentes proactivos, que sepan aprovechar su oportunidad, manifestar sus opiniones y den paso a que se manifiesten nuevos líderes de la educación que el país necesita.
De no tomarse conciencia de la triste realidad que actualmente las universidades afrontan en lo académico, las consecuencias serán muy nefastas para el país, Esperamos que se inicien los cambios necesarios para conllevar a que las nuevas autoridades de las universidades desempeñen su rol como debe ser y que aprovechen en estos tiempos, el talento humano que se tiene y dar vida a acciones a través de programas, planes bien definidos, colaborando así con el rescate académico de la universidad, pues de lo contrario la posteridad lo señalara como personas que no fueron positivas en la educación venezolana.
ww.entorno-empresarial.com



Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados