Carlos Mora Vanegas

La mentira más habitual es aquella por la que uno se miente a sí mismo; el mentir a otro es relativamente el caso excepcional. F. Nietzsche

Generalidades, consideraciones

Es muy significativo el leer como muchas empresas cuentan con gerentes, egresados de Escuelas de Administración en donde muchos, además de adolecer de los conocimientos teóricos-prácticos que los actuales escenarios demandan, adolecen de ética, cometen actos de corrupción, se prestan a manipulaciones, intereses que atentan contra los valores, no solo personales, sino de las empresas donde prestan sus servicios.

¿Por qué sucede todo eso? ¿Cuál es la causa? ¿Cómo afecta esto a las organizaciones, empresas? ¿Qué hacer al respecto? ¿Qué medidas deben considerarse para evitar que esto se siga dando?, serían algunas preguntas que requieren de respuestas y determinar la realidad presente del rol de las escuelas de Administración en la capacitación de sus egresados, los gerentes que se necesitan para que las empresas se desenvuelvan exitosamente, cumplan con su responsabilidad social, sean garante de ética y en donde sus líderes sean gestores de valores, que hoy más que nunca se requieren, para evitar que la corrupción se siga incrementando y afectando a quienes demandan de sus servicios, dentro de una competitividad, honesta, con productos de calidad, capaces de satisfacer las necesidades solicitadas por sus consumidores.

Son muchos los casos de denuncia, en que algunos gerentes actúan sin moral, ética, en busca de intereses que perjudican a lo largo a la misma organización en donde se labora. Desde luego, varias son las causas que dan paso a esta situación, entre ellas: la ausencia de medidas disciplinarias, de denuncias, de justicia social, en donde hay serios vicios en la aplicabilidad de la ley, en la desconfianza de los tribunales de justicia, muchos, no actúan con toda su severidad; el temor a represalias, a venganza; ausencia de conocimientos sobre lo que representa el alcance de la ética, la moral, debido a la poca integración de estos conocimientos en los currículum universitarios de muchas Escuelas, como la de administración ; Ausencia de ética en el comportamiento de autoridades, docentes; ausencia dinámica de los mismos colegios universitarios que hagan valer prevalecer, sus códigos de ética; atmósfera de corrupción que se manifiesta en el mismo país en muchas entidades gubernamentales.

Aportaciones de Kliksberg

Lo cierto, que ante esta realidad, vale la pena recordar lo que manifiesta en un escrito sobre la Ética y escuelas de Administración Bernardo Kliksberg, cuando señala, la importancia y necesidad de rescatar la Ética en el tiempo presente y concretamente dice: La ética se ha convertido en una referencia obligada en las decisiones sobre los principios que deben guiar las acciones. Si bien se reconoce la importancia de la discusión teórica se debe pasar a visualizar y comprender los efectos prácticos que encierra la aceptación de los valores éticos para posibilitar el Desarrollo Humano. Se plantea que deben ser rescatados los valores anticorrupción para generar una gestión pública y privada acorde con las prioridades que tiene América Latina. A los efectos, la educación se constituye en un instrumento en un instrumento valioso para estimular en los jóvenes un comportamiento responsable, cónsono con la resolución de los conflictos más apremiantes que vive la humanidad

Recuerda el famoso caso de Enron, en donde la opinión publica americana sigue sorprendida .No entiende como pudo suceder, y trata de sacar conclusiones hacia el futuro. El grupo que dirigía la empresa, una de las diez mayores de la economía americana, armó durante años una gigantesca defraudación que robo sus ahorros a millones de pequeños accionistas, se apropio de hecho de los fondos jubilitarios de los empleados, y mino seriamente la confianza en todo el sistema financiero. Todo ello fue hecho además con la complicidad de una de las principales empresas de consultoría del planeta. La sociedad americana ha reaccionado con todo vigor, varios de los responsables están presos o procesados, y se han endurecido la legislación contralor y las penas.

Pero más allá de ello se pregunta: ¿Cómo pudo ser posible?, ¿Qué motivo estas conductas? Las explicaciones usuales no permiten entenderlas. Se trataba de un grupo de ejecutivos formados en algunas de las mejores escuelas de administración de empresas del mundo, y que por otra parte ganaban algunas de las mayores remuneraciones anuales de la economía americana. Superbienpagados y supereducados.

Señala Kliksberg Un agudo pensador americano Amitai Etzioni (2002), lanzó en uno de los diarios principales del país, un interrogante de fondo. ¿Qué está sucediendo con la educación de los altos gerentes, cuando se dió Enron, y diversos otros casos similares en poco tiempo (World Com, Tycco, y otros)? Reseñó varios estudios preocupantes. Una investigación del Aspen Institute sobre 2000 graduados de las 13 escuelas de negocios líderes analizó el perfil ético que tenían al ingresar y al salir. Este último era peor al inicial. En otro estudio se preguntó a participantes de MBAs que harían si pudieran cometer un acto ilegal que les daría a ellos (o su empresa) una ganancia de 100.000 dólares, la posibilidad de que los descubrieran fuera el 1% y la pena no mayor de un año. Más de la tercera parte contestó que robaría. Etzioni se pregunta: ¿Qué tipo de formación están recibiendo? cuenta, su experiencia como catedrático de varias escuelas de negocios. Trató de impulsar que se enseñara ética, tuvo un fuerte rechazo, no se veía la necesidad. Y no es sólo que no se enseñe subraya, sino que lo que se enseña -y esa es su preocupación mayor- genera con frecuencia incentivos perversos. Suele consistir en aprendizajes tecnológicos orientados a maximizar los beneficios empresariales, que dejan de lado las consideraciones de preservación del medio ambiente, trato limpio con el consumidor, contribución a la sociedad, no explotación de mano de obra infantil en países en desarrollo, y otras prácticas incorrectas. Etzioni lanzó una propuesta. ¿Por qué el Congreso de EE.UU. que llamó a testificar a los principales responsables de Enron, no citaba también a los Decanos de las escuelas de negocios para ver que estaban haciendo con la educación de los altos gerentes? La explicación central de Enron estaría en fallas éticas claves. En el juicio a uno de los ejecutivos procesados en California, cuyas maniobras fraudulentas trajeron cortes masivos de energía a la población del Estado, y le causaron graves daños, su abogada defensora utilizo un argumento que refuerza el planteo de Etzioni, y la necesidad de poner la ética en el centro del análisis. Señaló que su cliente se confesaba culpable pero tenía un atenuante, la empresa lo había entrenado para estas prácticas, ellas formaban parte de la cultura empresarial de Enron.

Muy interesante lo que comenta Kliksberg, si una sociedad cultiva sistemáticamente sus valores éticos cosecha resultados. Noruega por ejemplo es el número uno en los últimos tres años entre 180 países del mundo en la tabla de Desarrollo Humano de la ONU. Una economía potente, con altísimo desarrollo social, y sin corrupción. Esa sociedad trata por todos los medios de mantener muy altos standards éticos. Así está analizando continuamente autocríticamente sus responsabilidades como país desarrollado hacia el mundo en pobreza, y su gobierno impulsa una discusión ética permanente sobre los desafíos éticos de la sociedad en las escuelas. Los valores éticos anticorrupción y pro igualdad, solidaridad, y cooperación que ha puesto en marcha son esenciales en sus logros económico-sociales (Bondevik, 2003). Lo mismo sucede con otros países exitosos entre ellos: Suecia, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Canadá. En todos ellos la corrupción tiene el peor enemigo posible, la sanción social. Un corrupto chocaría de frente con los valores éticos prevalentes y sería repudiado por su propia familia, su circulo social, la sociedad toda. Esos valores son cultivados cuidadosamente en el sistema educativo en todos sus niveles, y a través de ejemplos de los líderes.

Finalmente

En el caso venezolano la corrupción desempeña un rol determinante en el comportamiento de no solo muchos gerentes, sino en las mismas autoridades de gobierno degenerándose en un ambiente en donde deja mucho que decir la ética, los valores, y obligando a que de una vez por todas se tomen las medidas necesarias para corregir estas anomalías que han afectado seriamente al país. Desde luego, compartimos con que las nuevas generaciones de profesionales deben ser preparadas a fondo en sus responsabilidades éticas. Ello es crucial en áreas decisivas para el desarrollo como los gerentes, contadores, economistas, y otras profesiones afines. Así entre otros aspectos los especialistas en ciencias gerenciales deberían ser formados en impulsar un avance en las prácticas de responsabilidad social empresarial muy limitadas en las realidades latinoamericanas. Los contadores deberían velar por la protección de los intereses de la comunidad garantizando confiabilidad y transparencia total en la información tanto en el área pública como en la privada.

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