CAMOVA

Brasil una vez más se convierte en anfitrión para eventos trascendentes en pro de busca de soluciones que permitan a UNASUR, CALC, MERCOSUR llegar a cuerdos, que le favorezcan en su desarrollo, integración, problemas que les competen.

En esta oportunidad, más de treinta jefes de Estado están invitados a la triple cumbre MERCOSUR, Unasur y CALC que se celebra entre el 15 y el 17 de diciembre en la Bahía de Sauipe, noreste de Brasil.

Los encuentros presidenciales se efectúan en el complejo hotelero de la Costa de Sauipe, una zona turística y de reserva natural 80 Km. al norte de Salvador, capital del estado de Bahía.

Mandatarios de 33 países de América Latina y el Caribe se reúnen para debatir desde la crisis financiera hasta la difícil designación del secretario de la Unión Sudamericana, al tiempo que dan la bienvenida en el Grupo de Río a Cuba, que comienza a salir de su aislamiento.

El presidente Chávez de Venezuela asistirá y ha expresado antes de su partida, que
que se trata de una cita histórica, una gran oportunidad integracionista y una muestra de que el imperio estadounidense ya no tiene capacidad de imponer sus decisiones arbitrarias en nuestra región, subrayó.

Las naciones latinoamericanas, sin el tutelaje de Washington, vamos a celebrar esta junta con la presencia relevante de Cuba, y todos tendremos la libertad plena de sentarnos a debatir sobre la crisis económica mundial, entre otros aspectos, remarcó el estadista.

Venezuela lleva un conjunto de temas para colocar en la mesa de pláticas como el proyecto informativo de Telesur, y otras iniciativas relacionadas con la integración financiera y comercial regional, señaló el gobernante.

Por su parte, Gonzalo Fernández, ministro uruguayo de Relaciones Exteriores, afirmó en el último Consejo de Ministros del pasado 8 de diciembre, que la República Oriental del Uruguay se retirará de UNASUR si Argentina insiste en postular a Néstor Kirchner como secretario general de la organización.

El ejecutivo oriental, con Tabaré Vázquez a la cabeza, no perdona a Néstor Kirchner su apoyo a los ecoambientalistas argentinos que se manifestaron en la frontera del Río Uruguay en protesta por la colocación de la pastera finlandesa Botnia, la mayor inversión extranjera en la Historia del Uruguya, llegando a alcanzar los 1.800 millones de dólares estadounidenses. El Gobierno argentino, por su parte, considera la actitud uruguaya como «una ofensa y un agravio para el pueblo argentino».

En los actuales estatutos de UNASUR se afirma que el secretario general ha de ser designado por unanimidad de los doce países socios, pero que el Gobierno argentino hizo trascender que en la cumbre del próximo 16 de diciembre en Salvador de Bahía, Brasil, pedirá se modifiquen esas reglas para que la designación sea por mayoría. La postura uruguaya es de que se defienda a rajatabla los estatutos actuales, o de lo contrario se retirará de UNASUR. Uruguay no está sólo: Chile, Paraguay, Perú y, en principio, Brasil, también serían contrarios a la designación de Kirchner, apoyado en cambio por Venezuela y Ecuador, entre otros.

Las relaciones entre Uruguay y Argentina llegaron a su máxima tensión cuando ambas naciones políticas hispanas llegaron al Tribunal Internacional de La Haya, Holanda, a juicio para tratar de dilucidar el conflicto pastero. Aunque algunos ven en esta reacción uruguaya una excusa para así firmar Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteamérica, acción que de llevarse a cabo, supondría la expulsión inmediata de Uruguay de UNASUR.

Esta será la última gran cumbre de 2008 para los presidentes de la región, que debatirán, junto a sus ministros de Economía y Finanzas, el impacto de la crisis financiera global y los pedidos de mayores controles y regulaciones de mercados defendidos por las naciones latinoamericanas.

Recuérdese, que La Unión de Naciones Suramericanas (conocida por su acrónimo UNASUR) es una comunidad política y económica que integra a los doce países independientes de Sudamérica.

Nos recuerda mipunto.com, la entrada de Cuba al mecanismo del Grupo de Río, integrado por 22 países que se reúnen periódicamente para tratar temas comunes, será un punto crucial del encuentro, del que Raúl Castro, quien sucedió a su hermano Fidel luego de casi 50 años en el poder, será protagonista.

Cabe señalar, que después de visitar a Venezuela y firmar convenios, el actual presidente cubano Raúl Castro arribó ya a Brasil procedente de Caracas.
La decisión de las naciones latinoamericanas de integrar a Cuba en este sistema de diálogos y consultas, representa para el régimen cubano un paso simbólico importante para acercarse a la región, favorecido por la multiplicación de gobiernos de izquierda en el subcontinente.
Como es de conocimiento público, Cuba forma parte de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), un esquema esencialmente comercial promovido por el presidente venezolano Hugo Chávez. Pero en virtud de una "cláusula democrática", La Habana está suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA), entidad que reúne a la mayor cantidad de países americanos (34).
Sin embargo, las coincidencias a la hora de evaluar la crisis financiera o la incorporación de Cuba a los mecanismos políticos existentes, comenta mipunto.com, no podrán ocultar las diferencias que distancian a las naciones latinoamericanas.
Quizá la más sonora de ellas en Costa do Sauipe, será la decisión uruguaya de abandonar la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) si el ex mandatario argentino Néstor Kirchner es designado secretario general del grupo por votación y no por consenso.
El anfitrión, Brasil, intentará por su lado limar asperezas con algunos de sus vecinos, con quienes tuvo un año difícil.
El gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva tuvo que lidiar en las últimas semanas con la decisión ecuatoriana de impugnar en tribunales internacionales una deuda contraída con Brasil por 243 millones de dólares para la construcción de una hidroeléctrica por parte de la firma brasileña Odebrecht.
La obra debió ser reparada apenas un año después de su entrega, lo que motivó la expulsión y enjuiciamiento de la firma brasileña en Ecuador.
Brasil llamó a consultas a uno de sus representantes en un país sudamericano, su embajador en Quito Antonino Marques Porto, quien tuvo que explicar al Congreso de su país lo acontecido, como también tuvo que hacerlo el canciller Celso Amorim.
Lula también se encontrará en Sauipe con el mandatario paraguayo, Fernando Lugo, en medio de especulaciones sobre la posibilidad de que Paraguay replantee el esquema de reparto de la energía generada por la represa binacional de Itaipú, y la distribución de la deuda de la hidroeléctrica.
Por otra parte, en la primera jornada de deliberaciones, el Consejo Mercado Común del Mercosur no logró acuerdos sobre la ya histórica discusión sobre la doble tributación en el seno del bloque, que se arrastra desde la fundación del grupo por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay en 1991.

Agrega mipunto.com. que la reunión de Costa do Sauipe tuvo además algunas deserciones notorias: el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y su par peruano, Alan García, no serán parte de la cita.