CAMOVA
No me importa la desigualdad porque no soy envidioso. Me importa la pobreza.
Pedro Schwartz
El Continente Latinoamericano está integrado por países que mantienen un comportamiento económico muy variado de acuerdo a sus gobiernos, ideologías, en donde los hay que han alcanzado una consistencia sólida, capaces de afrontar los efectos de la crisis, como el caso de Brasil, Chile, Perú, pero no así, Venezuela, Ecuador, Bolivia, con tendencias socialistas muy marcadas y conflictos internos muy serios. Sobre esta repercusión, nos indica Luís Gómez, que se considere que definitivamente, el impacto en los países latinoamericanos es muy variado, ya que no todas las economías tienen la misma estructura. Esto hace del análisis una tarea difícil, pero se pueden hacer algunas reflexiones genéricas de cómo podría repercutir la crisis en Latinoamérica. Para los países que comercian con commodities el impacto no seria en corto plazo, ya que el crecimiento de China y Asia en general mantendrá los niveles altos en el precio de estos productos, así que los países como Argentina, Venezuela, Ecuador y Chile podrán sortear la crisis con más calma en éste rubro. Así como los países receptores de inversión extranjera directa (IED) proveniente de Europa, ya que la apreciación del euro frente al dólar facilita la exportación de capitales de éste tipo, aunque cabe señalar que China e India están acaparando el mayor porcentaje de IED mundial. Otro factor positivo, es que teniendo tasas norteamericanas más bajas, el costo de la deuda denominada en dólares de los países latinoamericanos disminuirá, lo que puede dar un respiro a los presupuestos gubernamentales de países que tengan deuda denominada en dólares. Y los países que tengan políticas económicas más ortodoxas, como Chile, Brasil, Perú, Colombia o México podrían gozar de un bono de confianza del mercado y financiar mejor sus mercados de capitales. Pero los temas negativos tienen la probabilidad de predominar. En el tema comercial, los países que exporten productos terminados a EEUU sufrirán menores volúmenes de ventas, debido a la baja en el consumo de los estadounidenses, un ejemplo de esto es la industria manufacturera mexicana Lo cierto, como lo indica Se sabe que, Brasil, tiene posibilidad de reaccionar mejor a los impactos de la crisis. Sin embargo, la disminución del crédito externo y de inversiones externas productivas directas afectarán al crecimiento de las empresas privadas y de los gastos e inversiones gubernamentales, como los grandes planes en infraestructuras que se habían programado, puesto que la recaudación fiscal ya se sitúa en un nivel extremadamente elevado y no da señales de aumentar”. Lo cierto, que en un interesante escrito sobre esta realidad que ha sido muy divulgada por expertos económicos, presentan aspectos que no pueden ser ignorados por lo que sus informes encierra, tal es el caso que presenta el boletín de Universia Knowledge Wharton, quien señala, que Anita Kon, profesora de No obstante, la profesora Kon también resalta que, “en América Latina, algunos países que presentan condiciones macroeconómicas más estables, como Chile y Brasil, tendrán mayores posibilidades de enfrentarse a estas consecuencias, aunque tendrán que revisar su planificación de gastos e inversiones públicas, así como las políticas de apoyo a la producción, al combate de la inflación y otras políticas sociales. En cambio, países como Venezuela, Bolivia y Colombia, que están pasando por conflictos internos políticos y que presentan mayor propensión a la inestabilidad macroeconómica, se verán más afectados”. Por último, señala, “está el caso de México, que siempre se diferenció positivamente de los demás países latinoamericanos, por estar directamente relacionado con la atención de la demanda de Estados Unidos, y por tanto, en esta ocasión sufrirá impactos considerables”. Se nos agrega, que todo el subcontinente mira hacia el norte con temor, intentando predecir hasta qué punto se verá afectado por el terremoto. Sobre todo, porque, tradicionalmente, cuando Estados Unidos ha estornudado, Latinoamérica se ha constipado. Sin embargo, en esta ocasión, el profesor de Como ha apuntado la profesora Kon, el control de la inflación será un factor clave para sobrellevar de la mejor manera posible la crisis. Y algunos países latinoamericanos no parecen preparados para combatirla, a tenor de las declaraciones realizadas por el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, el pasado mes de julio, cuando advirtió de que la inflación estaba descontrolándose en algunos países emergentes de la región. Según este organismo, Chile podría terminar el año con una tasa del 7,5%; Argentina ya alcanza la cifra del 9,1% interanual; mientras que Brasil se sitúa en 5,6%, y en Perú, en el 5,4%. No obstante, por contrapartida, algunos de estos países cuentan con otros escudos que pueden ayudar a equilibrar un poco la situación. Es el caso, por ejemplo, de Perú, donde el profesor Tuesta Cárdenas destaca que “se ha logrado consolidar un fuerte crecimiento, con un promedio del 6% en los últimos siete años, acompañado de un prudente manejo fiscal, que ha permitido ahorrar en gran medida los ingresos generados por los elevados precios de los minerales, como el oro, el cobre, la plata y el zinc. Para ello, ha sido de tremenda ayuda contar con una regla fiscal, a nivel del Ley del Congreso, que funciona desde 1998. También han sido fundamentales los avances en términos de apertura comercial desde los años 90, que han continuado profundizándose en esta década y que ha permitió balancear, en cierto modo, la balanza comercial, con ganancias relativas en el comercio de sectores manufactureros, como el textil y el agroindustrial. Dentro de esa línea, mantener un Banco Central de Reserva independiente ha sido fundamental”. Otro salvavidas de Perú, según el profesor Tuesta Cárdenas, es “el hecho de que gran parte del crecimiento actual esté anclado en la demanda interna, lo cual le concede un cierto respiro en el corto plazo”. En cambio, países más dependientes del consumo internacional, como México o Venezuela, pueden sufrir la crisis financiera del vecino del norte. Richard Obuchi, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) en Caracas, señala que “el riesgo país de Venezuela, al igual que ocurrió en otras economías emergentes, se elevó considerablemente tras la quiebra de Lehman Brothers. En el caso venezolano en particular, la percepción de riesgo se incremento, además, por eventos que afectaron las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela durante esa semana (como la decisión de Hugo Chávez de expulsar al embajador estadounidense). Sin embargo, el riesgo principal para la economía venezolana se encuentra en la elevada dependencia del país en las condiciones del mercado petrolero internacional. En este sentido, si los eventos en los Estados Unidos conducen a una situación de recesión económica, existe el riesgo de un debilitamiento de los precios del petróleo, por una disminución en la demanda de energía, lo cual incidiría negativamente en el desempeño económico del país”. Definitivamente, como lo indica Universia Knowledge Wharton, aunque cada país tenga su propia idiosincrasia, en general, todos van a ver seriamente mermadas sus exportaciones, y serán los más expuestos a ellas los que más sacudidos por la crisis se verán, como señala el profesor Tuesta Cárdenas, quien prevé “una desaceleración en los sectores exportadores más atados al mercado norteamericano, como los textiles”. Del mismo modo, su colega Kon señala que “los sectores enfocados a la exportación, como acero, y otros insumos minerales, también reflejarán la disminución de la demanda mundial”.


Escribe un comentario