CAMOVA
Mientras transitamos por esta dimensión con la forma que se nos ha proporcionado en donde debemos afrontar pruebas, a fin de crecer como personas, pero especialmente en alimentar a nuestro espíritu, debemos permanecer atento ante todo aquello que se nos presenta a fin de interpretar los signos y señales que nos favorezca, siempre con el interés de alimentarnos con todo lo que nos ayude a crecer y saber aprovechar la oportunidad que se nos ha dado.
En nuestro tránsito, nos topamos con otros viajeros, que también se identifican con la relevancia de manejar adecuadamente el tiempo que se nos permite estar y hacer que el karma sea lo menos dañino en pro de la evolución tanto personal, como grupal.
Justamente en el camino, encontramos lo que denominamos maestros que han encendido su vela, han aportado a través de su sabiduría sus experiencias, visiones, percepciones de cuál debe ser nuestro rol en pro de optimizar el aprovechamiento del tiempo que se nos lega.
Entre ellos esta George I. Gurdjieff, quien es considerado como una de las figuras más sobresalientes en cuanto a enseñanzas y narraciones de temática religiosa y espiritual 'modernas'. A medio camino entre el gurú poco afecto a sí mismo y el contador de relatos histriónicos y de inusitada profundidad, el legado de este hombre es un grupo de buscadores de la verdad y unos libros de enseñanzas tan controvertidos como bien asentados.
La enseñanza de G.I. Gurdjieff (1866-1949) es reconocida como una de las más originales de nuestro tiempo. Aunque para su transmisión, Gurdjieff utilizó métodos muy diversos -trabajo en grupo, meditación, danza, música, etc.-, siempre concedió una especial importancia a la publicación de relatos.
Dentro de sus obras esta Relatos de Belcebú a su nieto, de la que se ha escrito que es una obra clásica entre los textos modernos sobre espiritualidad. El autor ofrece una síntesis de la tradición religiosa oriental y occidental, empezando por poner del revés todas las cosas para luego colocar del derecho una tradición que cada vez es menos entendida y perpetuada. De juglaresca redacción, los contenidos son sólidos y la obra muy meditada.
Entre las palabras claves de la obra están espiritualidad, filosofía, lugar del ser humano en el cosmos, evolución de la conciencia, posibilidades del ser humano, historia de la existencia, creación, oriente y occidente, mundo moderno, humor cándido y socarrón...
Sobre ella muscaria.com nos aporta: ¿Quién es Belcebú? Belcebú es un dios de la antigua Palestina, que tenía el sobrenombre de el señor de las moscas (¿como el hongo enteogénico A. muscaria?). Pero el libro no trata sobre esta divinidad -en todo caso está dedicado a ella, en formula de invocación. Los dos protagonistas de nuestro relato, Belcebú y su nieto, son dos personajes bien variopintos y al mismo tiempo una plataforma que el autor utiliza para narrarnos su historia: su visión del ser humano en el espacio -el Planeta Tierra- y en el tiempo -su posible evolución. Belcebú es un comandante de una nave extraterrestre que viaja en misión de exploración por
Es así como empieza uno de los libros más solventes, famosos, discutidos, sólidos, extraordinarios, sorprendentes y polémicos sobre la espiritualidad de oriente y occidente, sobre la evolución de la conciencia, sobre el emplazamiento del ser humano en el mundo y sobre las potencialidades aún no desarrolladas de estos curiosos seres tricerebrales -como el autor gusta referirse a los humanos. Pero no todo ha sido un camino de rosas en la trayectoria y los avatares de este libro lleno de narraciones y arabescos. Si inicialmente su autor planeó redactarlo de una forma pedagógica y 'lineal', luego descartó esta fórmula para pasar a inspirarse en los relatos de las Mil y una noches, así como en un estilo de redacción muy particular, que obligaba al lector a prestar atención a lo expuesto y no leer el libro para pasar el rato y distraerse. Esta redacción -barroca, casi quijotesca, y a veces aparentemente intrascendente pero escondiendo a su vez mil y una perlas de incuestionable sabiduría-, que va a la par con un sentido del humor demoledor, desagradó a más de uno, por lo que el libro es más apto e indicado para mentes que acepten retos, ávidas de conocimiento y dispuestas a adentrarse en este mundo literario creado por el autor con la intención de que las enseñanzas penetraran mejor en el subconsciente del lector y que no se perdieran en el nivel de la lógica superficial.
A lo largo de los capítulos de este libro se visitan lugares tan remotos como el Egipto antiguo, la misteriosa Atlántida, los monasterios del Asia Central, las enseñanzas de numerosos maestros espirituales -conocidos y por conocer-, nos encontraremos con los pensamientos objetivos del narrador y con sus asertivas observaciones sobre el camino espiritual del ser humano en el Planeta Tierra. Entremezclando los pensamientos filosóficos con una jocosa narración, y desarrollando las temáticas en espirales de manera que lo abierto en un capítulo se va completando a lo largo de los siguientes, al irnos adentrando en el libro se descubre que el autor realmente sabe de lo que habla y que tiene un sólido mensaje a transmitir. Incluso sus ocasionales detractores reconocen que lo expuesto en este texto es consistente con las enseñanzas milenarias que pueden encontrarse en el continente Euroasiático, y sus admiradores, además de señalar la acertada síntesis de enseñanzas espirituales, destacan la riqueza y profundidad del texto.
Es interesante detenerse a indagar los relatos en donde para Belcebú, el concepto que los hombres se forman de la justicia es, en el sentido objetivo, un «espejismo maldito» Según Belcebú, el hecho de que los hombres capten la electricidad de la naturaleza y la destruyan al utilizada es una de las causas principales de disminución de la duración de la vida humana Belcebú explica a su nieto el significado de la forma y del orden que él escogió para exponer sus informaciones sobre los hombres
Definitivamente como lo señala alciones.cl. Se trata de una alegoría, majestuosa por su argumento y por su alcance, que abarca desde la génesis de los diferentes cosmos hasta el desarrollo de la vida en todos sus niveles, pasando por la historia de la humanidad y por un vívido y detallado retrato de la visión que Gurdjieff tenía sobre el propósito y la finalidad del hombre, dentro del más vasto esquema cosmológico.
Escrita con un lenguaje inédito, que exige un esfuerzo constante por parte del lector, nos presenta también una incisiva crítica sobre la violencia y sobre el extravío actual de la humanidad, aunque siempre suavizada por su compasivo sentido del humor y su especial énfasis en el enorme potencial evolutivo del hombre.


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